martes, 26 de agosto de 2008

Cristina Villanueva: Hemorragia de imágenes


En la tintorería no sabían como sacar las pequeñas marcas que dejaron las
gotas de sangre en el sombrero blanco. Fue por una repentina hemorragia de
imágenes. Ella quería tapar las huellas de esa desavenencia entre el cuerpo y
las ideas. Una ausencia escapando para siempre, estallando
primero, derramándose después, casi dulce, suave, por los imperceptibles
intersticios, como una tristeza coloreada. Recordó el momento en que sintiò
unas uñas escarbando en su cabeza. Pensò en todas las sangres que llevaron a
esa pequeña rosita licuada. La sangre enjaulada como trofeo, en las sábanas de
los recién casados, del otro lado del tiempo y del mar. La que se mezcla con
el placer y la curiosidad de la primera vez.Las sangres menstruales que
siempre traen un mensaje. La que viò en la mañana del golpe, que no saliò en
los diarios, muda, sin cuerpo, sombra sólida, amenaza, vendavales del miedo. Las
que la antecedieron. La que vino despuès, deslucida sangre morena de los
márgenes, caída en tiroteos, enfermedades curables, inundaciones. La sangre de
los partos, contundente y laboriosa, la de los abortos de las mujeres pobres
crucificadas en la hipocresìia. La de los actos temerarios. La que guarda en
tubitos las incógnitas del cuerpo.

Pensó ella que después de todo,las gotitas que mancharon su sombrero, fueron
algo distinto, como el romperse de una idea sin adornos, así vestidas de
palabras, las ideas no sangran, sonrió retocandose el rouge en el espejo.



Cristina Villanueva
libera@arnet.com.ar

1 comentario:

mercedes sáenz dijo...

Cristina, realmente pasear esa protagosnista roja de esta manera me parece muy buena, encerrada en un texto sin palabras de más, con metáforas que nos llevan más afuera de lo escrito. Tiene después de su lectura un momento largo de cuestionamientos. Muy bueno. Un abrazo. Mercedes Sáenz