domingo, 16 de noviembre de 2008

Rolando Revagliatti con Prólogo de Delfina Acosta

Revagliatti recitando en el Teatro G. Verdi, Venado Tuerto, Pcia. Santa Fe, Octubre 2008.

Prólogo de Delfina Acosta para futura re-edición del poemario “Picado Contrapicado” de Rolando Revagliatti.


SIN RED ABAJO

Las sirenas cantan en el lado del mar que les corresponde, los albatros van dejando su reguero de sangre sobre la arena, los marineros querrían cantar los nombres de sus amantes junto a las escotillas del barco, pero no les nace sino una exhalación de humo de cigarrillo.
Rolando Revagliatti, poeta de la Argentina, canta.
Y a veces maldice, pero como entre lágrimas que queman. Y hace bien en maldecir. La maldición es hermosa y hace falta escupirla cuando el pus del mundo recorre las vértebras del hombre cansado.
Hallo en la poesía de Rolando una enorme necesidad de ponerse al lado de la mujer que entrega su cuerpo por una mentira de amor, unas ganas irrenunciables de molestar, de atormentar al amor mismo, con todas las sílabas y todas las letras, para que termine hablando, confesando, vomitando su verdad.
Dirá entonces, ante tanta insistencia del poeta, el amor, su historia. Y esa historia puede parecernos a nosotros, los lectores, tan malacostumbrados al molde de la poesía tradicional, un susto, un suspenso en el aire, una copa de cristal caído en el suelo.
Los poemas encuentran una manera especial de expresión en los versos del autor.
Su niñez corretea, a veces, por sus líneas.
El sexo es en sus páginas un panal de abejas donde la miel es elaborada durante noches y días, por unos insectos que se aprestan, llenos de vida, a llenar de dulzura la colmena.
Si dijéramos los poetas: “Éste es el arco, y allá está la hondonada donde crecen los lirios del valle. Que no tiemble el pulso al disparar la flecha. Hay que dar en el blanco de la poesía”; si dijéramos esas palabras los poetas, seríamos pequeños dioses.
Rolando Revagliatti dispara sus flechas. Y la poesía sale de él alevosa, aunque rica en invención.
Cuando la poesía es inventar, hay versificadores que inventan mal, o no inventan nada.
Entonces ocurre que Rolando Revagliatti, sin saberlo, acaso, va dispersando sobre la mesa las diversas monedas de su tesoro. Tiene un poco de tristeza, mucho de ironía, bastantes monedas de cansancio de este mundo ancho y ajeno, siete monedas de novedad, más diez monedas para sorprender al lector.
Y arma con sus versos, un acto digno de un trapecista perfecto, hermoso, angelical. Claro que no hay red abajo.


DELFINA ACOSTA
delfina@abc.com.py
Asunción, Paraguay, octubre 2008.



Algunos de los poemas incluídos en "Picado Contrapicado":


“L’ ete prochain”


No te amo

no se me esfuma la vida en este último abrazo

no temo no temeré

no mando

no caemos de una cama

no te recuerdo no disputo

no sondeo mi aburrimiento

no tengo frío

no temería no temí

no vacilás ante mis desaires ni ante mi influencia

no soy un canalla

ni un imbécil.


“L’ ete prochain” (“El próximo verano”), filme dirigido por Nadine Trintignant.



“Defense de savoir”


Orbitamos alrededor del muerto

algunos orbitamos próximos a él

algunos otros orbitamos también

próximos pero con asco


Orbitamos llenos con nada

irritando, seduciendo


y bastante necesarios


Al muerto algunos

hasta lo matamos.


“Defense de savoir” (“Prohibido saber”), filme dirigido por Nadine Trintignant.






“Circulez a rien a voir”



Dar con mis huesos en la cárcel de esa mujer


Dar con mis huesos sospechantes de irreductible

policía en la cárcel de esa mujer


Dar con esa mujer

que es la cárcel


Dar con esa morada

que es esa mujer


Morada esa cárcel

para un policía.


“Circulez a rien a voir” [“No me rompas (por favor)”], filme dirigido por Patrice Leconte.





“Tango”


Calígrafo de los cielos

revoltoso en los cielos y en las tierras

no somos todos como tú

yo por ejemplo no soy un cornudo expeditivo como tú

ni entre paréntesis como tú un diligente eventual embarazador


Enfurezco sin clase, impresionable, zonzo

ante las vulnerantes apariciones de mi adúltera


Con fea letra yo escribo que aún la amo.


“Tango” (“La maté porque era mía”), filme dirigido por Patrice Leconte.





“Le mari de la coiffeuse”


Cómo me exponía, cómo es que me exponía

cómo no exponerme, cómo contradecirme

cómo no manifestarme deseoso de mi prematuro enlace

con la redonda alsaciana


Catatónico

afloro apuntalando a la alsaciana


Alsacianas mis peluqueras

danzando lo árabe con mis alsacianas sucesivas

pompones de lana de mi malla de lana

testículos de la ardorosa malla de mamá

huelen a vainilla


Fugando mis alsacianas

a por barbitúricos, a por yogur

improviso arabescos y crucigramas


así, diáfano


esperanzado.


“Le mari de la coiffeuse” (“El marido de la peluquera”), filme dirigido por Patrice Leconte.



“Sweet dreams”


Alguien tiene que serlo

tiene que serlo y que bailar ya mismo


Alguien tiene que hacerlo aunque nunca lo haga

Alguien tiene que destartalar la inercia

Alguien tiene que reconocerse sediento


Alguien tiene que lograr asimilarse a sus sueños

Alguien tiene que atisbar sus verdaderas rosas amarillas

Alguien tiene que merecer sus rosas amarillas


Alguien tiene que anidar en los brazos de mi nena

Alguien tiene que atreverse a necesitarme más que a nada en el mundo

Alguien tiene que poder alegrarme bajo la luna azul de Kentucky


Alguien tiene que grabar mi tema “Alguien

tiene mucho que vivir a mi lado”.


“Sweet dreams” (“Dulces sueños”), filme dirigido por Karel Reisz.



Rolando Revagliatti
revadans@yahoo.com.ar

1 comentario:

mercedes sáenz dijo...

Muy buen prólogo y unos poemas de RR que me parecen excelentes. Después de leer uno por uno y lentämente surgen un montòn de cosas y de sensaciones én la mirada tan particular de RR. un abrazo. Mercedes