domingo, 30 de noviembre de 2008

Campañas de bien público: estudiantes noruegos buscan alternativas éticas a la Coca-cola



Por Rivera Westerberg
El poderoso Centro de Alumnos de la Universidad de Oslo –capital de Noruega, el país más septentrional donde se produce Coca-cola, Argentina y Chile son los más australes– decidió por abrumadora mayoría este mes de noviembre restringir la venta de la gaseosa en las dependencias universitarias; la comunicación de estilo a la embotelladora señala, entre otras razones, que la determinación se tomó por su conducta lesiva para el ambiente natural y los derechos humanos en India.

El 10 de noviembre de 2008 el estudiantado de la principal universidad noruega aprobó, en un referendo propuesto por el Consejo de Bienestar de la organización estudiantil, buscar el modo de restringir el consumo de Coca-cola en las dependencias universitarias y ofrecer como alternativa, bebidas cuyos fabricantes respeten los derechos de las comunidades donde instalan sus plantas, actúen con ética comercial y protejan el ambiente. El escándalo suscitado en India, que obligó a las autoridades a cerrar dos embotelladoras, fue el disparador de la decisión estudiantil en el país escandinavo.
(La información sobre esa y otras prácticas nauseabundas de la empresa –Coca-cola, la alimentación y agricultura ecológicas, el agua y el desarrollo sostenible– puede leerse es este portal: http://www.surysur.net/?q=node/7453 ).
Señalan los estudiantes noruegos que la falta de otras bebidas cuya producción respete parámetros éticos en los campus universitarios los obliga en la práctica al consumo de Coca-cola. "Como estudiantes queremos enviar a los fabricantes de Coca-cola y otros negociantes un mensaje claro: no haremos negocios con empresas que no respetan la ética en sus procesos de fabricación y ventas", dijo Mina Off, coordinador la organización Attac en la universidad y uno de los dirigentes de la campaña.
La Universidad de Oslo es la última institución educativa en movilizarse contra Coca-cola en este país; antes lo hicieron las Universidad de Bergen, el Colegio Universitario Vestfold y la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida. El movimiento estudiantil, en rigor, se viene desarrollando también desde luego en la India, en EEUU, Canadá y el Reino Unido. En América Latina no se observa un movimiento semejante, aunque los daños ambientales que ocasiona Coca-cola –como el apoderamiento de recursos hídricos–, matonaje contra sus detractores, etc... son conocidos.

El caso salvadoreño
Las malas prácticas de la empresa que reclama refrescar mejor no se descubrieron este año; a lo largo de la década de 1991/2000,para no ir más lejos, Coca-cola –Embotelladora Salvadoreña– tuvo serios problemas con la población, arrastrados por años, debido al agotamiento del manto acuífero de Soyapango y su posterior emplazamiento en el el municipio de Nejapa, para aprovechar los recursos de agua en la zona de recarga del volcán de San Salvador. No fue Coca-cola la única empresa cuestionada; otra, ¡de capitales noruegos!, asociada con militares genocidas, ocasionó serios daños ambientales.
En términos concretos la planta de Coca-cola vertía sus deshechos sin tratamiento previo en un pequeño riacho y laguna, contaminando el hábitat de plantas y distintas especies de animales acuáticos y terrestres; el problema no ha sido plenamente solucionado.

Fuente: Sur y Sur
http://www.surysur.net/