domingo, 6 de julio de 2008

Correo: Desde Tucumán

EL AMARGO SABOR DEL SAPO


Algunos residentes tucumanos cuestionamos la gestión en la Casa de Tucumán en Buenos Aires responsable de los stands en la Feria del Libro: el señor Pablo Tonelli, director de la Casa, a Mercedes Viegas que se presenta como Coordinadora de Cultura, a Alejandra Alba, que oficia de “jefa de stand”. Ninguna de estas personas es tucumana lo que acentúa nuestro malestar, es como si la embajada argentina en USA estuviera atendida por norteamericanos, que el cónsul fuera un inglés.

El 29 de mayo participé del “Mayo de las Letras” presentando un libro, al terminar la exposición grande fue mi sorpresa al ver a la señora Mercedes Viegas acompañada por las autoridades del Ente de Cultura a los que excluía de estas acciones en Buenos Aires. Al día siguiente expuse a su presidente la responsabilidad de esta señora en la clausura del salón de actos de la Casa de Tucumán a raíz de haber sido convertida en “peña rentada”, cobraban entradas, vendían empanadas y bebidas, por supuesto se presentó AFIP y SADAIC; también la preocupación acerca del anuncio de que esta señora saldría por las provincias y países limítrofes a mostrar, exponer y promover la CULTURA TUCUMANA. ¿No es competencia del Ente? No dijo nada, no mencionó tampoco lo que luego vería en diarios locales de ese día: la presentación de esta señora Viegas y el dictado de “…su curso sobre cine para niños” en ese cierre del “Mayo de las Letras”. El señor Calvo, de Dirección de Letras, quien hoy tiene por secretaria a una señora brasileña, contestó mi reclamó diciendo que la señora daría un curso pago sobre cine en esta muestra de literatura, ¿le pagan aún siendo empleada del estado tucumano? ¿Se pagan entre ellos? Y que había venido para “…evaluar sus acciones en la próxima Feria del Libro Infantil”. ¿Sigue en los stands, entonces? En franca obediencia debida justificó esta situación diciendo que él respeta la designación de la señora Viegas, no tucumana, por parte del señor gobernador y que ella es experta en cine y técnica en cultura, yo pensaba ¡con la cantidad de gente del rubro que hay en Tucumán! Y en Buenos Aires. ¡En fin!

También quedé anonadada al leer que Bernardo Racedo Aragón, presidente del Ente de Turismo, firmaba con el señor Pablo Tonelli acciones a llevar para la remodelación de la Casa de la Provincia de Tucumán en Buenos Aires, nuestra principal vidriera. Mientras leía estos anuncios conocía el amargo sabor del sapo.

Estos secretarios de Estado convalidaban, daban protagonismo y legitimación a estas personas no tucumanas responsables del fracaso y papelón que significó para Tucumán el stand en la Feria del Libro y nuestra muestra turística en Buenos Aires, conformando ese espacio tucumano, sin tucumanos, en un espacio público invisible.

Así es fácil perder el juicio de la realidad: parece que Dios no sólo atiende en Buenos Aires sino que además, para peor, ¡Dios es porteño! Después no nos quejemos del paternalismo capitalino, ¡si le entregamos nuestro patrimonio emocional, cultural e intelectual en bandeja!


Lucía Mercado
luciasanta@infovia.com.ar