jueves, 17 de diciembre de 2009

Cine: Camino a la redención, de Guillermo Arriaga



CAMINO A LA REDENCIÓN
(The Burning Plain, Estados Unidos-México, 2008)
Dirección y guión: Guillermo Arriaga. Intérpretes: Charlize Theron, Kim Basinger, Jennifer Lawrence, José María Yazpik, Joaquim de Almeida, Tessa la, Diego J. Torres, J.D. Pardo, Danny Pino y John Corbett. Fotografía: Robert Elswit y John Toll. Música: Omar Rodríguez-López y Hans Zimmer. Producción ejecutiva: Charlize Theron, Ray Angelic, Mark Butan, Mark Cuban, Alisa Tager, Todd Wagner y Adrian Zurita.

Por Germán Cáceres

Esta película no fue bien recibida por la crítica local. Se dijo que Arriaga quiso competir con Alejandro González Iñárritu, el exitoso realizador de sus otros guiones (Amores perros, 2000; 21 gramos, 2003; y Babel, 2006), y por eso dirigió él mismo su argumento, pero en éste —según esos comentarios— repitió exactamente el esquema de los anteriores y utilizó un predecible sinnúmero de clichés y lugares comunes.

Entendemos que la condena es excesiva. De alguna manera todo creador posee su propio mundo y lo reitera. Se sabe que Arriaga es un maestro armando varias historias que se cruzan a través de flash-backs y terminan entrelazándose en una sola trama. Y aquí lo hace muy bien combinando distintos escenarios: el del incendio de una cabaña, en la que se reúne una pareja de adúlteros; la fumigación de un campo por una avioneta cuyo piloto sufre un accidente; un restaurante de lujo en Portland dirigido por una mujer bella e insaciable; dos jóvenes enamorados que desafían el mandato de sus respectivas familias, y el rompecabezas continúa. En un primer momento la narración resulta apasionante y atrapa, jugando un papel fundamental tanto la fotografía de Robert Elswit y John Toll como las convincentes actuaciones de Charlize Theron, Kim Basinger, Jennifer Lawrence, José María Yazpik y J.D. Pardo. Pero luego el interés decae porque el debutante director pierde el ritmo y la acción se vuelve morosa, traspié que provoca la disminución de la atención del espectador, a la vez que le permite presentir como avanzará la intriga y su desenlace. Claro que en esto último tiene bastante que ver el título del filme (ya sea en inglés como su bautismo en español), el que concede demasiadas pistas.

La calidad estética de Camino a la redención está por debajo de las citadas realizaciones del consagrado Alejandro González Iñárritu, pero eso no implica que no debamos seguir con detenimiento la futura obra de Arriaga, ya sea como guionista o director.

Germán Cáceres