martes, 24 de junio de 2008

Cristina Villanueva: La plaza del amor y los sueños


Como sabemos otros tienen una visión muy distinta como si te arriesgaras a
algo terrible estando en esa Plaza. La alegría todavía me dura y la comparto.

Veníamos charlando de vuelta, con mi hija, de lo lindo que había estado,
nos divirtió la cara de la señora sentada en el asiento de adelante en el
colectivo ¡que momento tan amargo le produjo nuestra conversación!



La plaza del amor y los sueños

Había alegría de encontrarse en el abrazo compartido. Casi un alivio.
Caras distintas a ese crispado gesto del caceroleo de los ricos que quieren ser más ricos.De los que no son ricos y se imaginan que si lo son. En ellos vi la boca casi torcida del desprecio y el insulto, los ojos sin brillo de tanta tele. Defendiendo intereses propios, o ajenos pero que la propaganda les hace sentir como propios.

En la Plaza había en algunos, muy pobres, esa especie de honda tristeza, que da el vivir en condiciones duras, pero con chispas de esperanza.
En otros, el placer de sentirse participante y del encuentro.
No es que los que fuimos seamos siempre buenos, pero al menos no tenemos el egoísmo como un ideal.
Fuimos, seguro, con lo mejor que tenemos.
Por eso me gustó oírla nombrar a nuestra plaza "la plaza del amor y de los sueños". Los que vamos desde hace tantos años y seguimos yendo, tenemos todavía los sueños del amor y el amor a los sueños.

Cristina Villanueva
libera@arnet.com.ar