jueves, 10 de enero de 2008

Cristina Villanueva: de pluma a líbera

Escher: Liberación





Cambio de dirección

Soy por esas cosas de la falta de coordinación señora de nadie y no es fácil. Fui tantos años de velocom que entiendo lo que se debe sentir al separarse. A lo mejor no es lo más común pero me cuestiono porqué tuve que cambiar . Al aproximarme, sin lograrlo del todo, a ser de Arnet veo las primeras dificultades. ¿Al final esas frases tan trilladas”todos los hombres o mujeres o servidores o años son iguales” no tendrán algo de cierto? Ese cruce del tiempo que es la noche del 31, con su esperanza de límpido renacimiento, se aplaca en los primeros días de enero. Tenemos que seguir lidiando con nosotros mismos y nuestro entorno. Las noticias fueron desalentadoras. La violencia casi sin respiro explota en los diarios. Todavía tenemos un deseo de cuento de Hadas, la ilusión de que los pequeños héroes que no tienen poder, algún día le ganen a los ogros . Para mitigar estos aires sirven tantos cariñosos mensajes que hemos y nos han dado. Pienso que muchos habrán quedado boyando en el espacio virtual. Para que vuelvan a mí que los aprecio, va mi nueva dirección. Con el asombro de muchos que me llamaban y querían como pluma o plumita les cuento que ahora soy libera. Espero que este nuevo nombre que me había puesto (era con acento) una amiga hace tiempo, me siente. Líbera se llamaba la protagonista anarquista de una película italiana. Ahora libera les desea la libertad, liberando lo mejor de todos para que un mundo mejor sea posible.

libera@arnet.com.ar
ex pluma
simplemente
cris



Furia de lo vivo


La carne de las flores cae en racimos



Resbala en el aire



Agujeritos de luz en la mancha verde

Por donde los espías del cielo

Nos dan señales..



Ese caos sin simetría

La belleza está en lo inesperado.



Una hoja se suelta casi con dolor


Emisario que trae la noticia.


“Los ángeles no existen

son ustedes”







Decidí sacar a pasear mis pestañas,desligadas del mandato de ser las
compañeras de los ojos se aventuran.Se deslizan como un abanico
por la piel del verano,se vuelven pasto pequeño,naciendo con su placenta de
hojas de bosque,se erizan en la brisa,dejan marcas como un terciopelo
cortado en finas hebras,se vuelcan,se enredan en la música, se encaminan a
la noche con olor de café,se abren a las manos ,se entornan,conmueven
heridas de luz. Pasean por la piel de animales ásperos,
dulces,sanan la tristeza de los que están enfermos.Son también lo que falta[,
lo que no se puede mirar.Un revuelo de pestañas para el mercado de
flores,otro para la mesa servida por Babette.Caminan túneles,pozos,el
organismo vivo de las palabras hasta llegar de nuevo a los ojos,adorno de
final de párpados.
ahora matizan una mirada nueva que saquea los muros.
ahora acarician caras enmascaradas.
ahoran besan
ahora abrazan

ahora son nido

ahora me acurruco en ellas que me salvan
de la mirada desnuda.



Cristina Villanueva
libera@arnet.com.ar

1 comentario:

Marta Zabaleta dijo...

Buenos tus dos escritos.Y el poema, muy suave, además. Parece una pluma que roza.