martes, 26 de febrero de 2008

Juan Gelman: Mundar


Baires

la barriada/al crepúsculo/finge
recuerdos que
se detienen en un momento de oro/
tengo que fue en los pies de la
muchacha más linda del salón/
la de pechos que hablaban/parecía
la muerte/que nunca iba a llegar/
sueños/granos de polvo/
en perdederas del adiós/crepúsculo/
roto ahora en la boca
de la ciudad que existe/
en una caricia vieja/


El estornino

averaver/locura/cámbiese
en estornino de verano/hay/
desiertos que preguntan cómo
la suerte huye del humano.
Bajo el puente de piedra/
cómplices sin querer
hierven en sangre cada día/escriben ay en la libreta
de la frente de adentro/se arrancan
fiebres en un rincón.
Estornino de cielo hinchado
por sisimulos/
furias que no se van/
caballo fijo/
en una pampa ciega.


Lecturas

La niña lee
el alfabeto de los árboles
y se vuelve ave clara. Cuánta
paciencia ha de tener en aulas
donde le enseñan a no ser.
El temblor atascado
en su garganta es mudo.
También es mundo que acosan los que saben. Así aprende
a montar monstruos de ojos pérfidos
y cuando vuelve a la que fue
ve el tiempo lastimado.


Problemas

En mí ordeno tu amor,
acosado de sueños sueño
en limpideces que un fantasma ensucia.
¿Tendrá la lámpara más luz y cuándo
los recados del mundo
no serán yo? Quietísimas
las aves del consuelo, aquí no vuelan.
En su sombra
alguna vez viví. El disfraz
de árbol del árbol no
está libre
de las molestias del pasado.
La vida invluntaria alza
su animalejo trunco.



La foto

A las cuatro de la tarde de marzo
en una vieja foto
las rosas se volvieron a abrir.
La vida no apagó
su aroma ni
la brisa que pasaba lenta
con fechas del paisaje. Una
muñeca es todavía en
la manita que toca el universo.
tibia. Alrededor
se ve un vuelo de pájaros idos.
Al fondo,
el ser que es haber sido lee
lo que el tiempo escribió.

A Paola


Juan Gelman
(De "Mundar", Ciudad de México/2004-2007,
1ª ed.-Buenos Aires: Seix Barral, setiembre de 2007
http://www.editorialplaneta.com.ar/ )