domingo, 3 de febrero de 2008

Andrea Fabiana Marqués Vilardo: Recuerdo de niñez


Hace poco me pidieron que defina la niñez .Vaya uno a saber que distingue esa palabra y de que.
Así fue como empecé preguntándome que fue. Que será esa niñez que otros quieren escuchar, siendo así no la recuerdo ¿Será entonces la niñez un recuerdo sin recuerdo? o tan solo recuerdo mis manos, mis ojos, mis labios, mi cara, mis piernas, corriendo por veredas de vecinos atrapados en cortinas buscando novedades que llevan a la hora de almorzar.
…solo recuerdo, mujeres preocupadas por sus hijos buscando la atención de sus maridos, comprando meriendas con sonrisas ahogadas en algún rincón de la memoria. Llorando el momento que cayeron rendidas en rutinas de vidas que no toman como propias.
…solo recuerdo padres y madres jugando a ser familia por razón desconocida que quizás alguna vez le enseñaron como aquello que algún día deberían de formar. Sin pasar ya cierta edad porque ahí estaba mal
… solo recuerdo hombres y mujeres corriendo pasillos deprimidos por angustias de escasez. Buscando distraer miradas de menores con juguetes fabricados por otro que quizás alguna vez recordó de su niñez
…solo recuerdo mordidas en la lengua tratando de entender que motiva la mentira. Momento de berrinche infantil sometido a excusas de mayores buscando conformar preguntas definidas como ingenuas pero ciertas.
…solo recuerdo peleas entre hombres y mujeres afanados en marcar su territorio perdidos en el lodo que distrae la esencia de sus logros. Mostrando fachadas que conforman la razón de poder pertenecer.
… solo recuerdo momentos de alegría jugando en placares oscuros con muñecas de papel, soldados de otra era, amigos de mentira, palabras del que es dios. Momento de cordura ilimitada, creyendo ser artista de novela, tomando de las copas de una Abuela, fumando tabaco desgastado, buscando salir de aquella historia que forma recuerdos que recuerdo.
..solo recuerdo una y mil veces aquella ansiedad desmedida de Vivir historias por el mundo que adultos limitan con sentencias de lugares y costumbres que a ellos le hicieron padecer.
…solo recuerdo aquellos momentos en que nada absolutamente nada, distrajo la atención de vivir en lugares que otros manipulan con sus sueños recortados en maquetas adornadas por billetes decorando sus mentiras con sonrisas que confiesan sobre almohadas que sin voz contienen su dolor
…solo recuerdo que en este momento recuerdo miradas de uno de otro u otros que estando despiertos en esa niñez. Mordieron el anzuelo. Calleron en la trampa. Firmaron el acuerdo que otorga la adultez, borrando con el codo lo que habla su niñez.

Andrea Fabiana Marqués Vilardo
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