domingo, 4 de mayo de 2008

Stella Maris Taboro: Otoño del 82

El General Belgrano fue alcanzado un minuto después de las 4 de la tarde de aquel día por torpedos disparados desde el submarino nuclear británico Conqueror.
Llevaba a bordo a 1.093 tripulantes.
Envueltos en esa guerra que no entendían estuvieron cuatro jóvenes de nuestra ciudad (SAN JORGE- SANTA FE) A ellos este pequeño homenaje:

Ø Hugo Ramírez ,
Ø Héctor Casas ,
Ø Jorge Fiorito
Ø Jorge Brizuela


A ellos, que conservan

la bruma

el frío

el dolor de una guerra

querra que sólo abrió una profunda

herida en nuestro pueblo argentino..



A ellos este poema:







Otoño del 0chenta y dos



Gotas sobre el vidrio,

como lágrimas rojas

de ausencias y supervivencias.

Entro al aula oscura

de la historia

que pasea en aquel otoño

de la guerra.

Plumas de cóndor

entre las brumas

de la amargura y el dolor.

Miles de palabras viejas

comulgadas en las noche

con lluvia estridentes de fuego,

sobre el suelo de las islas,

Adivino las manchas de sangre,

y la muerte violenta.

¿ En qué lugar , no sorprendió

a la angustia galopando

en cada soldado?

¿En qué día, en qué noche



de aquel otoño del ochenta y dos

aullaba el torrente de sollozos

mezclado con hilos de ilusión,

de esperanza?

Travesías en la aridez

con resonancias

del mar Argentino.



Mezcla de frío hiriente,

temblor de voces ,

quebradas en la violencia

de una guerra vomitando



sólo hiel

bronca

rabia

dolor...






" No sea la memoria de un pueblo, una tea que se agota"


Stella Maris Taboro
http://taborolahistoriaenpoemas.blogspot.com/

3 comentarios:

Gabriela dijo...

Estimada Satella Maris Taboro: Muy buen homenaje, largo y tendido, como se dice, podríamos hablar de este tema. Para los que tienen, tenemos memoria, aún duele.Un silencio profundo, y mis felicitaciones por el poema...

Saluta Atentamente.

Gabriela Abeal.

Avesdelcielo dijo...

Un otoño en el que cayeron hojas y segurirán cayendo.
Sensibilidad y buen decir poético .Felicitaciones Stella.

mercedes sáenz dijo...

En esta belleza cuánto dolor Stella, de a palabra, de a renglón cómo si fueran cayendo de a uno. Y después esas sensaciones de frío y de soledad. Y estaban solos, nosotros acá. Felicitaciones. Mercedes Sáenz