domingo, 11 de mayo de 2008

Poemas de Fernando Rosales


Alelíes duermen alegres bajo matorral en parque,

atraen la luz y se la dan del tallo al pétalo.

Su flor prende evoque a la belleza,

El ser espiritual de la flor embellece el cáliz

La raíz fortaleza arraigada,

La eleva con fuerzas, vivacidad y detención,

Su verde camino de savia y mixturas clorofilas,

Audiómetros de corazones en algún lugar entre la tierra y el sol.



Ahora, igual, acá… el humo se desviste en tu figura y amargo mi aliento

Se calienta mi garganta y canto, solo canto,

A ese cuerpo que se esfume humeando tu silueta,

Mientras el jazz del flaco envuelve aún más cosas misteriosas,

Del corte ¿Pensamientos?

Espacios que distancian luces y más


Disociaciones válidas de cerdos y peces crudos,

Cerdos y peces in puribus,

orgías de andróginos seres,

adoleciendo lenguas de sexo oral perruno,

Terrazas, y mis vuelos anacrónicos, a destiempo,

Vanguardia solitaria fugada y seguida de cerca.



*****


Descalzos en la terraza

Terrazas.

Recuerdos de cerezas y solo una sábana cubriendo el banquete

El príncipe actor y la princesa letrada

Se amaban bajo el resplandecer refulgente de las estrellas vivaces

El fuego envolvente dentro de la rosa hurgaba el silencio

En entrar y salir para ver dentro

Si el corazón desciende cada vez que te engañan, princesa.



¿Nos juramos algo?



Me engañaron las estrellas amigas, las falsas estrellas,

Las estrellitas fugaces.

No las estrellas de ojos verde esmeralda,

ni tu pelo negro azabache...

Me engañaron esas estrellas que son peor que el plástico.

El engaño cubría mis ojos.

Y vos, princesa letrada,

Fiel a mi amor,

Leal,

Caíste en mi red.



No hay vueltas,

Todo me volvió.

Menos vos.



*****

Caminando



Anda por ahí, caminando en silencio

suelto como rayo de sol, como ave vuela, vivo,

en la piel húmeda de las orillas más australes de los cordones,

sudando aguas, climas de un profundo llover amaneciendo,

gotas pulcras, abertura ventanales florida crece la ciudad…

tiernas flores, sin más que balcones y macetas.



Anda por ahí, caminando, adivinando que pasa

en el cielo humeado de la ciudad, nubifero, ornamentado con esculpidos yesos vivos,

amoldando una y otra figura que nunca termina de ser, sino hasta llover, en el próximo bar.

Cayendo en las secas fuentes que custodiaban unas palomas que le enredaban encanto,

Y se vuelan, y allá van… sueltas, juntas, como el que quisiera ser…

Mientras manos guiando instinto entre cuerpos ciegos, sin noches y sin días,

polen eterno que el viento le niega su volar y el llegar a otra flor,

porque no hay flor

él, con ojos vendados, confía en que le van a avisar cuando se la encuentre.


Anda por ahí, caminando

dibujándole besos y caricias al aire, tomándose su café,

con todas las mesas del bar vacías en la espera… esperando.

A veces se olvida de latir y late más…

como un niño cuando montando un caballo de madera, aventaja al tiempo,

mientras no sabe de otra carrera a ganar que esa, la cuestión temporal,

en el alguna plaza vez carrusel de ayer…

otras duerme posando sus deseos en mansa cresta, suspendida litera azul marina de semáforos.

sueña que te sueña, con su mundo, su soledad y la tenue facción de la dulzura,

apenas un esbozo;

ese durazno colgante de la bombilla sin filamento, luciérnaga racionalista,

picaflor de aventuras cien veces mil… alas zumban tu verde aparecer.



Anda por ahí, latiendo

siempre buscando esas lluvias de risa, compartida sin paraguas, risueño ensueños guiando el curso de los sueños, ni adelantarse, ni retroceder a ningún lugar,

no hay otro lugar que éste, ahora, mejor dicho, ya,

se va el…

se va, soñando, ladeando en cielos

siempre ahí…



soñando un poquito, como para no desacostumbrarse.





Era para vos



Alcanza y sobra contar palabras con cuerdas rojas,

cada noche que vas a dormirte y soñar en tus praderas,

la suave luz de la luna cuando sucede la elipsis,

me lo cuenta.



Entonces me olvido de vos

Y empiezo a trabajar



Todo se va,

Todo se va a ir mixturando en cosas

Que nada de lo dicho antes resumen coherencia…



*****



De repente



Seamos sinceros si podemos hablar y hacer igual al igual, la diferencia

si no tranzamos la vaina que nos desenvuelve día a día nuestros sentidos,

no es tan imposible ser sincero y nada es más odioso que la idolatría estúpida.

Todos somos ¿Somos? ¿Qué?



Filosóficamente

hombres idolatran a hombres,

¿Verdadero, falso?



Lo que si, el miedo volcando fantasías inconclusas

Evoca, místico, ese ruego inclemente de la culpabilidad inconsciente,

Sangran las mentiras al vuelo de esos cuervos con cuero

Sellado con zurras, zutanos de moral reprimida,



Están en avernos donde devoran los mismos niños de sus traumas clásticos,

Y ellos lloran beodos, rogando éxito, salud, y pan verde…

El pobre muere siendo pobre y no hay pastor que lo evite;

y es por ellos pocos que les creen y les pagan con sus mentes sin almas,

así satisfacen el deseo flexos,



esto era un poema de amor,

amor, afuera hay guerra,

tendremos tiempo de cosechar felices,

amor, afuera hay guerra.



*****



Ella in the whisky whit diamont... (tu creación: cenicero verdeamarelo)



Estupefacto, lleno de emociones y orgasmos

blanco, nieve desbordando en sal espejos en la sombra

hiperestésico, fibrilado en sedas ínfimas venosas

alienado, con pelos en los ojos y manzanas en las plantas

absorbido, ameba útil en alguna cadena natural, la biología y su reina.



Todo y ese mensaje, preescrito en escenarios

sin circo de atracciones, sin parque de diversiones

inadvertido gaste mi infortunio en el muelle del olvido.

Arrojando mi cuerpo al mar decidido a terminar con mi voluntad…



salí empapado, con calofríos pensando en vos, poesía,

palabras en hilo fino, sintetizan mi sentido

sedoso, claro, suave, forman nubes

fino hilo material, palabras hay que contar;

muy irrisorias, muy como quieras, como puedas, como sientas.



Fernando Rosales
elsoldespierta@gmail.com