miércoles, 20 de enero de 2010

Señales de Peligro

Comunicado de prensa del IMFC (Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos)

El cuarto Principio de la Cooperación establece la autonomía e independencia de las cooperativas, pero en modo alguno consagra la indiferencia. Digámoslo claramente: nuestro país se encuentra en una situación compleja, con tensiones crecientes que ponen en peligro la gobernabilidad y la estabilidad de las instituciones republicanas.

Como ciudadanos y cooperadores tenemos la profunda preocupación por las decla­raciones y los hechos que cotidianamente agudizan un clima de confrontación, donde se ponen de manifiesto las fracturas históricas de la sociedad argentina. Precisamente en el marco del Bicentenario de la gesta patria, se reavivan los debates en torno del proyecto de país que deseamos construir. Aquí radica la esencia de los acontecimientos que mar­can el tono de la primera década del presente siglo.

La pugna de ideas refleja intereses contrapuestos. Es la vieja antinomia de los dos últimos siglos: o se construye una república profundamente democrática, con el desarrollo pleno de todas sus potencialidades y la inclusión con justicia social; o se consagra el pri­vilegio para un sector y las exclusión de todos los demás.

Esta disyuntiva expresada en apretada síntesis, no es tan fácil de distinguir para la mayor parte de la ciudadanía. Los medios de comunicación concentrados, voceros de aquellos intereses poderosos, se ocupan de conmover las fibras más sensibles de la opi­nión pública con anuncios catastróficos y profecías apocalípticas que obnubilan el pensa­miento crítico e instalan un clima de hastío. Esto ya lo vivimos en las décadas pasadas: primero, un operativo de erosión sistemática. Luego, el consenso indispensable para el avasallamiento de las instituciones.

Vivimos tiempos difíciles. Pero también tenemos una oportunidad histórica. Pode­mos avanzar hacia la Argentina soñada por los próceres de Mayo si sumamos voluntades y propuestas, para diseñar y sostener un país con más democracia y equidad distributiva.

Los cooperadores, constructores de la economía solidaria, comprometidos con el destino de la patria, no podemos ser indiferentes ante la realidad que nos atraviesa. De­bemos multiplicar los esfuerzos por analizar las causas profundas de la crisis argentina, conocer a sus actores, identificar los intereses en juego, estimular y ejercitar el pensa­miento crítico. Y debemos hacerlo con la convicción de las causas justas, en defensa del cooperativismo y del país.


Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos
Buenos Aires, 13 de enero de 2010