lunes, 31 de marzo de 2008

Virginia Edit Perrone: Ladran Sancho

Los días de marzo

El Campo, como concepto, puede ser casi un eufemismo. Y un eufemismo nunca puede convocar a cuestiones claras.
Llegan a mi casilla de mail convocatorias variopintas para movilizarse a favor del Campo.
Llegan de gente que seguramente no sabe bien a qué y por qué convoca, o sí pero no lo pasa en limpio.
Me parece que hay bastante para reflexionar antes de promover aquello que no supimos hacer como Pueblo, ni en los momentos más “canallas” de la Historia reciente; hecho que no nos adorna a ninguno en absoluto.
Tampoco alienta ver a los jóvenes hoy, ya en edades responsables, replicar, como ecos, falaces argumentos que ni siquiera analizan.
Entristece también la epopeya de los no tan jóvenes ya, los Ochentosos, herederos naturales de los Setenta, que han renegado de tal herencia capturados por el odio de los apropiadores de conciencia. Los Ochenta parieron una Generación nómade de su propio deseo, navegantes sin raíces que pueblan listas de Yupies exitosos o Viajeros sin radicación en el mundo. La constante en ellos es el reproche hacia estos antecesores, a cuyo mundo llegaron a asomar y en el que no tuvieron tiempo de participar. Estas Víctimas-Victimarios sí participaron luego, aunque sea por omisión o indiferencia, con el hundimiento de un Mundo de Ideas, de Solidaridades y de Esperanzas que los esperaba en su borde, y que ellos no pudieron o decidieron no escuchar.
Cabe preguntarse qué lugar queda para la inocencia. Yo no tengo la respuesta ni para mí.
Durante estos últimos treinta y dos años, veintiocho fueron de dictaduras y de demo- dictaduras pero tuvieron que quedar las Arcas tan y tan vacías para que la Clase Media media, y Media baja, y Media inexistente acusara recibo dando aquella movida de diciembre de 2001.
Antes, el voto licuadora, voto radio-grabador en cuotas, voto Cancún centrifugó cualquier entendimiento.
La Clase Media no comprendió que ese primer mundo de "marcas paquetas y cool y sus etilos de vida”, que le vendían al precio del Futuro y de la propia Existencia, eran espejitos de colores, tan sencillamente espejados como los de la primera Colonización.

Ausencia de Memoria. Repetición.
Creer que se pertenece o se va a pertenecer adonde jamás, jamás se va a pertenecer fue la epopeya cíclica de la Clase Media Argentina que tiene destino de desarraigo en un sueño de prosperidad. No hay nada más triste que ser un Ser desclasado, anómico de pertenencias posibles. En Argentina esta clase de desclase se multiplicó por millones.
Triste panorama por sus consecuencias y su repetida insistencia a pesar de los reiterados fracasos.
Como mujer de los Setenta creo conocer y entender las intenciones de la gente de mi Generación que está en el poder actualmente. Son los Militantes de ayer, los que aún están, vuelos de la muerte, picanas y mordazas mediante.
Otra vez en lo personal, doy una carta de crédito a esta Juventud Peronista, ya devenida a sus cincuenta o cincuenta y tantos que juntan filas con las Madres y las Abuelas de la Plaza, que enfrentan, hoy, la Oligarquía Rural, que buscan unir la Región, que restituyen Memoria y colocan la Historia en perspectiva.
Con todos los errores que puedan cometer, quién que hace no los comente, considero que los Militantes, los verdaderos Militantes, que eso fueron, no devienen hipócritas, ni corruptos, ni individualistas, ni insolidarios, ni indiferentes de los dolores sociales y humanos. La mayoría de mi Generación hemos soñado Mejores Mundos, y a tantos nos da tristeza cierta pobreza espiritual y Ética, el retroceso Histórico padecido, tanto imperio banal de la infamia.
Dolemos por la Generación que cercenaron, y que es la nuestra, por todo el silencio que sembraron a futuro, y que todavía nos alcanza impactando en la conciencia de las generaciones posteriores.

Los Silencios son heridas históricas, daños difíciles de reparar. Los hijos del Silencio, de nuestro silencio, impuesto a bala, picana y miedo parió las Generaciones futuras, que quedaron al garete y no encuentran su lugar en el Mundo y en la Historia, lo sepan o no.
Faltan rumbos, deseos definidos, convicciones auténticas.

Falta Esperanza. Esa Esperanza.
Habrá que restiturirla con Trabajo, con Ideas, con Palabras plenas, no con liviandades. Habrá que volver a aprender a pensar con las propias Palabras, buscarlas y encontrarlas, y no delegar el acto de Pensar en ningún mecanismo facilista, los ofrecen en todos los sabores, en todos los formatos periodísticos, y por mail vienen en ramalazos. Ojo. A usar dignamente la herramienta.
Entonces, si la actual conducción, que es la de mi palo, la de mi Generación, la de mi temprana Militancia tuviera errores en las acciones cuando le toca enfrentar realidades tan complejas y tanta ruina heredada después de tres décadas de saqueo, se podría pensar que son santas equivocaciones.

"-Ladran Sancho, señal que cabalgamos "
Debiéramos tal vez pensar que tan mal no va rumbeado nuestro actual Gobierno, que saca a las rutas a los golpistas de ayer, que levanta las voces enardecidas de los hijos Económicos y Políticos de los Martínez de Hoz.
Pareciera que el problema más persistente en este momento es esta gran Clase Media, devenida cacerolera y participativa, que ayer clamó por Videla y hoy ataca a quienes defienden sus intereses y el futuro; y una izquierda, tan sectaria e impotente que se encuentra con los golpistas de ayer en las plazas de hoy para denunciar la “siniestra conducción” actual.
“-Ladran Sancho", aunque no nos comprendan.



Virginia Edit Perrone
perronev@infovia.com.ar
http://virginiaperrone.blogspot.com/

7 comentarios:

STELLA MARIS TABORO dijo...

Aqui ladra un PREMIO NOBEL DE LA PAZ:

Argentina. El reino del revés

29-03-2008 No confundir campesinos con terratenientes

Adolfo Pérez Esquivel (premio Novel de la Paz ) Alai-amlatina

El paro agrario en la Argentina desde hace más de 15 días, es utilizado por sectores golpistas para desestabilizar al gobierno y seguir explotando al pueblo con total impunidad.

Las retenciones que el gobierno impone a las exportaciones tienen diversas lecturas y contradicciones que han confundido, y generado que los sectores del campo coincidan en la protesta. Es necesario diferenciar si están juntos y revueltos para desestabilizar al gobierno, o tienen la suficiente claridad para diferenciarse en la lucha y reclamos. Hay que diferenciar y saber si están juntos, pero no revueltos y hasta dónde llega estar juntos sin quemarse.

Recuerdo esa pequeña historia que dice: "El ladrón corre hacia el Este y el policía corre hacia el Este. Los dos corren hacia el Este pero con intenciones diferentes".

Los productores agropecuarios nunca tuvieron tantas ganancias como en los últimos años, beneficiándose por la política de cambio y las exportaciones de soja y girasol. Los indicadores son elocuentes y concretos. Sin embargo es necesario hacer un análisis de los costos que esa actividad tiene para el país, su rentabilidad y concentración de la riqueza en pocas manos. Las grandes corporaciones agropecuarias, las transnacionales han destruido, y quemado miles de hectáreas de bosques, apropiándose de grandes extensiones de tierra para plantar soja transgénica. Utilizan agroquímicos altamente contaminantes sin importarles las consecuencias para el medio ambiente y vida de los pobladores.

Por otra parte, las contradicciones del gobierno no son pocas, pero hay que reconocer que ha dado algunos pasos importantes hacia la recuperación económica y eso es positivo. El saqueo a que fue sometido el país durante la crisis de 2001 fue un golpe de Estado económico, sacando al exterior los capitales y llevando al cierre de fábricas, desabastecimiento, aumento del desempleo y pobreza, provocado por capitales financieros y el sistema bancario, que buscaron el vaciamiento del país sin importarles las consecuencias sociales. Sectores de la llamada "clase media, acomodada" salieron estos días en "apoyo al campo" con la cacerola de acero inoxidable y cucharita de plata a apoyar el paro agrario.

La falta de memoria, a muchos les ha jugado una mala pasada. Se olvidaron que la clase media acomodada siempre creyó estar a salvo de la debacle del país. La realidad les demostró que el capital financiero no tiene amigos, tiene intereses y que también fueron víctimas del vaciamiento económico y muchos perdieron sus recursos y ahorros depositados en los bancos. Es necesario hacer memoria y saber porqué hoy nadie se hace responsable de esa situación y lamentablemente la impunidad continúa.

El gobierno tiene que asumir que se equivocó al poner las retenciones por igual y no diferenciar a los pequeños y medianos productores rurales, que son la mayoría, y muchos con serias dificultades en su producción y con sus campos hipotecados; se equivocó al juzgarlos con la misma vara con que mide a las grandes corporaciones y terratenientes que tienen ganancias exorbitantes que sacan del país y que no están dispuesto a la re-distribución de la riqueza. Reitero, estamos frente al cuento del ladrón y el policía, en que los dos corren hacia el Este pero con intenciones diferentes. La presidenta Cristina Fernández Kirchner pidió que levanten el paro para dialogar y encontrar una salida al conflicto. Es una medida prudente que los productores rurales no pueden dejar pasar. El diálogo es el camino para encontrar soluciones. El gobierno no puede volver a equivocarse y tiene que diferenciar al campesino de los terratenientes. No hay que permitir ni dejarse arrastrar por los golpistas para que se enfrenten trabajadores contra trabajadores.Hay veces en la vida que la enseñanza es dura, pero se aprende. Los campesinos luchan por sus derechos y resisten en la esperanza para alcanzar a vivir con dignidad y recuperar la soberanía nacional, hoy amenazada por los grandes intereses económicos que se niegan a re-distribuir la riqueza.

El gobierno debe tener políticas claras y coherentes entre el decir y el hacer. Hoy están vendiendo el territorio nacional, devastando sus riquezas y empobreciendo al pueblo. Las retenciones son necesarias, no sólo al agro, a las empresas mineras, a las petroleras, para ello es necesario políticas públicas para evitar la explotación irracional y recuperar la soberanía perdida. Las retenciones deben dirigirse correctamente para construir el país que queremos.

Queda un largo camino a recorrer que es necesario asumir entre todos y todas.



- Adolfo Pérez Esquivel es Premio Nobel de la Paz.

STELLA MARIS TABORO dijo...

Aqui ladra un PREMIO NOBEL DE LA PAZ:

Argentina. El reino del revés

29-03-2008 No confundir campesinos con terratenientes

Adolfo Pérez Esquivel (premio Novel de la Paz ) Alai-amlatina

El paro agrario en la Argentina desde hace más de 15 días, es utilizado por sectores golpistas para desestabilizar al gobierno y seguir explotando al pueblo con total impunidad.

Las retenciones que el gobierno impone a las exportaciones tienen diversas lecturas y contradicciones que han confundido, y generado que los sectores del campo coincidan en la protesta. Es necesario diferenciar si están juntos y revueltos para desestabilizar al gobierno, o tienen la suficiente claridad para diferenciarse en la lucha y reclamos. Hay que diferenciar y saber si están juntos, pero no revueltos y hasta dónde llega estar juntos sin quemarse.

Recuerdo esa pequeña historia que dice: "El ladrón corre hacia el Este y el policía corre hacia el Este. Los dos corren hacia el Este pero con intenciones diferentes".

Los productores agropecuarios nunca tuvieron tantas ganancias como en los últimos años, beneficiándose por la política de cambio y las exportaciones de soja y girasol. Los indicadores son elocuentes y concretos. Sin embargo es necesario hacer un análisis de los costos que esa actividad tiene para el país, su rentabilidad y concentración de la riqueza en pocas manos. Las grandes corporaciones agropecuarias, las transnacionales han destruido, y quemado miles de hectáreas de bosques, apropiándose de grandes extensiones de tierra para plantar soja transgénica. Utilizan agroquímicos altamente contaminantes sin importarles las consecuencias para el medio ambiente y vida de los pobladores.

Por otra parte, las contradicciones del gobierno no son pocas, pero hay que reconocer que ha dado algunos pasos importantes hacia la recuperación económica y eso es positivo. El saqueo a que fue sometido el país durante la crisis de 2001 fue un golpe de Estado económico, sacando al exterior los capitales y llevando al cierre de fábricas, desabastecimiento, aumento del desempleo y pobreza, provocado por capitales financieros y el sistema bancario, que buscaron el vaciamiento del país sin importarles las consecuencias sociales. Sectores de la llamada "clase media, acomodada" salieron estos días en "apoyo al campo" con la cacerola de acero inoxidable y cucharita de plata a apoyar el paro agrario.

La falta de memoria, a muchos les ha jugado una mala pasada. Se olvidaron que la clase media acomodada siempre creyó estar a salvo de la debacle del país. La realidad les demostró que el capital financiero no tiene amigos, tiene intereses y que también fueron víctimas del vaciamiento económico y muchos perdieron sus recursos y ahorros depositados en los bancos. Es necesario hacer memoria y saber porqué hoy nadie se hace responsable de esa situación y lamentablemente la impunidad continúa.

El gobierno tiene que asumir que se equivocó al poner las retenciones por igual y no diferenciar a los pequeños y medianos productores rurales, que son la mayoría, y muchos con serias dificultades en su producción y con sus campos hipotecados; se equivocó al juzgarlos con la misma vara con que mide a las grandes corporaciones y terratenientes que tienen ganancias exorbitantes que sacan del país y que no están dispuesto a la re-distribución de la riqueza. Reitero, estamos frente al cuento del ladrón y el policía, en que los dos corren hacia el Este pero con intenciones diferentes. La presidenta Cristina Fernández Kirchner pidió que levanten el paro para dialogar y encontrar una salida al conflicto. Es una medida prudente que los productores rurales no pueden dejar pasar. El diálogo es el camino para encontrar soluciones. El gobierno no puede volver a equivocarse y tiene que diferenciar al campesino de los terratenientes. No hay que permitir ni dejarse arrastrar por los golpistas para que se enfrenten trabajadores contra trabajadores.Hay veces en la vida que la enseñanza es dura, pero se aprende. Los campesinos luchan por sus derechos y resisten en la esperanza para alcanzar a vivir con dignidad y recuperar la soberanía nacional, hoy amenazada por los grandes intereses económicos que se niegan a re-distribuir la riqueza.

El gobierno debe tener políticas claras y coherentes entre el decir y el hacer. Hoy están vendiendo el territorio nacional, devastando sus riquezas y empobreciendo al pueblo. Las retenciones son necesarias, no sólo al agro, a las empresas mineras, a las petroleras, para ello es necesario políticas públicas para evitar la explotación irracional y recuperar la soberanía perdida. Las retenciones deben dirigirse correctamente para construir el país que queremos.

Queda un largo camino a recorrer que es necesario asumir entre todos y todas.



- Adolfo Pérez Esquivel es Premio Nobel de la Paz.

STELLA MARIS TABORO dijo...

ahora labra un biólogo;
PUNTO DE VISTA DE UN BIOLOGO CORDOBES SOBRE EL PARO DEL CAMPO



domingo 30 de marzo de 2008, 19:20



Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías. Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sícuando son cómplices necesarios del país sojero.

Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires.

Que duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero.

Que duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano.

Que duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita.

Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el Grupo Grobocopatel.

Qué duro es ver el rostro reseco de Doña Juana expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja.

Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos.

Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte. Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los campesinos echados a

topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de Basf y las palas mecánicas con aire acondicionado. Qué duro es saber que nadie habló en nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas.

Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos solo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales.

Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo.

Qué duro es recordar que el 80% de los bosques nativos ya fue destrozado, y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados.

Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte, y cómo lo reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte.

Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el silencio de la gente buena. Qué duro es saber que miles de Argentinos están expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja.

Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis porque el estado no hace estudios epidemiológicos.

Qué duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las

cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos, y que Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia Boliviana.

Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que las topadoras y el monocultivo.

Qué duro es comprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de generaciones de Argentinos que todavía no nacieron. Qué duro es ver las imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan.

Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche solo circularán en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro chaco semiárido para que rápidamente tengamos 19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua.

Muy cerca de ellos las cacerolas abolladas vuelven a la cocina.



Dr. Raul A. Montenegro, Biólogo

Presidente de FUNAM

Premio Nobel Alternativo 2004 (RLA-Estocolmo, Suecia).

Profesor Titular de Biologia Evolutiva,

Universidad Nacional de Córdoba (Argentina)

Avesdelcielo dijo...

Interesante y esclarecedor el artículo del Profesor, y mi concordancia de ideas con Virginia, la poeta " del trazo" lírico y existencial, que en este artículo se compromete heroicamente con la verdad de la historia y la realidad.
MARITA RAGOZZA

Avesdelcielo dijo...

Interesante y esclarecedor el artículo del Profesor, y mi concordancia de ideas con Virginia, la poeta " del trazo" lírico y existencial, que en este artículo se compromete heroicamente con la verdad de la historia y la realidad.
MARITA RAGOZZA

MISS VERY dijo...

excelente actualizacion amigo...
very

antonio alfaro sánchez dijo...

me he permitido la licencia de exportar el bello fresco erotico romano a mi blog, un saludo y gracias por compartir palabras y vuelos.