domingo, 22 de abril de 2007

Seis son una jauría

NORBERTO BARLEAND
ETERNIDAD DE LA AUSENCIA

Te busco
entre las ramazones del aire rojo y sollozante.
En la eternidad del árbol

donde observo las ansias de mi sangre,
por los terraplenes del idilio

y las caricias agotadas por el tiempo.
Te busco amor lejano y subyacente

en el escampe de un cielo azul
morado de azul y sinfonía,
en el encaje aterido de la sombra
y la soledad crecida por tu ausencia.




JULIO CARABELLI

WALL STREET

En Wall Street hay que tener cuidado.
Es posible que bajen las acciones
que haya un crack en la bolsa
que los negros
que el piso de serpientes tambalee
la geométrica soberbia de las torres.

En Wall Street conviene estar atento.
Es posible no ver el apetito
crecer el promontorio de mendigos
los latinos
y que Hemingway carga su escopeta
en la sombra de un bar inexistente.



CARLOS N. CARBONE
EL PERSEGUIDOR

Esta noche de verano es plácida
riego el jardíny miro las estrellas
esas mismas estrellas que miraba
de niño
acostándome en el baldío

que había frente a mi casa.
Esta noche

al igual que aquellas noches
en Lomas del Mirador
también
persigo al silencio.



NORBERTO CORTI

LABIO DEL CAÑAVERAL

Machetes de soledad
parten el aire cargado.
Cien soles de fuego duro
se hunden en los contornos
de sal y cueros bronceados.

Canta el azúcar torcaz
una canción muy temprana
¡Que yo la vida te doy
por una paloma blanca!

Labio del cañaveral
por la luna malherido.
La oscuridad con su pozo
de dulcísimos arrullos
se va estirando sangrienta
por el verdor casi mudo.

Calla el azúcar torcaz
una canción ya cansada
¡Que yo la vida te doy
por una paloma blanca!



EUGENIO MANDRINI
LOS HECHIZOS DEL FUEGO

Como todos, se acuchillaba junto al fuego.
Como todos, se encandilaba junto al fuego.
Como todos, revivía los azares del día
junto al fuego. Como todos, entibiaba
los terrores de la noche junto al fuego. Como
todos, descubría alrededores de mujer, sinuosos
como el sueño, junto al fuego. Como todos,
pensaba que es una sucesión de chispas
el tiempo, junto al fuego. Como todos, se
preguntaba cuánto dolor y estruendo será
necesario para ver cómo las sombras del mundo
se apagan junto al fuego. Como todos,
deseaba que la muerte fuera, apenas, un abrazo
enun lugar instantáneo, junto al fuego.
Pero a nadie como a él lo ensimismaba
la música del humo, junto al fuego.




MARCOS SILBER
RUTABAR
Miran duro los muchachos y beben.

El más methal escupe y amenaza:
"muéranse, maricones y putas, muéranse".
Miran feo los muchachos y beben.
El más oscuro, el tatuado, rompe la botella:
"negreros, malparidos, cornudos".
Miran mal los muchachos y beben.
El más sombrío levanta la copa
y brinda "por la viciosa que me abandonó
dejándome los críos".
Junto al ventanal que dá a la noche
alguien apunta:
"llorarán, como bebes, como náufragos,
como perdedores, al fin, llorarán".

De "Seis son una jauría" (Poesía)
Ediciones Marcha Poética
Buenos Aires, Noviembre de 2006