domingo, 4 de febrero de 2007

Poemas de María gabriela Abeal

En un sentido oriental (De crónicas de Alondra)


Vértigo,

golondrinas en el vientre

galopar desenfrenado del músculo que me sostiene

es lo que siento.



Me deshojas por dentro,

por fuera pierdo las alas,

he visto enmascararse a la hierba

por vergüenza

de cómo nos miramos.



Emigran las aves,

hasta las rosas

no están acostumbradas

a la estación simbiótica

de nuestras almas.



Tú la puerta segura,

mi cuerpo la cerradura.

Los dos única llave;

en un sentido oriental

somos el yin y el yang.





Caritatis


Creo en vos,

amor que todo lo puede,

creando mis ganas y extrañezas,

mis sueños y mis desvelos.

Creo en un solo verbo,

un único sentimiento,

nacido del centro del cuerpo

de la luz y del universo entero.

Un amor verdadero

que puede sembrar y crear

porque es naturaleza.

Que por mí y por vos

existe el vínculo en la tierra y en el cielo.

Que encarnados en cuerpos,

por no practicar el verbo,

se crucificaron nuestros deseos.

En el tiempo que no supimos

limpiar nuestras almas

padeció el amor y fue sepultado.

Resucita cada cierto tiempo

si se escribe con ganas, sube al corazón

trasciende al espíritu y rodea nuestro encuentro;

de nuevo viene la gloria

que no juzga estés vivo o estés muerto

porque hay algo que no se ve y que no tiene fin.

Creo en el amor que da la vida

que procede de un padre y una madre

y que reciben a un hijo, que tiene los mismos derechos.

Creo en un Dios natural,

que hay santos y otros no tanto.

Confieso que hay un solo amor que no necesita perdón.

Y no se si resucitaré después de morir

por eso creo en la vida.



Amen-se





La historia de los besos



He besado tantas bocas en mi vida

en busca del sabor que yo deseo


hubo besos

compartidos en la búsqueda


otros sacudieron a mi boca

hasta perder la conciencia

por momentos


besé labios

secos de pasiones


bocas húmedas sin miedo

al desenfreno


besé sin saber

a quien besaba

para no perder el arte de los besos


besé al aire

al viento a la lluvia

para hacer a mis besos naturales


me besé

mirándome al espejo

para mejorar la calidad de mis besos


besé suave

mordiendo

escapando

besé rápido

para que nadie

descubra a quién beso


besé sin pensar

si me besaban

y de algunos besos

por ahí

hoy me arrepiento


Pero beso más que nada

por el hábito

porque mi boca nació

por ese beso.



María Gabriela Abeal
Mgabi7@ciudad.com.ar
gabrielaabeal@yahoo.com.ar

1 comentario:

azpeitia dijo...

Pero beso más que nada

por el hábito

porque mi boca nació

por ese beso....


Por ese beso apasionado que un día certificaron tu padre y tu madre, para que vinieras a este mundo, al calor de unas manos que te dieron el calor y el amor que necesitabas para llegar a ser...
Sí... el beso es la manifestación más sublime del amor...no quiero pensar en otra forma de besar que no sea sintiendo de verdad...la otra es la que dice mi amiga mexicana Fanny....esta noche te asesinaré entre mis piernas...yo diría que asesinará el amor...Muy bello lo que has escrito, lo he leído varias veces...no quiero profundizar más...un casto y cálido beso desde azpeitia