jueves, 20 de agosto de 2009

Poesía para Honduras



“Cuando los medios callan, las paredes hablan”
Pintado en una pared de Tegucigalpa


Gabriel Impaglione (Argentina):


No te deshondures aunque el verde
digan ya no es verde
y hablen de carbones y sequías
y te inventen renacimientos de fábula.

No te deshondures aunque duelas
de dentellada y cárcel
y vengan a vaciar el corazón
como si entendieran que es la patria.

Inventarán salpicaduras en la hierba
huecos en el aire donde una gota
de ay será imposible.

Lanzarán perros a la calle
sombras que electrificarán
la noche y sus umbrales.

No te deshondures aunque arda
la herida la ciudad cada montaña,
del fuego nacen las banderas
allí se templan las espadas del día.

Contaminarán el agua, con sus babas
todo aquello que florecía
será piedra gastada, quemado hueso
pestilencia voraz, ruina, telaraña.

No te deshondures aunque caiga
a tu lado el codo que empujaba
la marcha el coro la mañana,
toma de su boca el grito que no sale
y estállalo en el centro de la hora.

Cada tú que alza el cañón del puño
es un nosotros distribuido en el viento,
cada tú que sueña es el canto universal
que rompe muros y se desentraña.

No te deshondures.

Gabriel Impaglione
(de "parte de guerra, panfletos y otras anotaciones")
impaglioneg@yahoo.es



Jorge Luis Oviedo (Honduras):

Ha vuelto la barbarie

Vieja,
Calva,
Terca,
Testaruda,
Muy testadura;

Sin memoria,
Sin conciencia,
Despiadada;
Terriblemente despiadada;

De largas uñas,
De afilados colmillos y
Sedienta de sangre,
Ha vuelto la barbarie.
Apertrechada como un tanque,
Recubierta de hojalata,
Con escudos,
Con metrallas,
Con garrotes,
Con estruendo,
Entre bombas lacrimógenas,
Mostrando garras y colmillos
Ha vuelto la barbarie.

Y como en los viejos tiempos
(Aquellos tiempos
Que parecían olvidados
En los rincones de los libros
En cenizas páginas,
En trastiendas recónditas)
Ha vuelto;
Se la puede ver durante el día,
De blanco almidonado
O de nítidos trajes azules
O de negro total;
Y encapuchada
Embiste como un toro de lidia,
Arremetiendo con instinto asesino,
Contra toda humana razón,
Contra todo cuerpo indefenso.

Y se la ve en el culto
Con las manos elevadas,
Clamando al cielo
O se la ve de rodillas
Frente al Cristo crucificado
Con traje clerical y de bonete rojo;
Antes de apretar el gatillo del fusil
Y destrozar una cabeza más.

La Barbarie ha vuelto
Y se apellida hoy:
Michelleti,
Canahuati,
Vásquez o Ferrari,
Como se apellidaba ayer:
Rosas,
Ubico,
Trujillo,
Carías o Somoza.


Jorge Luis Oviedo

Fuente: Isla Negra 5/197 - Agosto de 2009
revistaislanegra@yahoo.es
http://isla_negra.zoomblog.com/

4 comentarios:

azpeitia dijo...

Todos al final son lo mismo, los de una punta y los de la otra...en el medio quedamos los soñadores, los tontos útiles de la revolución, los que ponen bridas y estribos a la locura que no cesa....azpeitia

Gustavo Tisocco dijo...

ellos poemas para tener conciencia.
Saludos, Gus.

Virginia Edit Perrone. dijo...

"Cada tú que alza el cañón del puño
es un nosotros distribuido en el viento,....."

Gabriel, un beso para vos.

Virginia.

Avesdelcielo dijo...

Otra vez te encuentro aquí , Gabriel con este poema que levanta y que honduriza.
Un gran abrazo.