jueves, 20 de agosto de 2009

Cristina Villanueva: El lector



La mujer se extiende como un libro. Va hacia adentro, le prende ojos en el desliz de la línea cuando se curva. Ella se parte en ángulos a golpes de miradas, fosforece. Quiere ser un libro que él leerá y en el que él hará marcas. El señalador es la escritura, la palabra. No hay cuerpo sin palabras. Un idioma se busca, se articula en el borde. La mujer sin saberlo tiene la historia de la literatura en la piel, la Biblia que no leyó. Es Sara dándose vuelta, Madame Bovary, una Lolita, princesa en la torre del castillo, la isla desconocida. Es Nora, una virgen, Cordelia, Lilith, la Malena del tango, una Dulcinea imaginada, Medea y la Medusa, Ariadna generosa en los hilos y las chicas de Flores cortándose en pedacitos para ofrecerse a la mirada de los hombres. La voz es una mirada, los roces escrituras. Ella tendida entre los siglos, espera su lector. El cierra el libro que leía antes de desear leerla a ella. El libro que tenía abierto él con un símbolo que le decía "sos esto". Ahora se deshacen las certezas y esas dos lenguas se mestizan, escriben.
Saben el comienzo y nada más. La cortina se cierra como el libro y ellos balbucean en el intento de decir lo imposible.

Cristina Villanueva
libera@arnet.com.ar

2 comentarios:

Mercedes Sáenz dijo...

Me sorprende siempre el contenido de la máquina. Este texto de Cris es de una cálida belleza, con el sello propio de su persona. Una maestra. Un fuerte abrazo. Mercedes Sáenz

azpeitia dijo...

Que bello excursus, paréntesis de la vida de una mujer, sustancia de amor y análisis profundo.....azpeitia