domingo, 16 de septiembre de 2007

Luciana Peker: La historia de Liliana

Hace treinta y ocho años que Liliana Daunes trabaja en
la radio. Desde "Prohibido para mayores" (cuando tenía
quince), en una radio de General Pico, La Pampa -su
pueblo natal- ha crecido. No sólo en años. Su voz, su
música, su pasión por decir y su obsesión por como
decirlo no siguen intactas, se enriquecieron con su
propia voz y las voces que convoca. Porque ella no es
de las que dicen por decir ni hablan para no escuchar.
Los invitados de Liliana -Peteco Carabajal, Liliana
Vitale, Celeste Carballo, - rescatan la intimidad, el
respeto y la posibilidad de conversar y compartir
música e ideas que ofrece una conductora intimista y
experimentada.
También sus oyentes agradecen el arte de decir, con
qué decir, tener que decir, no dejar de decir y saber
con que música y artística acompañar ese decir. El
compromiso político y cultural con los derechos
humanos, de los pueblos originarios, de la diversidad
sexual, de los inmigrantes y las etnias olvidadas, de
las mujeres, de los niños/as y las luchas sociales
aparecen en su programa, donde se escuchan voces y
palabras que no suelen escucharse. Pero la denuncia no
oprime porque la hilación de Liliana lleva la realidad
como un barrilete que no deja de doler, pero sí se
remonta con creatividad y optimismo.
A contramano de la época y, como una paradoja de la
potencia de su garganta (sin duda, una de las voces
femeninas más distinguibles de la Argentina), ella
creció, pero en silencio y, a veces, silenciada.
Incluso, prefiriendo trabajar en radios chicas que
achicar su conciencia. No es conocida por la
mediatización de la fama repentina, sino por el
murmullo del boca a boca, del decir en decir, del oído
en oído.
Liliana es locutora, periodista y conductora pero
gusta llamarse "laburante de la comunicación". "La
radio para mí es un dulce abismo: una está en un borde
en el que no sabe si va a poder volar, quedarse
agarradita de una piedra o caerse. La tomo así, como
la necesidad de un vuelo", define.
En 1981, condujo con Eduardo Aliverti "Anticipos" en
Radio Continental donde se escucharon, todavía en
dictadura, las primeras denuncias de violaciones a los
derechos humanos. Desde ese momento, su voz es
emblemática de los actos de Madres y organismos de
derechos humanos para pedir memoria y justicia.
Todavía trabaja con Aliverti en "Marca de Radio", en
La Red y, antes de volver a Radio de la Ciudad con "La
Rosa Brindada", en el 2006, estuvo diez años en los
mediodías de FM "La Tribu" con "Juana Pimienta" y en
la cocina del restaurante "Frida".
Ella se considera una militante comunicacional y
defiende su ética por encima de su billetera o las
estrellas de su carrera. Liliana, también, es pionera
en defender los derechos de las mujeres, hacer
periodismo con perspectiva de género y proponer un
lenguaje cotidiano y amable, pero tajantemente no
sexista. Por esta tarea, recibió el premio "Alicia
Moreau de Justo, una actitud de vida" (otorgado por
ser una mujer que trabaja por la defensa de la música
y la cultura latinoamericana), el premio "Lola Mora"
de la Dirección de la Mujer de la Ciudad de Buenos
Aires y el premio "Senderas, a las comunicadoras
militantes", otorgado por la Unión de Trabajadores de
Prensa de Buenos Aires (UTPBA).
También su programa "La Escoba" (en la ex Radio
Municipal) fue ternado al Martín Fierro. Pero en los
noventa. Desde entonces, Liliana no se calló. Pero
sabe hablar tan fuerte como bajito. Quien quiera
escuchar que la escuche. ¡Y que lo cuente!

Luciana Peker
lpeker@yahoo.com
http://www.lospremiosdelaradio.com.ar