domingo, 4 de marzo de 2007

Viviana Pelle: Un sueño y dos poemas

Un sueño

Me parece como que en realidad todo fue un sueño. Un bello sueño en el que me enamoraba de un hombre, como que si en realidad yo misma lo hubiese creado, su imagen, su mirada, sus manos, su voz. En un sueño a veces vemos personas que nunca en la vida hemos visto por eso creo que yo soy su inventora. Creo que fue un sueño tenerlo entre mis brazos, en mi boca; sus caricias suaves en mi piel. También fue un sueño que él tocara la guitarra y haberlo oído cantar en voz muy alta pero tan dulce como esa miel de abril labrada por abejas trasnochadas que se inclinan sobre el tronco de un árbol, aquél capaz de dar mucha sombra para que sea más fácil seguir soñando. Verlo feliz y que riera fue un sueño pero también aquella vez en que nos levantamos la voz y fuimos cayendo en un sueño mas pesado cuando tuve que dirigir palabras terribles en su contra y pesadilla fue cuando al hablarle le dije que se fuera tan, tan lejos de mi que el sueño tuvo que terminar mal porque él me dijo que no me amaba y ya me lo venía diciendo desde siempre de diferentes maneras; por eso mis furias y mi no entender, mi no entender que yo estaba adentro de un sueño. Y ahora entiendo, entiendo que no puedo volver a él. Que no puedo regresarlo simplemente porque todo fue un sueño. La realidad dice que no es posible poder volver a un sueño y cambiar una historia. Alguna vez ése hombre me dijo que tenía facilidad para despertarse de un sueño y regresar a él y ahora me doy cuenta de la razón por la cual nunca me enseñó a hacer eso. Si alguna vez me hubiese dicho que me amaba ni siquiera me acordaría de su sabio juego, ni tendría intención alguna de aprender esas raras técnicas que solo son reales en los personajes que pertenecen a un sueño.
La realidad dice que tengo que despertar de él, de ese sueño, y darme cuenta que él es un imposible, que no existe, que no es real y que todo fue un bello, dulce y final triste sueño.
(9/06/05)




Yo estaba el otro día en el hockey club
y pude ver muchos pájaros cantando
y otros que caían
Había nubes que oscurecían la noche
La luna lloraba estrellas
La hierba ya no era hierba ni era verde
y ví ángeles morir muy cerca del horizonte
adonde ya no quedaban alas para emprender un vuelo inolvidable
Otro día pude ver hombres ciegos,
de sus ojos caían muertos rayos sin color
nada decían y ya no suspiraban al oír cantar a las aves
de la madrugada del día de la noche
en que dejaron de ver todos los soles.






No me importa, yo lo sé
Como si él hubiese sentido por mí
un amor platónico como el de un niño
En el lecho se comportaba como un hombre
¿era un hombre o era un niño?
No lo sé, yo lo amaba
como una niña platónica a un niño platónico
En el lecho éramos una mujer y un hombre
Discordancia? vacíos?
Qué es todo?
Qué es el amor?
Qué es que lo que transforma al amor en algo real?
Cuál es el verdadero amor?
No me importa, yo lo sé,
yo lo amaba.
(18/02/07)



Viviana Pelle
rossopelle@ciudad.com.ar
http://vivipel.blog.terra.com.ar/