domingo, 4 de marzo de 2007

Santiago Bao: Algunos textos de "Despliegues"


DESPLIEGUES
(antología)



ENFRENTAMIENTOS


Qué manera
de enfrentarme al destino
con un cuchillo
que no corta nada.
Sangran los otoños antiguos
en esquinas
donde se arrastran
heridas abiertas
en combates desiguales
hacia la zozobra
de seguir estando
en el camino.



EL DESVÁN ABANDONADO


Siempre habrá cosas
que nunca dijimos
que cuelgan del destino
como murciélagos de polvo
palabras, larvas
de la memoria
encerradas con mil llaves
en desvanes abandonados
para zurcir
las horas inexorables
del implacable recuerdo.



OH, SIEMPRE


Al fin y al cabo
el alma también envejece
los cansancios arrastran
sedimentos de ilusiones
que sangra el tiempo.
El corazón también envejece
como los soles y los astros;
ese pan de soledad
que habita
las remotas alamedas
y alimenta a los ojos
fatigados de los días.
No sólo el corazón
también envejece el alma,
triste destino
para nuestra ilusión
de eternidades,
como esos sueños
que aún sabiendo vanos
insistimos en soñar
para sentirnos vivos.



MEMORIAS


¿Quién defenderá la memoria
de quienes ya no están
y cada vez más borrosos
se alejan en la distancia?
La casa de mis abuelos
habitada por otros que desconozco
aquella casa con mis tíos
discurriendo alegres en el hilo
del mediodía
de los domingos diáfanos
en que el mundo se asomaba
por un momento a los designios
invisibles de una dicha breve.
Ni siquiera ruinas
casas de la infancia
sino sobre sus cimientos
otras paredes ventanas puertas
otras gentes rostros desconocidos
para arrojar sobre la memoria
la arqueología de los derrumbes lentos,
el desamparo del polvo
y el silencio del corazón
del abismo.



BARROS


Desde aquella vez
en que no quisimos
inclinarnos y tocar
el barro de nuestros zapatos
fue que la misma vida
poco a poco
fue haciéndose intocada
huidiza como las flores
de las despedidas.



POLVO DE MOMIA


De esta materia
se alimenta y envenena
mi sangre
tiempo congelado
en la sequedad
de una memoria
terca
en el polvo insidioso
de los residuos
que restaron del tiempo
no vivido.



MEMORY


El polvo
de la memoria pura
es el terciopelo tierno
la tapicería del humo
de madreperla
la pátina de las fracciones
breves del tiempo
la ilusión del fragmento fino
conque están hechas
las inocencias que valen
las lloviznas dulces.



TIEMPOS MALDITOS


Tiempos malditos estos
en que los esclavos
temen romper sus cadenas
y hasta se preguntan
si son dignos de ellas
el amo y el esclavo
satisfechos
la ilusión perfecta
de un paraíso maldito.



SUPERVIVENCIAS


Morir un poco
cada día
ha sido la manera
de que a esta altura
ya prolongada
me haya mantenido
con vida.



TREGUAS


De cuando en cuando
la vida cambia un poco
y vivimos un poco del todo
en un descanso
de la voracidad del tiempo.
De cuando en cuando
vivimos mucho un poco
y como una levedad
se instala en la sangre
y hasta damos gracias
de haber nacido
calla el pensamiento
y las sombras no pesan
solos desmontando al tiempo
la vida cambia
y vivimos un poco
de cuando en cuando.



ALTAS


Cuando advirtieron
que en mi corazón
moraba la tragedia
pero en mi mente
la comedia
me dieron el alta
en el hospital
para locos.



VOLVEREMOS


Y los libros
y esa columna que se disuelve
en un jardín del otoño
Schubert
lo de las palabras y sonidos
de afuera
que están o se posesionan
de los de adentro
y lo que ya está
que viene de vaya
a saberse cuando
y bueno
el agua que hierve
en la pava
esa carta que llegó ayer
el pasto que asoma
por la ventana
las cuentas por pagar
un amigo
que se está muriendo
así tan de repente
la realidad
que le dicen.



LOS TRUENOS DE LA MEMORIA


Yo también me distraje
camino de la escuela
medias hasta la rodilla
guardapolvo blanco
por una piedrita luminosa
por un brillo
que me hacía retornar
por la calle arbolada
de naranjos amargos.
Yo también sentí el desamparo
de cosas que todavía
no se habían ido del todo
y se incorporaron a las frías
sombras de los desvanes
o los sótanos umbríos
y ahora
se aglutinan reservadamente
para congregarse otra vez.
Yo también oigo los truenos
sobre el río de la memoria
y espero la lluvia
que disipará la última lágrima
sobre la gran Madre Tierra
abierta que desde siempre
aguarda.



Santiago Bao
De "Despliegues" (Fondo Editorial Rionegrino)
santinebao@gesell.com.ar
Villa Gesell, Argentina