domingo, 13 de septiembre de 2009

Cristina Villanueva: A los que estuvieron presentes

Imagen: La Máquina de Escribir


Amigos:


A los que estuvieron presentes en la presentación del libro "Relaciones Textuales" con su cuerpo y a los que lo hicieron con su alma en forma de llamados o cartas electrónicas o tantas maneras que tiene la amistad de dar una palmadita.

Les cuento que todo estuvo encantador. Roberto Goijam, el editor, Héctor Freire con su análisis tan hondo, la voz de Carolina Francisco encarnando los textos, la presencia de Sergio Manela sonriendo desde el arte de tapa y la poesía del tango donada por Roxana Martinez.

No concuerdo con la idea de que era un parto. No sé si para esquivar las noches sin dormir que siguen al nacimiento. Más bien mi idea era la de un casamiento. Pero el gran problema ¿con quien me casaba? ¿con los que acompañaban?, había que excluir a las mujeres y de los amigos para que ninguno se ponga celoso debería recurrir a la poliandria (la poligamia de las mujeres), cosa que no está muy bien vista en nuestra sociedad.
El casamiento, por lo tanto, debería ser conmigo misma. Estoy contenta,en plena luna de miel, disfruto y les cuento que por ahora solamente extraño a mis rulitos. Antes que me surja el deseo de ese divorcio imposible ¿porque qué Cristina debería pasarle alimentos a la otra ? ¿ y qué clase de alimentos? una quiere todo ligtt y la otra no. Los saludo y abrazo con la calidez que se merecen y me brindaron.

Cristina Villanueva



Uno de los textos de "Relaciones Textuales":

Regalo de amor

El le dijo que le regalaría la luna si pudiera. Se subió a una escalera, no pudo, estaba muy alta y tenía que nadar en ese cielo oscuro de las ciudades, se enganchaba con antenas que servían para que de las cajas cuadradas, salieran palabras que hacían que los que las recibían se quedaran callados. A el le gustaban las palabras de ella que miraba los ojos de él, no las cajas que despertaban silencios. Los ojos de él eran pantallas abiertas para ver el mundo. Más hablaba ella, más quería el regalarle la luna. Un día
se la trajo. Ella abrió el paquete encontró una luna, redonda, clara, a veces derritiéndose, otras erguida.
Todas las noches se acercaba a esa luna de la revuelta, la luna del deseo, con hebras de pasto y suaves aromas de infancia. Un día se animó, la tocó con la boca, se dio cuenta que era un maravilloso queso que guardaba en su interior palabras de Calvino, las artesanías de antiguos campesinos, la historia del mundo en pedacitos. Cuando el llegó, ella le sirvió trocitos del secreto de él, con vino.
No quiero contarles lo que siguió, si desean saberlo apaguen la caja repetidora del más pobre sentido común, busquen en los ojos de un él o una ella, la luna, el mundo, o lo que quieran, y verán como sigue la historia.

Cristina Villanueva
libera@arnet.com.ar



Contratapa de Relaciones Textuales por Héctor Freire:

Este libro de Cristina Villanueva es un auténtico “placer del texto”, una agitación discreta, que sin levantar la voz, ni señalar con el dedo acusador, recorre necesidades y riesgos entre la lectura de la literatura, y la escritura poética concebida como un “pensar soñante”.
Un caso singular donde las relaciones textuales, establecidas por la autora, conforman un catálogo de incidentes, temas, formas y estilos de cosas vistas y oídas; cuyo objeto es la recuperación de la capacidad de asombro frente a tanta rutina y angustia cotidiana.
Un entramado de fragmentos cuya dimensión narrativa-poé tica, oscilan entre la placidez de la observación que intenta describir y elegir con cuidado lo que ve, y la actitud de una mirada reflexiva ante lo que nos rodea. En algunos de sus textos, el lector se inclina a sonreír irónicamente a causa de la objetividad aparente de la prosa; pero este mismo registro lo lleva a detenerse asombrado frente al estímulo poético que Cristina Villanueva nos ofrece de lo real. Cosas o situaciones vistas o que, pese a ser fruto de sus lecturas, se centran en lo visible o en el acto mismo de escribir, entendido este como “el mirar de la imaginación”.
No menos cierto es que en el fondo, Villanueva viene a ser, a través de sus textos, una minuciosa cronista de nuestra época. Que además, sabe que todo libro, y Relaciones textuales, no es una excepción, es lo que no se conoce, el latido de la lengua que llama, la oscuridad que se hace luz, una manera de jugarle carreras al espacio perdido, desarmado ……. Y que al decir de la autora, exige de un lector con capacidad de ensoñación que intentando descifrar, crea, modifica.

Héctor J. Freire
(Contratapa del libro "Relaciones textuales" de Cristina Villanueva,
Buenos Aires, Ediciones Patagonia)
Presentación realizada el martes 8 de septiembre a las 19 hs.
en la Biblioteca Nacional (Sala Cortázar)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

En el juego de la foto, una de mi con rulitos mira a la lacia.Las dos te agradecen tu amistad siempre presente.Mirá que a esas dos les cuesta ponerse de acuerdo, abrazos.

Marta R. Zabaleta dijo...

Me alegro mucho de tu alegria, Cristina: te saldua desde la tundra.
Marta

Silvia Loustau dijo...

Me gusta tu idea de la alegria como un casamiento, y es verdad, porque vos poeta, estas en convinecia desde hace largo tiempo con las plabras, y se percibe el ami¡or que hay en este realción. Un abrazo, Cris

Silvia

Anónimo dijo...

gracias atodos por sus comentarios y en especial al que hizo el de una de mi con rulitos, que creo no fui yo pero que es como si

Dora Beatriz dijo...

FELICITACIONES Y UN ABRAZO CRIS !!!!
DB