viernes, 18 de junio de 2010

Teatro: Ñok, de Pepe Márquez



ÑOK
Autor y director: Pepe Márquez. Titiriteros: Pedro De Simone, Alejandro Szadurski y Lucas Díaz. Vestuario y realización de muñecos de tela: Marcela Vilariño y Pamela Arroyo. Escenografía: Norman Gagliard. Luces: Jorge Leyba. Coreografía: Pedro de Simone, Rodrigo Lico Lorente y Lucas Díaz. Muñecos de narraciones: Mariano Rodríguez. Música original: Mariano (Gato) Rodríguez y Fabio De Simone. Estudio de grabación: Supervos. Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543, Cap. Fed. Sala Raúl González Tuñón. Sábados y domingos a las 16 horas.

Por Germán Cáceres

Si bien se trata de una obra para niños, también la podrán gozar los adultos aunque no vayan acompañados por chicos, ya que ofrece una puesta en escena digna de estudio.

La historia es simplísima: el padre le comenta a su hijo Ñok (ambos son neandertales) acerca de un lugar lejano en donde abunda la comida. Emprenden esa marcha durante la cual se topan con animales que luchan por su alimento y se hacen amigos de un simpático perro. Por último, arriban a esa especie de paraíso terrenal.

Lo curioso es que padre e hijo dialogan en neandertal, es decir emitiendo sonidos guturales, llegando así al habla universal tan soñada, ya que la trama se comprende perfectamente.

Es un hallazgo el diseño de los pequeños muñecos (de Marcela Vilariño y Pamela Arroyo), que apenas llegan a las rodillas de los tres titiriteros enfundados de gris y cuyos cuerpos se confunden con la oscuridad de la escenografía. La labor de este trío (Pedro De Simone, Alejandro Szadurski y Lucas Díaz) revela un profesionalismo ejemplar, así como una preparación física exhaustiva para poder manipular los muñecos con tanta precisión y naturalidad. Sus voces, además, dan la sensación de que provienen de Ñok y de su papá.

La dirección de Pepe Márquez (teatrista, pintor y diseñador gráfico) apela a la estética del teatro negro por la sabia utilización de luces (magistral Jorge Leyba) en un escenario oscuro que presenta sólo cortinas (hermoso trabajo de Norman Gagliard). La música de Mariano (Gato) Rodríguez y Fabio De Simone remite alegremente al pleistoceno por su apelación a una percusión de exquisita y contundente sonoridad.

Otro acierto es la utilización de sillas con figuras de papel que representan animales (de Mariano Rodríguez), que se deslizan sobre tres sillas complementando el relato, algo que remite al kamashibai japonés (narración oral con dibujos), en la cual Pepé Márquez seguramente se inspiró.

Este grupo teatral se llama Cacahuate —su anterior producción fue Mundus Trucus, en 2002—, que además es una editorial que ya publicó nueve libros infantiles.

Germán Cáceres