viernes, 18 de junio de 2010

Cine: El escritor oculto



EL ESCRITOR OCULTO
(The Ghost Writer, 2010)
Dirección: Roman Polanski. Guión: Robert Harris y Roman Polanski., sobre la novela The Ghost, del primero. Fotografía: Pawel Edelman. Música: Alexandre Desplat. Intérpretes: Ewan McGregor, Pierce Brosnan, Olivia Williams, Tom Wilkinson, Kim Catrall, Timothy Hutton, Eli Wallach y James Belushi. País: Francia, Alemania y Gran Bretaña.

Por Germán Cáceres

Aunque se trata de un thiller en estado puro, responde a los climas opresivos y perturbadores a que nos tiene acostumbrados el genial director polaco, como en Repulsión (1965), Cul de sac (1966), El bebé de Rosemary (1968) y El inquilino (1976), entre muchos otros grandes títulos.

Las primeras imágenes dan cuenta de una muerte supuestamente accidental, de la que enseguida se sospecha que puede tratarse de un asesinato. El cadáver —un ahogado que aparece en una playa— es el ghost writer que estaba escribiendo las memorias de Adam Lang (uno de los mejores trabajos de Pierce Brosnan), ex primer ministro británico, complicado por una acusación de torturas en Irak (la alusión a Tony Blair es evidente). Otro escritor fantasma (está a cargo de un notable Ewan McGregor) ocupa su lugar. Se recuerda que casi todas las celebridades recurren a este tipo de profesionales para que les escriban sus libros. No es algo nuevo, sino que Alejandro Dumas se aprovechó de esta estrategia editorial, y muchos de sus textos se deben a Auguste Maquet, aunque el autor de Los tres mosqueteros realizara la revisión final.

Un gran mérito de Polanski es enganchar desde las secuencias iniciales al espectador, que sigue como hipnotizado las alternativas de esta trama llena de sorpresas en la que la sombra del primer ghost writer sobrevuela toda la película como una señal del destino fatal que le puede esperar a su reemplazante. El clima de amenaza está también presente en la realidad contemporánea que registra El escritor oculto: la alta y sofisticada tecnología desplegada (alarmas, cámaras ocultas) en torno a la seguridad cotidiana. Además, señala que los guardaespaldas ocupan una importancia cada vez más determinante en el ámbito político y empresarial.

Hay una lección de cine por parte de Polanski, que narra evitando explicaciones para mostrar a los personajes en acción. El sonido fuera de cuadro está explotado al máximo, así como la funcionalidad de la música de Alexandre Desplat. Continuas elipsis, ángulos expresivos y un montaje que privilegia la narración crean un suspenso digno del mejor Hitchcock.

Muy ajustadas las actuaciones de Olivia Williams y Kim Catrall, como la esposa y la secretaria privada de Lang, respectivamente, e impecable Tom Wilkinson en su logradísimo personaje del profesor de Yale. Está estupendo Eli Wallach en su papel de anciano, y su interpretación resulta emotiva y nostálgica porque muchos años atrás fue el lascivo seductor de Caroll Baker en Baby Doll (1956).

El escritor oculto obtuvo el Oso de Plata en el Festival Internacional de Berlín. Se aconseja comprar la novela El poder en la sombra (The Ghost), del coguionista Robert Harris, guardarla hasta olvidar los detalles de esta historia, y entonces leerla de un tirón, para así volver a gozar este cautivante filme.

Germán Cáceres