“Nada nuestro, que estás en nada,
nada es tu nombre, tu reino,
nada, tu serás nada, en nada
cómo es en nada”.
Ernest Hemingway
Se levantó del escritorio y dobló la carta en cuatro pedazos para guardarla en el bolsillo trasero del jean; pensativo y con la cara deformada por esa depresión que lo atormentaba desde hacía varios días le dijo a su madre que iría a casa de un amigo.
El personaje que encabeza esta historia, Eze como lo llamaban sus amigos, nació en Capital Federal a mediados de 1981, y de muy pequeño junto a su familia se trasladó a alguna ciudad (que no viene al caso cuál) del Gran Buenos Aires. Siempre fue muy reservado, callado y con un gran talento que lo ayudó a expresarse a través de la pintura y las artes en general.
Ya en la calle, Eze para al primer colectivo que pasa, pero al estar tan repleto decide esperar al siguiente que nunca llegó.
Cansado, emprendió a pie el camino hacia la quinta de su padre, que se encontraba a unas cuantas cuadras de su casa.
La ciudad de angostas calles pavimentadas y de una eterna humedad que moja hasta los calcetines le era ajena. Los vecinos pasaban a su lado y lo saludaban, pero él sumergido en su depresión simplemente agachaba la cabeza con intención de esconder su cara.
En el trayecto, ya faltando una cuarta parte del camino, se detuvo en un kiosco y compró algunas provisiones para pasar la tarde. Un paquete de papas fritas para cortar el ayuno matinal, una cerveza de envase descartable, una botella de whisky marca pirulo, y dos paquetes de cigarrillo. Lindo cocktail para un domingo, dijo al despedirse del quiosquero.
La quinta estaba vacía. Hacía más de quince días que nadie la visitaba, por lo cual el polvo había hecho estragos; muebles cubiertos por una capa de tierra que opacaba su brillo, una repisa que simulaba ser una biblioteca, y libros en desuso que alojaban polillas dispuestas a devorar las palabras. En las esquinas de la gran habitación central arañas tendían sus trampas para cazar y luego masticar alguna mosca que revolotease distraída.
Ya familiarizado con el estado de desorden y soledad en que se encontraba la quinta, Eze se sirvió un vaso de whisky para luego con mucha paciencia picar el bagullo de marihuana que traía, y separar la piedrita de cocaína que días antes le había regalado un amigo.
Entre bocanadas de humo que le relajaban los músculos y le tranquilizaban los pensamientos se acercó a observar la biblioteca. Allí descubrió un libro de Enriqueta Ochoa que nunca antes había visto. Al abrirlo se encontró con un poema que, aunque la decisión ya estaba tomada, le acelero el corazón.
“Pienso en la fecha de mi suicidio
y creo que fue en el vientre de mi madre,
aunque así, hubo días en que Dios me caía
igual que gota clara entre las manos”.
Las bocanadas de humo ya no lo relajaban ni tranquilizaban, mas bien lo ahogaban, lo inquietaban, lo desesperaban.
Bebió un trago de whisky, y empezó a caminar impaciente de un lado a otro. Tiró el porro y encendió un cigarrillo; bebió, fumó y transpiró.
La transpiración lo incomodó, por lo que decidió cambiarse la ropa por otra más suelta, más fresca. Eligió un short de baño naranja/fluorescente para cubrirse, y fue suficiente para rever su decisión, relajarse, pensar y actuar.
¿Cómo llegar a esa sentencia?, ¿Cómo dejar a su familia y amigos?, huir, esfumarse, rajar, hacerse humo, ¿Cobarde?, ¿Valiente?, nadie lo sabe. No había vuelta atrás, la despedida estaba escrita. ¿Cómo hacerlo?, ¿ahorcarse?, ¿cortarse las venas?, pegarse un tiro era lo menos complicado, pero carecía de armas, el cianuro no es de fácil conseguir, ¿tirarse a la piscina y quedarse en el fondo?
Los cigarrillos se consumían, uno, dos, diez, quince, veinte, arrancó con el primero del segundo atado; la marihuana lo asqueó, le repugnó; el whisky por el contrario sí le gustó, le lubricó sus amígdalas que se secaban rápidamente, lo embriagó.
Insatisfecho se dirigió en busca de la piedra de merca que había dejado en la mesa; con una moneda de cincuenta centavos que encontró en el piso la molió muy detalladamente y la transformó en línea.
Pase uno, pase dos, el cuerpo se le endureció, le picó la nariz; pase tres, mandibuleó para un lado y para otro con intenso nerviosismo, tenía frío y transpiraba, los ojos se le dilataban, brotaron lágrimas, llantos, miedo, odio; pase cuatro, le era imposible parar; pase cinco, miró para todos lados, estaba frío y duro como una roca de hielo antártico; pase seis.
Se levantó bruscamente y se dirigió a los tumbos hacia la puerta que da al patio, la abrió y corrió desesperado a la piscina, su cuerpo le ardía y el agua lo calmó. Temió a la muerte , pero fue inevitable, el cuerpo no le respondía. El agua le entraba por la boca y la nariz, le inundaba los pulmones. Lucha mental derrota corporal. Cada bocanada de aire era un intento por vivir, por estar, por pertenecer, por ser; esfuerzo en vano, en sus pulmones no cabía una gota de oxigeno.
Días después su padre halló el cuerpo ya frío e inmóvil, y en el bolsillo del pantalón que dejó tirado en el piso de la habitación encontró una carta de hermosa caligrafía con la cuál Eze se despedía.
¿Cómo comenzar? Es difícil pensar en una despedida para siempre y sin retorno cuando hay gente a la que uno ama.
Los últimos meses de mi vida transcurrieron en un profundo letargo de dolor, imaginen estar continuamente con el trajecito de chico sin problemas. Es muy duro cuándo ese traje pesa, no lo soportás, la espalda se te encorva, los hombros se te caen; no podés mantenerte erguido, cualquier obstáculo te hace tropezar.
Deseo que nadie se eche las culpas, porque esto lo decidí yo en estado bien conciente y fue premeditado; ninguno de ustedes , a los que quiero con todo mi alma, tienen la culpa; simplemente no soporto más, quiero devolver esta vida que me han regalado y la cuál no me pertenece.
Mi gran problema es de identidad, mi homosexualidad; se sorprenderán, pero si soy puto; lo oculté durante mucho tiempo. Desde que era chico, once o doce años, me atraen los hombres. Traté de estar con mujeres pero no pasaba nada, no funcionaba. Uno nace con eso y listo, no hay vuelta atrás, te aceptás o sufrís.
Mi gran temor es el perder todo lo que quiero, familia y amigos. Miedo a no ser aceptado. Yo mismo no me acepté, porque al seguir con vida estaría destinado a una vida de mierda en la que todos se te ríen, se te burlan y te dan vuelta la cara. Es una mierda, yo no lo soporto más, luchas o te morís, y yo no tengo la fuerza necesaria frente a tanta miseria y agresión. Hasta acá llegué.
Su cuerpo flotó boca abajo dándole la espalda al mundo, sus ojos bien abiertos observaban el interior, celeste, brillante, cristal. Su boca enmudecida no gritó ni lloró más, se encontraba ahogado en un mar de agua dulce retenido por cuatro paredes de problemas no resueltos, prejuicios, miedos, luchas inconclusas, cansancio y perturbación. Paz, ahora sí flotaba tranquilo en un suave océano que lo sumergió en los misterios de sus profundidades. QEPD
Mariano Meiraldi
kira_baleno@yahoo.com.ar
domingo, 16 de septiembre de 2007
Victoria Aloisio: La Prueba
Junín un pueblo de vigilia permanente. Pocas cosas rompían la monotonía, los velorios y los casamientos eran todo un festejo.
La única diversión que tenían las mujeres del barrio, era salir a la vereda todas las tardes de verano. Se sentaban en el banco de piedra, formando grupos de tres o cuatro. Conversaban sobre: la vida, las películas, las novelas de la radio, pero por sobre todo los chismes.
A lo lejos, se veía la silueta de las mujeres que se dirigían a la unidad básica. Desde su banco ellas miraban y criticaban a las militantes del partido peronista.
Un crespón negro cubría la puerta del local. Ellas, las del banco de piedra se justificaban, sin Evita ya nada es igual, para que van. Criticaban pero no se atrevían.
En frente detrás de las rejas verdes, se veían las plantas de mandarina. La casa, con la puerta despintada estaba a unos pasos de la escuela. Allí vivía la Tana o la Carmela. Baja, gorda, cabellos canosos, la piel enrojecida. Regalaba salud.
La tía Emilia vio salir corriendo a su sobrina de la casa de la Carmela. Marita se tiró en el regazo de su madre llorando desconsolada. Y entre sollozos con una voz entrecortada y con el sonido de la angustia comenzó a contar “ Yo miraba las mandarinas, la vieja me llamó, me invitó a entrar, acepté pero con miedo. No me llevó hacia la planta sino hacia un cuarto oscuro. Abrió las persianas, corrió las cortinas de crochet que dejaron filtrar la luz. Y así nomás me lo mostró estaba debajo de la cama matrimonial, era un cajón negro lustroso. -Si nena me lo compré así cuando me muera mi marido me entierra en algo bueno- Y ahí nomás hizo la prueba de meterse adentro, yo me escapé y desde el cajón me gritó: - Nena, las mandarinas!-
Años más tarde ella enterró a su marido. Vagaba por las calles del pueblo medio loca repitiendo y ahora quien me va a enterrar.
Victoria Aloisio, Septiembre de 1997
victorialo@fibertel.com.ar
La única diversión que tenían las mujeres del barrio, era salir a la vereda todas las tardes de verano. Se sentaban en el banco de piedra, formando grupos de tres o cuatro. Conversaban sobre: la vida, las películas, las novelas de la radio, pero por sobre todo los chismes.
A lo lejos, se veía la silueta de las mujeres que se dirigían a la unidad básica. Desde su banco ellas miraban y criticaban a las militantes del partido peronista.
Un crespón negro cubría la puerta del local. Ellas, las del banco de piedra se justificaban, sin Evita ya nada es igual, para que van. Criticaban pero no se atrevían.
En frente detrás de las rejas verdes, se veían las plantas de mandarina. La casa, con la puerta despintada estaba a unos pasos de la escuela. Allí vivía la Tana o la Carmela. Baja, gorda, cabellos canosos, la piel enrojecida. Regalaba salud.
La tía Emilia vio salir corriendo a su sobrina de la casa de la Carmela. Marita se tiró en el regazo de su madre llorando desconsolada. Y entre sollozos con una voz entrecortada y con el sonido de la angustia comenzó a contar “ Yo miraba las mandarinas, la vieja me llamó, me invitó a entrar, acepté pero con miedo. No me llevó hacia la planta sino hacia un cuarto oscuro. Abrió las persianas, corrió las cortinas de crochet que dejaron filtrar la luz. Y así nomás me lo mostró estaba debajo de la cama matrimonial, era un cajón negro lustroso. -Si nena me lo compré así cuando me muera mi marido me entierra en algo bueno- Y ahí nomás hizo la prueba de meterse adentro, yo me escapé y desde el cajón me gritó: - Nena, las mandarinas!-
Años más tarde ella enterró a su marido. Vagaba por las calles del pueblo medio loca repitiendo y ahora quien me va a enterrar.
Victoria Aloisio, Septiembre de 1997
victorialo@fibertel.com.ar
Pere Bessó: Poemas
CINCO POEMAS DE LES ROSES DE LANCELOT
(2006-2007)
PERE BESSÓ
VERSIÓ AL CASTELLÀ DE L’AUTOR
HAPPY BIRTHDAY
Per a Evangelina Ibáñez
Ce n'est pas si terrible
un jour vide
d'abord
et le plus soigneusement du monde
je fais l'expérience du rien
Martine Audet
Nostre fou el racó delerós:
un fil de safrà groc amagat al matoll que llampega,
un blues picat en el vell gramòfon de la memòria
melòdicament ressona,
anuncia
a saltirons
el vell depredador
de la tassa de l’inodor
de l’amor
amb mal de pròstata,
un plugim que només feny terra erma.
Espècies salades en les faltriqueres de la vesprada grisa,
brull fresc al cervell,
cabells al capell màgic que pal·lia l’alopècia de la soledat,
la tímida flama en la metxa dels dits que refrega
la superfície de pedra al parany del cor,
estovalles blanques amb la pols de papallones de la son antiga.
A poqueta nit d’aquesta nit alta
no hi ha ningú davall de l’arbre del rebull.
La lletra d’or del llibret dels anys trema a l’arc de la branca
com una fulleta a punt de caure:
una merla espellifada viu en la boira.
HAPPY BIRTHDAY
Para Evangelina Ibáñez
Ce n'est pas si terrible
un jour vide
d'abord
et le plus soigneusement du monde
je fais l'expérience du rien
Martine Audet
Nuestro fue el rincón afanoso:
un hilo de azafrán amarillo oculto en el matorral que destella,
un blues picado en el viejo gramófono de la memoria
melódicamente resuena,
anuncia
a saltitos
el depredador
de la taza del inodoro
del amor
con mal de próstata,
una llovizna que sólo hiende tierra yerma.
Especias saladas en las faldriqueras de la tarde gris,
fresco requesón en el cerebro,
cabellos en el capelo mágico que palía la alopecia de la soledad,
la tímida llama en la mecha de los dedos que refriega
la superficie de piedra en la trampa del corazón,
mantel blanco con el polvo de mariposas del sueño antiguo.
Al anochecer de esta noche alta
nadie hay bajo el árbol del bullicio.
La letra de oro del libreto de los años tiembla en el arco de la rama
como una hojita a punto de caer:
un mirlo despellejado vive en la niebla.
_______________________________________
BELLADONA
A Ricardo Llopesa
Yet, looking
now into the room of strangers' eyes, I wanted
them to feel what I said touch, as palpably
as when a men in double worsted felt
the cuff drop to his wrist.
Brooks Haxton
Quan la lluna plena ix,
l’esfinx de la papallona arnada,
amagada tot el dia,
cova al capvespre enmig de fumosos contorns d’ales
en la boira,
a mig alé rebobina la llengua
perduda entre els jeroglífics de l’amor
i somorgolla el seu cos dins del grial dels fumets
pels que a poqueta nit sospirava,
ara s’aixeca,
ara s’estova,
encara cerca els ulls de l’estranger per la cambra
per assegurar-se que hi ha una doble caiguda,
una altra bufetada.
BELLADONA
A Ricardo Llopesa
Yet, looking
now into the room of strangers' eyes, I wanted
them to feel what I said touch, as palpably
as when a men in double worsted felt
the cuff drop to his wrist.
Brooks Haxton
Cuando la luna llena sale,
la esfinge de la mariposa apolillada,
escondida todo el día,
encuba al altardecer en medio de fumosos contornos de alas
en la niebla,
a medio aliento rebobina la lengua
perdida entre los jeroglíficos del amor
y sumerge su cuerpo dentro del grial de los humos
por los que al anochecer suspiraba,
ahora se alza,
ahora se mulle,
busca todavía los ojos del extranjero por la habitación
para asegurarse de que hay una doble caída,
otro bofetón.
_______________________________
VOL RAS
Querubins i serafins, angelets meus, aquests els podria comprendre. Però d’on venen aquests corbs grassos al jardí, que bleguen la branca del salze del seu pes? Potser d’un món secret, intermedi, a l’entrellum, per a mostrar-nos que seguim potejant en la caiguda? On resta l’antiga alosa humil, expectant i persistent, escrotadora dels abusos de llenguatge, burleta del fals vol jactanciós, que ens castigava amb el toc d’ala del silenci?
Com aquell que per escriure un epitafi,
després d’haver llegit bona cosa
al voltant dels altres,
–almenys això en deia-
busca la postura anacreòntica
i s’acomoda al peu d’una olivera
jove, verda,
descreguda de l’ofici
salvatge,
esperant,
si no la colometa de l’arca,
un pardalet sentimental que trie
aqueixa soca
mentre l’ombra de fusta va espessant-se,
grisenca,
genital,
vessada als seus arrels,
fins que els ossos de l’alosa
rompen,
s’esberlen,
i s’encimbellen.
VUELO RASO
Querubines y serafines, angelitos míos, a éstos podría comprenderlos. Pero ¿de dónde vienen esos cuerbos grasos al jardín, que doblan la rama del saúce con su peso? Acaso de un mundo secreto, intermedio, al entreluz, para mostrarnos que seguimos pateando en la caída? ¿Dónde queda la antigua alondra humilde, expectante y persistente, escrutadora de los abusos de lenguaje, burlona del falso vuelo jactancioso, que nos castigaba con el toque de ala del silencio?
Como aquel que por escribir un epitafio,
después de haber leído en abundancia
acerca de los otros,
–al menos eso decía-
busca la postura anacreóntica
y se acomoda al pie de un olivo
joven, verde,
descreído del oficio
salvaje,
esperando,
si no la palomita del arca,
un pajarillo sentimental que escoja
ese tronco
mientras la sombra de madera va espesándose,
grisácea,
genital,
vertida a sus raíces,
hasta que los huesos de la alondra
rompen,
hienden,
y se encumbran.
___________________________________
PENSIÓ CALIFÒRNIA
Al llit propici per a un rei desnonat
que segueix fent mutis pel forum,
demetri del fons de l’escaleta,
una taca antiga perfumada,
com de gas lebó,
anuncia que hi hagué el repòs del guerrer,
clic de l’interruptor
en braços del canelobre impossible,
febre d’araignée,
-la llum esgrogueïda de bombeta
oficia un vers de tràngol-
xiuxiueig d’ànima en l’oli de la pena:
l’amo de la casa estrenyeix el cantó,
els punys fermats al seu pit,
es lleva de puntetes en la seua solitud de filferro,
per fer de bell nou la festa de benvinguda
i se sent estranyament nodrit
en aquest matalaf de pallús i ramalla.
Al pati, teixint un dubte
que penjàs de l’arbre de la son,
sona,
contrafet de dona,
el salt d’aigua de la penya de l’àguila.
PENSIÓN CALIFORNIA
En el lecho propicio para un rey desahuciado
que sigue haciendo mutis por el foro,
demetrio del fondo de la escalera,
un lamparón antiguo perfumado,
como de gas lebón,
anuncia que allí hubo reposo del guerrero,
clic del interruptor
en brazos del candelabro imposible,
fiebre de araignée,
-la luz amarillenta de perilla
oficia un verso de trance-
bisbís de ánima en el óleo de la pena:
el amo de la casa abrazado a la esquina,
los puños aferrados a su pecho,
de puntillas se alza en su soledad de alambre,
para darme de nuevo la fiesta de bienvenida
y me siento extrañamente nutrido
en este colchón de pajuzo y ramulla.
En el patio, tejiendo una duda
que colgase del árbol del sueño,
suena,
remedo de mujer,
el salto de agua de la peña del águila.
____________________________________________
MÉS LLUNY ENCARA
Dormit,
una mà suaument arrissada,
com si acabàs d’atrapar un ocell,
el peix venut de l’engonal,
la seua rosa exsangüe,
com allò cridat que després goteja,
com si s’estimàs el sedós pes de pètal,
el pes del món davall de les cames
empentant-me a la més fosca fondària,
arrossegant-me com una agulla de fusta
a la superfície del naufragi,
a l’altra riba,
on jau com un penis el cavallet de mar,
fregant-me els llavis del vent
els mugronets,
una rosa barrada a la sorra
que només un gos puçós lleparia.
MÁS LEJOS TODAVÍA
Dormido,
una mano suavemente enrizada,
como si acabase de atrapar un pájaro,
el pez vendido de la ingle,
su rosa exangüe,
como lo llamado que después gotea,
como si se estimase el sedoso peso de pétalo,
el peso del mundo debajo de las piernas
empujándome al hondo más oscuro,
arrastrándome como una aguja de madera
a la superficie del naufragio,
a la otra orilla,
donde yace como un pene el caballito de mar,
rozándome los labios del viento
los pezoncillos,
una rosa atrancada en la arena
que sólo un perro con pulgas lamería.
Pere Bessó
perebesso@hotmail.com
(2006-2007)
PERE BESSÓ
VERSIÓ AL CASTELLÀ DE L’AUTOR
HAPPY BIRTHDAY
Per a Evangelina Ibáñez
Ce n'est pas si terrible
un jour vide
d'abord
et le plus soigneusement du monde
je fais l'expérience du rien
Martine Audet
Nostre fou el racó delerós:
un fil de safrà groc amagat al matoll que llampega,
un blues picat en el vell gramòfon de la memòria
melòdicament ressona,
anuncia
a saltirons
el vell depredador
de la tassa de l’inodor
de l’amor
amb mal de pròstata,
un plugim que només feny terra erma.
Espècies salades en les faltriqueres de la vesprada grisa,
brull fresc al cervell,
cabells al capell màgic que pal·lia l’alopècia de la soledat,
la tímida flama en la metxa dels dits que refrega
la superfície de pedra al parany del cor,
estovalles blanques amb la pols de papallones de la son antiga.
A poqueta nit d’aquesta nit alta
no hi ha ningú davall de l’arbre del rebull.
La lletra d’or del llibret dels anys trema a l’arc de la branca
com una fulleta a punt de caure:
una merla espellifada viu en la boira.
HAPPY BIRTHDAY
Para Evangelina Ibáñez
Ce n'est pas si terrible
un jour vide
d'abord
et le plus soigneusement du monde
je fais l'expérience du rien
Martine Audet
Nuestro fue el rincón afanoso:
un hilo de azafrán amarillo oculto en el matorral que destella,
un blues picado en el viejo gramófono de la memoria
melódicamente resuena,
anuncia
a saltitos
el depredador
de la taza del inodoro
del amor
con mal de próstata,
una llovizna que sólo hiende tierra yerma.
Especias saladas en las faldriqueras de la tarde gris,
fresco requesón en el cerebro,
cabellos en el capelo mágico que palía la alopecia de la soledad,
la tímida llama en la mecha de los dedos que refriega
la superficie de piedra en la trampa del corazón,
mantel blanco con el polvo de mariposas del sueño antiguo.
Al anochecer de esta noche alta
nadie hay bajo el árbol del bullicio.
La letra de oro del libreto de los años tiembla en el arco de la rama
como una hojita a punto de caer:
un mirlo despellejado vive en la niebla.
_______________________________________
BELLADONA
A Ricardo Llopesa
Yet, looking
now into the room of strangers' eyes, I wanted
them to feel what I said touch, as palpably
as when a men in double worsted felt
the cuff drop to his wrist.
Brooks Haxton
Quan la lluna plena ix,
l’esfinx de la papallona arnada,
amagada tot el dia,
cova al capvespre enmig de fumosos contorns d’ales
en la boira,
a mig alé rebobina la llengua
perduda entre els jeroglífics de l’amor
i somorgolla el seu cos dins del grial dels fumets
pels que a poqueta nit sospirava,
ara s’aixeca,
ara s’estova,
encara cerca els ulls de l’estranger per la cambra
per assegurar-se que hi ha una doble caiguda,
una altra bufetada.
BELLADONA
A Ricardo Llopesa
Yet, looking
now into the room of strangers' eyes, I wanted
them to feel what I said touch, as palpably
as when a men in double worsted felt
the cuff drop to his wrist.
Brooks Haxton
Cuando la luna llena sale,
la esfinge de la mariposa apolillada,
escondida todo el día,
encuba al altardecer en medio de fumosos contornos de alas
en la niebla,
a medio aliento rebobina la lengua
perdida entre los jeroglíficos del amor
y sumerge su cuerpo dentro del grial de los humos
por los que al anochecer suspiraba,
ahora se alza,
ahora se mulle,
busca todavía los ojos del extranjero por la habitación
para asegurarse de que hay una doble caída,
otro bofetón.
_______________________________
VOL RAS
Querubins i serafins, angelets meus, aquests els podria comprendre. Però d’on venen aquests corbs grassos al jardí, que bleguen la branca del salze del seu pes? Potser d’un món secret, intermedi, a l’entrellum, per a mostrar-nos que seguim potejant en la caiguda? On resta l’antiga alosa humil, expectant i persistent, escrotadora dels abusos de llenguatge, burleta del fals vol jactanciós, que ens castigava amb el toc d’ala del silenci?
Com aquell que per escriure un epitafi,
després d’haver llegit bona cosa
al voltant dels altres,
–almenys això en deia-
busca la postura anacreòntica
i s’acomoda al peu d’una olivera
jove, verda,
descreguda de l’ofici
salvatge,
esperant,
si no la colometa de l’arca,
un pardalet sentimental que trie
aqueixa soca
mentre l’ombra de fusta va espessant-se,
grisenca,
genital,
vessada als seus arrels,
fins que els ossos de l’alosa
rompen,
s’esberlen,
i s’encimbellen.
VUELO RASO
Querubines y serafines, angelitos míos, a éstos podría comprenderlos. Pero ¿de dónde vienen esos cuerbos grasos al jardín, que doblan la rama del saúce con su peso? Acaso de un mundo secreto, intermedio, al entreluz, para mostrarnos que seguimos pateando en la caída? ¿Dónde queda la antigua alondra humilde, expectante y persistente, escrutadora de los abusos de lenguaje, burlona del falso vuelo jactancioso, que nos castigaba con el toque de ala del silencio?
Como aquel que por escribir un epitafio,
después de haber leído en abundancia
acerca de los otros,
–al menos eso decía-
busca la postura anacreóntica
y se acomoda al pie de un olivo
joven, verde,
descreído del oficio
salvaje,
esperando,
si no la palomita del arca,
un pajarillo sentimental que escoja
ese tronco
mientras la sombra de madera va espesándose,
grisácea,
genital,
vertida a sus raíces,
hasta que los huesos de la alondra
rompen,
hienden,
y se encumbran.
___________________________________
PENSIÓ CALIFÒRNIA
Al llit propici per a un rei desnonat
que segueix fent mutis pel forum,
demetri del fons de l’escaleta,
una taca antiga perfumada,
com de gas lebó,
anuncia que hi hagué el repòs del guerrer,
clic de l’interruptor
en braços del canelobre impossible,
febre d’araignée,
-la llum esgrogueïda de bombeta
oficia un vers de tràngol-
xiuxiueig d’ànima en l’oli de la pena:
l’amo de la casa estrenyeix el cantó,
els punys fermats al seu pit,
es lleva de puntetes en la seua solitud de filferro,
per fer de bell nou la festa de benvinguda
i se sent estranyament nodrit
en aquest matalaf de pallús i ramalla.
Al pati, teixint un dubte
que penjàs de l’arbre de la son,
sona,
contrafet de dona,
el salt d’aigua de la penya de l’àguila.
PENSIÓN CALIFORNIA
En el lecho propicio para un rey desahuciado
que sigue haciendo mutis por el foro,
demetrio del fondo de la escalera,
un lamparón antiguo perfumado,
como de gas lebón,
anuncia que allí hubo reposo del guerrero,
clic del interruptor
en brazos del candelabro imposible,
fiebre de araignée,
-la luz amarillenta de perilla
oficia un verso de trance-
bisbís de ánima en el óleo de la pena:
el amo de la casa abrazado a la esquina,
los puños aferrados a su pecho,
de puntillas se alza en su soledad de alambre,
para darme de nuevo la fiesta de bienvenida
y me siento extrañamente nutrido
en este colchón de pajuzo y ramulla.
En el patio, tejiendo una duda
que colgase del árbol del sueño,
suena,
remedo de mujer,
el salto de agua de la peña del águila.
____________________________________________
MÉS LLUNY ENCARA
Dormit,
una mà suaument arrissada,
com si acabàs d’atrapar un ocell,
el peix venut de l’engonal,
la seua rosa exsangüe,
com allò cridat que després goteja,
com si s’estimàs el sedós pes de pètal,
el pes del món davall de les cames
empentant-me a la més fosca fondària,
arrossegant-me com una agulla de fusta
a la superfície del naufragi,
a l’altra riba,
on jau com un penis el cavallet de mar,
fregant-me els llavis del vent
els mugronets,
una rosa barrada a la sorra
que només un gos puçós lleparia.
MÁS LEJOS TODAVÍA
Dormido,
una mano suavemente enrizada,
como si acabase de atrapar un pájaro,
el pez vendido de la ingle,
su rosa exangüe,
como lo llamado que después gotea,
como si se estimase el sedoso peso de pétalo,
el peso del mundo debajo de las piernas
empujándome al hondo más oscuro,
arrastrándome como una aguja de madera
a la superficie del naufragio,
a la otra orilla,
donde yace como un pene el caballito de mar,
rozándome los labios del viento
los pezoncillos,
una rosa atrancada en la arena
que sólo un perro con pulgas lamería.
Pere Bessó
perebesso@hotmail.com
ANDREA FABIANA MARQUÉS VILLARDO: LA ELECCIÓN QUE IGNORA LA ELECCIÓN
ES EL DESORDEN DE LA HUMANIDAD ACTUAL
JUSTA COINCIDENCIA
QUE EXPERIMENTA EN SU OPUESTO CADA MANDAMIENTO
ACEPTAR EL VALOR HUMANO OTORGADO A ESCRITOS, COMO EL QUE CONDENA LA ELECCIÓN, IMPIDE VER LA REALIDAD A LA CUAL PODEMOS ACCEDER ASUMIENDO QUIENES SOMOS, SIN TOMAR EL DEBER DE SER COMO EL MANDAMIENTO IMPUESTO POR CARENCIA DE COMPRENCIÓN Y ACEPTACIÓN PROPIA.
SER RESPONSABLES POR CADA ELECCIÓN, SIN RESPALDARNOS EN PERMITIDOS, MUESTRA LO INAPROPIADO DE LAS AMENAZAS FUNDADAS EN TEMOR, PUDIENDO REPRESENTAR ÉSTE EL TEMOR QUE GENERA AFRONTAR LA RESPONSABILIDAD DE NUESTROS ACTOS ACUDIENDO AL ÚNICO CONFESIONARIO QUE PERMITE EVOLUCIONAR; LA CONCIENCIA.
¨ AMAR AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO ¨, IMPLICA ACEPTAR QUIENES SOMOS DE MANERA TAL, QUE ÉSTO SE EXPRESE CON NATURALIDAD SIN NECESIDAD DE SENTIR LO OPUESTO, Y DE SENTIRLO, MAS QUE EL PASO AL INFIERNO PUEDE SER AL HACERNOS CARGO , LA EXPERIENCIA QUE PERMITA ENCONTRAR LAS FALLAS QUE AL IGNORARLAS DEMORAN NUESTRA EVOLUCIÓN.
LA ELECCIÓN ES PROPIA, AL IGUAL QUE LA RESULTANTE DE ÉSTA, LO CUAL SE MANIFIESTA EN LA REALIDAD QUE SE CREA.
ENCONTRAR EL ORIGEN DE EL PERMITIDO Y NO PERMITIDO, HACE POSIBLE LA ELECCIÓN DE NUESTROS ACTOS SIN CONDENAR LOS MISMOS AL DEBER, QUE IRRESPONSABLE, DA LUGAR AL RESENTIMIENTO QUE PROPICIA EXPERIMENTAR CADA EXTREMO, OTORGANDO VALOR AL DESEQUILIBRIO DEL INDIVIDUO CREANDO EL DESORDEN DE LA HUMANIDAD QUE INTEGRA.
ACEPTARNOS COMO SERES RESPONSABLES, PERMITE RESCATAR LA ELECCIÓN DE LAS GARRAS DE LA IGNORANCIA, UTILIZANDO LA POSIBILIDAD QUE NOS OFRECE PARA DIRIGIR CADA ACTO QUE INTEGRA EL ACTO DE VIVIR, SIN DELEGAR EL PAPEL PRINCIPAL A LOS ACTORES SECUNDARIOS QUE CREAN LA CONDENA QUE POSIBILITA SU EXISTENCIA.
¨ EL ORIGEN DE LA ELECCIÓN, EN SU AMPLITUD,
RESPETA LA VOLUNTAD DE QUIEN LA IGNORA,
ÉSTE, EN SU IGNORANCIA, LO HACE RESPONSABLE DE SUS ACTOS
DESCONOCIENDO SER DUEÑO DE LA REALIDAD QUE CREA
ANDREA FABIANA MARQUÉS VILARDO.
¨CONSTRUIR UN SUEÑO¨
ipocampus_@hotmail.com
http://samadhi20.spaces.live.com/
JUSTA COINCIDENCIA
QUE EXPERIMENTA EN SU OPUESTO CADA MANDAMIENTO
ACEPTAR EL VALOR HUMANO OTORGADO A ESCRITOS, COMO EL QUE CONDENA LA ELECCIÓN, IMPIDE VER LA REALIDAD A LA CUAL PODEMOS ACCEDER ASUMIENDO QUIENES SOMOS, SIN TOMAR EL DEBER DE SER COMO EL MANDAMIENTO IMPUESTO POR CARENCIA DE COMPRENCIÓN Y ACEPTACIÓN PROPIA.
SER RESPONSABLES POR CADA ELECCIÓN, SIN RESPALDARNOS EN PERMITIDOS, MUESTRA LO INAPROPIADO DE LAS AMENAZAS FUNDADAS EN TEMOR, PUDIENDO REPRESENTAR ÉSTE EL TEMOR QUE GENERA AFRONTAR LA RESPONSABILIDAD DE NUESTROS ACTOS ACUDIENDO AL ÚNICO CONFESIONARIO QUE PERMITE EVOLUCIONAR; LA CONCIENCIA.
¨ AMAR AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO ¨, IMPLICA ACEPTAR QUIENES SOMOS DE MANERA TAL, QUE ÉSTO SE EXPRESE CON NATURALIDAD SIN NECESIDAD DE SENTIR LO OPUESTO, Y DE SENTIRLO, MAS QUE EL PASO AL INFIERNO PUEDE SER AL HACERNOS CARGO , LA EXPERIENCIA QUE PERMITA ENCONTRAR LAS FALLAS QUE AL IGNORARLAS DEMORAN NUESTRA EVOLUCIÓN.
LA ELECCIÓN ES PROPIA, AL IGUAL QUE LA RESULTANTE DE ÉSTA, LO CUAL SE MANIFIESTA EN LA REALIDAD QUE SE CREA.
ENCONTRAR EL ORIGEN DE EL PERMITIDO Y NO PERMITIDO, HACE POSIBLE LA ELECCIÓN DE NUESTROS ACTOS SIN CONDENAR LOS MISMOS AL DEBER, QUE IRRESPONSABLE, DA LUGAR AL RESENTIMIENTO QUE PROPICIA EXPERIMENTAR CADA EXTREMO, OTORGANDO VALOR AL DESEQUILIBRIO DEL INDIVIDUO CREANDO EL DESORDEN DE LA HUMANIDAD QUE INTEGRA.
ACEPTARNOS COMO SERES RESPONSABLES, PERMITE RESCATAR LA ELECCIÓN DE LAS GARRAS DE LA IGNORANCIA, UTILIZANDO LA POSIBILIDAD QUE NOS OFRECE PARA DIRIGIR CADA ACTO QUE INTEGRA EL ACTO DE VIVIR, SIN DELEGAR EL PAPEL PRINCIPAL A LOS ACTORES SECUNDARIOS QUE CREAN LA CONDENA QUE POSIBILITA SU EXISTENCIA.
¨ EL ORIGEN DE LA ELECCIÓN, EN SU AMPLITUD,
RESPETA LA VOLUNTAD DE QUIEN LA IGNORA,
ÉSTE, EN SU IGNORANCIA, LO HACE RESPONSABLE DE SUS ACTOS
DESCONOCIENDO SER DUEÑO DE LA REALIDAD QUE CREA
ANDREA FABIANA MARQUÉS VILARDO.
¨CONSTRUIR UN SUEÑO¨
ipocampus_@hotmail.com
http://samadhi20.spaces.live.com/
Marita Ragozza: Exilio (Tríptico)
E X I L I O
Tríptico
“ . . . huesos que fuego a tanto amor han dado/exiliados del sur sin casa o número /ahora desueñan tanto sueño roto . . . “
Juan Gelman
I
Sin brújula mapa camino faro
desollaron raigambres
temblor en el ojo
sin entrada de la aguja
alvéolos de enigmas
clamor luz congelada
jardín de dudas
ausencia baldía de amparo
cruz de amor prohibido.
Qué lluvias lavarán las piedras
los días y los huesos
en la tierra de desafección?
Cómo sepultar los exilios
y el miedo a nuevas diásporas?
II
El tiempo
se hace largo
la distancia
aplasta y apresa
el dolor sostiene
un beso con la sombra
el silencio
es el espejo de un grito
la angustia
se ahoga en un último fuego
exiliado semilla náufraga
osado intento de ser flor
pastor de lágrimas
en riberas desconcertadas
III
Pero la cicatriz de espina
no pasa
labio imprevisto
desde una nube desconocida
un dios cae boquiabierto
como una herida
sangre de plegaria al hombre
que pide vivir
con esa ley de todos los días
sus lunas y sus soles
morir besos y sueños
intentar amar hasta sin amor
en el borde . . .
Infinito es
irse
irse
irse
irse
irse
irse
fisura desgaje ladrillo de agua
cielos despeinados de pájaros . . .
morir con la mitad de la muerte
cuándo dejará de doler .
MARITA RAGOZZA DE MANDRINI
maritaragozza@gmail.com
Tríptico
“ . . . huesos que fuego a tanto amor han dado/exiliados del sur sin casa o número /ahora desueñan tanto sueño roto . . . “
Juan Gelman
I
Sin brújula mapa camino faro
desollaron raigambres
temblor en el ojo
sin entrada de la aguja
alvéolos de enigmas
clamor luz congelada
jardín de dudas
ausencia baldía de amparo
cruz de amor prohibido.
Qué lluvias lavarán las piedras
los días y los huesos
en la tierra de desafección?
Cómo sepultar los exilios
y el miedo a nuevas diásporas?
II
El tiempo
se hace largo
la distancia
aplasta y apresa
el dolor sostiene
un beso con la sombra
el silencio
es el espejo de un grito
la angustia
se ahoga en un último fuego
exiliado semilla náufraga
osado intento de ser flor
pastor de lágrimas
en riberas desconcertadas
III
Pero la cicatriz de espina
no pasa
labio imprevisto
desde una nube desconocida
un dios cae boquiabierto
como una herida
sangre de plegaria al hombre
que pide vivir
con esa ley de todos los días
sus lunas y sus soles
morir besos y sueños
intentar amar hasta sin amor
en el borde . . .
Infinito es
irse
irse
irse
irse
irse
irse
fisura desgaje ladrillo de agua
cielos despeinados de pájaros . . .
morir con la mitad de la muerte
cuándo dejará de doler .
MARITA RAGOZZA DE MANDRINI
maritaragozza@gmail.com
Jorge Ademar Falcone: La mano anónima
A mí hija María Claudia, militante de la UES, secuestrada durante "La noche de los lápices''.
Mano anónima aleve y asesina,
con sólo tocarte
ha intentado
macular tu pureza,
tu inocencia,
por cierto, fracasando.
Tu grandeza de alma
es infinita.
Tu generosidad, ilimitada.
Virtudes tales
son inmaculables.
La mano anónima, aleve y asesina,
no ha podido mancharte
por mas que lo intentara.
Y esa pureza
constituye tu triunfo.
TU VICTORIA y su derrota.
Has vencido, hija mía,
y tu victoria ha sido apocalíptica.
Aunque tu estés ausente todavía
yo te lloro y te admiro
al mismo tiempo.
Jorge Ademar Falcone
Poema dedicado a Claudia Falcone en 1985
http://www.carbonell.com.ar/nochelap.htm
Mano anónima aleve y asesina,
con sólo tocarte
ha intentado
macular tu pureza,
tu inocencia,
por cierto, fracasando.
Tu grandeza de alma
es infinita.
Tu generosidad, ilimitada.
Virtudes tales
son inmaculables.
La mano anónima, aleve y asesina,
no ha podido mancharte
por mas que lo intentara.
Y esa pureza
constituye tu triunfo.
TU VICTORIA y su derrota.
Has vencido, hija mía,
y tu victoria ha sido apocalíptica.
Aunque tu estés ausente todavía
yo te lloro y te admiro
al mismo tiempo.
Jorge Ademar Falcone
Poema dedicado a Claudia Falcone en 1985
http://www.carbonell.com.ar/nochelap.htm
Rubén Vedovaldi: 11 de septiembre
Anoche veía con profundo dolor y vivo interez un documental muy bueno hecho por un realizador chileno de apellido Henríquez donde hablan los sobrevivientes de Casa de la Moneda. Eran apenas unas veinte personas en un edificio rodeado por militares profesionales con todas las armas bombardeando con aviones, demoliendo el edificio, haciendo irrespirable el aire con sus gases lacrimógenos y los muertos destrozados y los heridos y orden a todos los obreros de permanecer dentro de las fáricas porque cualquier intento de salir a la calle serían fusilados, y ese hombre al que quisieron ofrecerle vehículo para huir del país y salvar su vida y decidió quedarse allí, solo, o con la fidelidad de oro de esos pocos funcionarios y custodios,
y pensé en el amor. Sin duda allí no triunfó el miedo sino el amor, aunque Allende se haya quitado la vida. Podría haber sido una larga guerra civil como en españa o en Nicaragua, pero él solo se mató para no entregar lo que el pueblo le había mandado gobernar por la ley hasta el 3 de noviembre de 1976 y le quitaron por la fuerza el 11 de septiembre de 1973.
Tenía razón Ernesto Guevara cuando dijo que NO SE PUEDE CONFIAR EN EL CAPITALISMO ni un miligramo de uña.
Los humanos no nacemos para matar humanos ni para dejar que otros humanos nos maten pero ¿qué otra cosa puede hacer hoy un iraquí al ver que le invadieron y destrozaron las casas, las familias, toda la vida de ese pueblo? ¿Qué le queda por hacer si no es llenar un auto o sus ropas de explosivos y arrojarse desesperado contra cualquiera de los invasores ???
Los mismos que bombardearon la plaza de Mayo asesinando pueblo en el 55, los mismos que bombardearon el mundo asesinando a cualquier pueblo que no se sometiera a su imperio esclavista.
Sigo sintiendo que la humanidad se debe todos los esfuerzos por compartir y por arrancar de raíz toda violencia, toda injusticia y todo odio
aunque hayan pasado miles de años y millones de Caínes hayan matado a millones de Abeles
sigo sintiendo que hemos nacido para compartir, como comparte el árbol su fruto sin mirar a quien, como comparte la flor su vida con todo, como comparte una perra la leche de sus tetas con todos sus cachorros.
Compartir. No confiar nunca ni un miligramo en los poderosos, no confiar nunca más en ninguna persona armada, en ningún banquero, No confiar sinquiera en mi mismo porque yo mismo puedo traicionarme y traicionar cada día.
Y seguir intentando siempre eso que siento que vinimos a hacer. No quiero aprender a usar explosivos, metrallas ni nada para matar,
quiero aprender a vivir la poesía para compartirme. Por todos los que murieron injustamente, por todos los que hoy padecen hambre y sed de justicia y verdad
y por todos los que vendrán al mundo
aunque la humanidad tarde cien mil años en aprender a no matar a ningun ser humano por ningún motivo.
Así he vivido, y así moriré.. No soy digno de el enorme amor que puso en su lucha San Martín, del enorme amor que pusieron y ponen todos los que luchan en cualquier punto del mundo por un mundo menos inhumano, pero quiero compartir
para que nunca más se intervengan parlamentos, se bombardeen gobiernos civiles elegidos, se intervengan tribunales civiles y se censure la libertad, la paz y la buena voluntad dondequiera que sea.
Hoy los mismos chacales y halcones asesinos de ayer están socabando la voluntad de los más pobres en Bolivia,
están boicoteando la voluntad del pueblo en Ecuador, en Venezuelas, en Uruguay, en Chile, en Brasil, en México. Hoy invaden con su violencia todos los pueblos de américa con la complicidad de los poderosos del mundo, pero todos somos mortales, y así como un cajón se llevará mis restos, igual que yo se mueren todos los asesinos y sobervios
Pobre de ellos si mueren sin haber amado, pobre de ellos si mueren como Nixon, como Astiz, como Etchecolatz, como Pinochet, repudiados por la humanidad.
Rubén Vedovaldi
vedonet@netcoop.com.ar
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