martes, 23 de junio de 2009

Cristina Villanueva: Escritos en el jardín



Asunto de palabras

Entonces es así, me pregunté. Se cuenta para espantar el fantasma de la muerte o el de ser tan pequeños y solos, en la historia que nos precede y nos va a continuar, así sin paraíso, casi ciegos, entre templos y ciudades perdidos y ganados. Migajas en la naturaleza que nos aterra y nos consuela. Espejos rotos que se juntan inventando ficciones para llegar a una verdad: verse en la mirada de los otros, un lenguaje para abrigarnos de la nada.


Y los sueños ¿sueños son?

Ella estaba acostada, el ruido de la puerta al cerrarse, las manos que la recorrían.
Freud dijo que uno no es responsable de sus sueños y recordando eso fue más allá de lo que nunca hubiera imaginado...
En la cama encontró una nota al despertarse:
Sueña Ud. que es una maravilla, señorita, que sus sueños no queden solo para su psicoanalista.


Destierro

Destierro
de la casa, del ser,
de los racimos
de la ciudad
de la lavanda
del olor a celeste
del papel de la foto
del costado del cuadro,
de la escena.


El gran Hermano ya vigilaba a Orwell

Un vacío creciente como un mar que arrasa pensamientos.Todos iguales pensando lo que nos instalan en pantallas que nos siguen sin piedad del banco, al bar, al subte, .al recóndito lugar donde no quieren que nos juntemos con nosotros o los otros.Se interviene a la naturaleza y a las personas. Igualados en aceptar la desigualdad, en aceptar que el valor de las personas cambia de acuerdo a su dinero, al lugar del mundo en que nacieron, a su sexo, a su color de piel, a sus rasgos.

Orwell en su Homenaje a Cataluña cuenta que en Barcelona durante la guerra civil española los banquitos de los lustrabotas estaban pintados de rojo y negro, colores del anarquismo, simbolizaban la desaparición de los servilismos y las injusticias.

Sueños que, apagadas las conexiones al Gran hacedor de las mentes, se pueden recobrar inventando nuevas formas de asaltar el cielo.

Cristina Villanueva
libera@arnet.com.ar

1 comentario:

Mercedes Sáenz dijo...

Un placer leerte Cris, es todo muy bueno. Abrazo! Mercedes