En mi estado de distracción elemental, escucho apenas la radio del taxi. El debate es serio, apasionado y complejo. Se que están hablando de football.¿Qué otra cosa puede arrastrar en esta época ligth, un interés tan profundo,un desmenuzamiento tan sutil de todos los detalles?, ¿acaso las guerras? las que ya mataron a tantos, las que se dicen inminentes con una naturalidad desoladora, ¿el destino triste de las minorías de poder?,nuestro planeta acosado por la impudicia
del saqueo, unos indios muertos en el Amazonas para avanzar sobre los
árboles?.
Ante un partido esos temas menores retroceden. Pueden incluirse en los pocos intereses colectivos que despiertan apasionados análisis algunos programas de tv. Pienso como Eco, que hay un afán totalitario de involucrar a todos, por hacerte sentir marciano si no te interesás.Me pregunto qué hay detrás de ese regordeo del pensamiento filosófico abocado al destino de una pelota o varias, o del porque de la exclusión de los participante que bailan o cantan por un sueño.Será que así no parece tan inmoral que un país se otorgue a si mismo el derecho ¿divino ?de decidir quienes viviran o moriran. Hay rincones del mundo donde la vida de los hombres, de las mujeres, y de los niños tiene escaso valor.Es preferible no pensar en los chicos nacidos en los lugares
equivocados.Después de todo si no se hiciera eso,asesinarlos, quien sabe si se podría seguir con el derecho humano de tener cinco o seis autos por familia de cinco integrantes, por supuesto en otros sitios. La violencia nos llama la atención cuando la usan los que se tienen que ir,no de una casa, ni de la posibilidad de seguir bailando o cantando,los que quedan excluidos de nuestra consideración, como personas que son,los que dejamos solos en la indiferencia que niega el calor,el abrigo,la piedad, de la mirada de un par humano.
Te venden los partidos,los temas de conversación,los cementerios privados, el cielo de las ciudades horadados por carteles que siguen vendiendo, ¿si no comprás qué sos?, ¿todavía sos?. No sólo debés comprar mercaderías, también ideas. Si en lo que te quieren mostrar como tierras generadoras de demonios,vos ves paises habitados por seres humanos distinos a otros y entre sí,que no piensan todos igual. Vos podés ser la endemoniada. Cuando la iglesia arrojaba mujeres a la hoguera quíen podía decir que no eran brujas, tampoco hadas, que eran simplemente mujeres que no se acomodaban a la injusticia.
Un llanto sin llorar se queda en la garganta.
Los carteles dicen Grandes DES CUENToS, me asusto. Será un llamado a deshacer los cuentos,las historias que nos unen en una trama humana.
Cristina Villanueva
pluma@velocom.com.ar
domingo, 7 de octubre de 2007
Raúl Zibechi: Un muerto que no para de nacer
ALAI AMLATINA, 05/10/07, Montevideo.-
Lejos de la opción ideológica o del “consumismo burgués”, a 40 años de su muerte, para una porción significativa de jóvenes el Che parece representar la resistencia al conformismo.
Tiene sólo 20 años y ninguna camiseta con la imagen del Che en su
ropero. Pero cuando tuvo que concurrir al programa de tevé Locos por
Saber representando a su liceo, se decidió por el desafío. Pidió
prestada una remera con la emblemática imagen a un amigo y se presentó
con su mejor sonrisa ante las cámaras. “Fue por rebeldía”, razona
Yamandú. “El programa lo auspicia la secta Moon…”. No hace falta dar más
detalles. En las culturas juveniles las palabras sobran y las imágenes
no necesitan explicaciones. La contundencia del gesto de Yamandú lo dice
todo.
Entre los jóvenes la imagen del Che aparece asociada a una concepción
mestiza de rebeldía, alejada de cualquier filiación política u opción
partidaria. Quizá sea Maradona, con su Che tatuado en el hombro que
enseña con desafiante orgullo, el mejor ejemplo de esa rebeldía
espontánea lindante con el desafío. Para quienes suelen leer la vida en
clave ideológica, ese mestizaje resulta incomprensible; condenable por
ecléctico, poco sólido, incoherente. Sobre todo cuando la efigie del
guerrillero parece intercambiable con la de personajes como Bob Marley,
otro icono habitual de laos decorados juveniles, con quien comparte un
aura de provocación y rechazo al doble discurso.
Maxi, 22 años, estudiante de sociología, tiene por el contrario una
visión diferente del personaje que en forma de pegotín luce en su
matera. “Es el símbolo de la revolución, de la entrega, del sacrificio
por una causa”, explica en un lenguaje que no ahorra conceptos. Este
caso representa una inequívoca construcción que hace de la coherencia su
razón de ser. Aún así, Maxi combina la ideología con los afectos, una
combinación que se ha mostrado imbatible en el imaginario juvenil.
Entre ambos extremos, por decirlo así, viven muchos Che: desde la chica
que enfatiza en la “estampa”, hasta el “porque sí” incrédulo que no
entiende porqué haría falta una lógica que explique un gusto, una opción
estética o una afinidad política. Ahí radica, quizá, la fuerza de la
imagen que Ernesto Guevara trasmite a generaciones que no vivieron el
clima de confrontación de los sesenta y los setenta, pero tampoco
conocen detalles de la vida del guerrillero, más allá del constante
“murió peleando” o “dio la vida por sus ideas” que repiten unos y otras.
Puede sospecharse, aunque es difícil encontrar quien lo formule de ese
modo, que el Che es sentido como un héroe, más cultural que político, en
el sentido partidario del término. De ahí que en tantos lugares aparezca
junto a otros “héroes” vinculados a la música y al deporte, en general
varones que vivieron a contramano de lo establecido.
En todo caso, preguntar a los jóvenes por razones a la hora de saber los
motivos de una elección –como hizo este cronista- es casi herejía que se
paga con indiferencia. El historiador peruano Alberto Flores Galindo
observa en su país cómo la imagen del Che acompaña a las estampas del
Señor de los Milagros o a la Virgen del Carmen. Concluye que se trata de
“la reelaboración de un personaje histórico desde la cultura popular”,
lo que explica que se lo emparente con vírgenes y santos, y no de una
herencia de los sesenta como en ocasiones se pretende. Quizá esa
reelaboración popular explique porqué en el Río de la Plata, el Che
aparece en las tribunas donde las barras bravas agitan banderas manyas o
tricolores. Qué otra cosa podría ser el Che en estos pagos sino un icono
asociado al fútbol.
Si fuera cierto que estamos ante una reelaboración popular-juvenil de un
mito, asentado en un personaje histórico que en sólo cuatro décadas
sobrevuela invicto desde la crisis del socialismo real hasta la
dificultad de las izquierdas a la hora de cambiar el mundo, sólo sería
comprensible desde el interior de esa cultura, desde sus códigos, modos
y formas de vivir el presente. Es en este sentido que la expansión de la
iconografía del Che no puede sorprender a nadie. ¿Podrían acaso los
jóvenes mitificar algún futbolista cuando asistimos al estrepitoso
fracaso del principal deporte nacional? Dicho de otro modo, ¿hay algo de
heroico en nuestra sociedad, en sus gobernantes, en sus intelectuales,
en sus artistas, que merezca convertirse en icono, en representación de
los sueños de los adolescentes? Mientras esto siga siendo así, y quizá
aún aunque cambie, la imagen del Che seguirá sonriendo en el imaginario
juvenil.
Raúl Zibechi
Más información: http://alainet.org
ALAI - 30 AÑOS
Lejos de la opción ideológica o del “consumismo burgués”, a 40 años de su muerte, para una porción significativa de jóvenes el Che parece representar la resistencia al conformismo.
Tiene sólo 20 años y ninguna camiseta con la imagen del Che en su
ropero. Pero cuando tuvo que concurrir al programa de tevé Locos por
Saber representando a su liceo, se decidió por el desafío. Pidió
prestada una remera con la emblemática imagen a un amigo y se presentó
con su mejor sonrisa ante las cámaras. “Fue por rebeldía”, razona
Yamandú. “El programa lo auspicia la secta Moon…”. No hace falta dar más
detalles. En las culturas juveniles las palabras sobran y las imágenes
no necesitan explicaciones. La contundencia del gesto de Yamandú lo dice
todo.
Entre los jóvenes la imagen del Che aparece asociada a una concepción
mestiza de rebeldía, alejada de cualquier filiación política u opción
partidaria. Quizá sea Maradona, con su Che tatuado en el hombro que
enseña con desafiante orgullo, el mejor ejemplo de esa rebeldía
espontánea lindante con el desafío. Para quienes suelen leer la vida en
clave ideológica, ese mestizaje resulta incomprensible; condenable por
ecléctico, poco sólido, incoherente. Sobre todo cuando la efigie del
guerrillero parece intercambiable con la de personajes como Bob Marley,
otro icono habitual de laos decorados juveniles, con quien comparte un
aura de provocación y rechazo al doble discurso.
Maxi, 22 años, estudiante de sociología, tiene por el contrario una
visión diferente del personaje que en forma de pegotín luce en su
matera. “Es el símbolo de la revolución, de la entrega, del sacrificio
por una causa”, explica en un lenguaje que no ahorra conceptos. Este
caso representa una inequívoca construcción que hace de la coherencia su
razón de ser. Aún así, Maxi combina la ideología con los afectos, una
combinación que se ha mostrado imbatible en el imaginario juvenil.
Entre ambos extremos, por decirlo así, viven muchos Che: desde la chica
que enfatiza en la “estampa”, hasta el “porque sí” incrédulo que no
entiende porqué haría falta una lógica que explique un gusto, una opción
estética o una afinidad política. Ahí radica, quizá, la fuerza de la
imagen que Ernesto Guevara trasmite a generaciones que no vivieron el
clima de confrontación de los sesenta y los setenta, pero tampoco
conocen detalles de la vida del guerrillero, más allá del constante
“murió peleando” o “dio la vida por sus ideas” que repiten unos y otras.
Puede sospecharse, aunque es difícil encontrar quien lo formule de ese
modo, que el Che es sentido como un héroe, más cultural que político, en
el sentido partidario del término. De ahí que en tantos lugares aparezca
junto a otros “héroes” vinculados a la música y al deporte, en general
varones que vivieron a contramano de lo establecido.
En todo caso, preguntar a los jóvenes por razones a la hora de saber los
motivos de una elección –como hizo este cronista- es casi herejía que se
paga con indiferencia. El historiador peruano Alberto Flores Galindo
observa en su país cómo la imagen del Che acompaña a las estampas del
Señor de los Milagros o a la Virgen del Carmen. Concluye que se trata de
“la reelaboración de un personaje histórico desde la cultura popular”,
lo que explica que se lo emparente con vírgenes y santos, y no de una
herencia de los sesenta como en ocasiones se pretende. Quizá esa
reelaboración popular explique porqué en el Río de la Plata, el Che
aparece en las tribunas donde las barras bravas agitan banderas manyas o
tricolores. Qué otra cosa podría ser el Che en estos pagos sino un icono
asociado al fútbol.
Si fuera cierto que estamos ante una reelaboración popular-juvenil de un
mito, asentado en un personaje histórico que en sólo cuatro décadas
sobrevuela invicto desde la crisis del socialismo real hasta la
dificultad de las izquierdas a la hora de cambiar el mundo, sólo sería
comprensible desde el interior de esa cultura, desde sus códigos, modos
y formas de vivir el presente. Es en este sentido que la expansión de la
iconografía del Che no puede sorprender a nadie. ¿Podrían acaso los
jóvenes mitificar algún futbolista cuando asistimos al estrepitoso
fracaso del principal deporte nacional? Dicho de otro modo, ¿hay algo de
heroico en nuestra sociedad, en sus gobernantes, en sus intelectuales,
en sus artistas, que merezca convertirse en icono, en representación de
los sueños de los adolescentes? Mientras esto siga siendo así, y quizá
aún aunque cambie, la imagen del Che seguirá sonriendo en el imaginario
juvenil.
Raúl Zibechi
Más información: http://alainet.org
ALAI - 30 AÑOS
Ernesto Pierro: El oráculo argentino
Simpatizante de la dictadura autodenominada "Revolución Argentina" -y por lo tanto de la nefasta "Noche de los Bastones Largos" que en la práctica expulsó de la Argentina a muchos de sus talentos más brillantes-; simpatizante del "brujo" José López Rega; simpatizante de la última dictadura que dejó una secuela de genocidio, robo de bebés, infernal deuda externa, derrota humillante en Malvinas, y los etcéteras que todos conocemos; simpatizante de las privatizaciones que nos privaron justamente del petróleo, del gas, de la lìnea de bandera y de cuanto activo le quedase a la Argentina; simpatizante de Domingo Cavallo, el gran socialista (ya que "socializó" 2 veces la deuda externa privada transfiriéndola a todos nosotros) autor del "Plan de Convertibilidad" que convirtiò a nuestro país en una fábrica de desocupados y hambrientos, el Sr. Mariano Grondona pontifica, nos insta a no seguir tolerando el estado actual de cosas y cita a Abraham Lincoln. Un admirador de dictadores citando a un demócrata. Por supuesto que se vale de datos irrefutables. ¿Quién le va a discutir que lo del INDEC es vergonzoso?. Pero también era cierta la verguenza de la deuda de 4.000 millones de dòlares en época de Isabel, solo que después de su admirada dictadura esa deuda pasó a 40.000 millones. Desde la TV o desde Radio 10, o desde las páginas de "La Naciòn", este abogado que, pese a su profesión aceptaba como algo natural que hubiera un "Estatuto" confeccionado por 2 ó 3 personas por encima de la Constitución Nacional, hace panegíricos de la República y de la Democracia. Qué suerte que se haya dado cuenta de los valores de ambas. Qué lástima que no los haya valorado antes. Como bien lo dice él mismo citando a Lincoln "no se puede engañar a tanta gente durante tanto tiempo". Pero él insiste en dar cátedra, hoy preocupado en que amemos a Sobish y a Macri y en que ellos se amen entre sì.
País generoso, nuestra amada Argentina.
Ernesto Pierro
ernestopierro@yahoo.com.ar
País generoso, nuestra amada Argentina.
Ernesto Pierro
ernestopierro@yahoo.com.ar
Miguel Ángel de Boer: "Apus hablan en Machu Picchu"
Mas que nunca cabe eso de decir que "aún estoy aterrizando" luego de un viaje como el acabo de realizar gracias a la gentileza de Beatriz Rovegno, presidente fundadora del Consejo "Todas las Sangres", que tuvo la gentileza de invitarme al Primer Coloquio de Escritores y Muestra de Arte en Cuzco y Machu Picchu que se realizó del 9 en adelante de septiembre en la bellísima región peruana.
Y digo que cabe, porque la experiencia vivida ha sido de tal intensidad que seguramente sus efectos estan lejos de agotarse a corto plazo. Experiencia en lo cultural, lo literario, artístico y, por sobre todo, humano.
Porque si Perú es bellísimo, su gente una maravilla por el trato y respeto, y la poesía, la danza, el arte siempre son convocantes de sentimientos y creatividades, el modo en que fue organizado el Encuentro, la actitud de todo los que participamos, y las condiciones en que se fueron desarrollando los sucesos, convirtieron - y seguro que no sólo para mí - a este, en un viaje inolvidable.
Describir detalladamente los pormenores sería, sino agotador, tal vez indacuado, por cuanto aún nos queda por realizar ese trabajo de revivencia que implica toda experiencia que merezca el nombre de enriquecedora. De modo que compartiré, algunos de las circunstancias que atravesamos en esos días.
Fuimos recibidos en Lima con gran calidez, donde permanecimos un día para visitar la ciudad, catacumbas de San Francisco incluidas. Difícil explicar lo que se percibe al recorrer las mismas, con sus galerías y osarios, con ese olor tan particular, donde el tiempo, la muerte, o lo que se hace con ella para seguir viviendo, se nos presenta de esa manera. Claro que el colorido de la Plaza Mayor, de los puestos de artesanías, junto al bullicio increíble del tráfico limeño (donde el de Comodoro parecen Leiden), compensan el recogimiento inevitable que produce el subterraneo recorrido. Mucho más el paseo por la Alameda y el degustar luego, por primera vez, el cebiche, en un acogedor restaurant ("El Mirador de Chabuca") situado en un primer piso, con una vista magnífica hacia los acantilados. Después seguimos caminando por la ciudad y debido al entusiasmo y la curiosidad fue que me perdí por primera vez (costumbre que se reiteraría tanto de mi parte como de mis eventuales compañeros en futuros paseos), por lo que debi regresar solo en un taxi al hostal donde nos hospedámos. Pero gracias a esto, pude conocer a Luciano León "percusionista, ex integrante de Los Destellos", que fue como se presentó, quien me deleitó con varias canciones durante todo el tiempo que duró el recorrido.
Por la noche partimos hacia Arequipa, situada hacia el sur, trayecto que duró casi toda la noche. Allí comenzamos a presentarnos y conocernos un poco más, y tambien fue el inicio de lo que sería un encuentro e intercambio magníficos, por no decir conmovedor, de ideas, poesía y música. Dormimos bastante poco, porque en el trayecto tuvimos que pasar por Pisco. Sí, por Pisco, la del terremoto. Si bien lo hicimos por un camino tangencial, adyancente, pudimos observar – durante un lapso de tiempo que parecia no terminar nunca –, ver (sentir, tal vez seria el término mas apropiado), un cruel testimonio de lo que es, y en esto coincidieron muchos de los que íbamos, la miseria humana. O la miseria de los gobernantes humanos. A tal punto me impresionó lo que vimos, que cuando llegué a Comodoro y me preguntaron, lo primero que dije fue que solo tenía una foto y que no habia alcanzado a filmar nada. Grande fue mi sorpresa al comprobar después que tenía la filmación de todo el trayecto que, como mencioné, no fue menor. Es que ver casas derruidas, en una oscuridad abismal – acentuada por el polvo de la carretera que fantasmagoricamente velaba aun más las imágenes -, intercaladas con casas que estaban intactas, iluminadas, con el aspecto de que nada les habia ocurrido, con la presencia de carpas, gente con letreros pidiendo ayuda, zonas totalmente devastadas, vehículos, algunos negocios que quedaron en pie funcionando "normalmente", nuevamente casas destruídas, más polvo, más oscuridad, luces a los lejos, vida, muerte, la nada, y mas gente caminando, es decir, la irracional secuencia o la desargonización de la vida que produce un siniestro tan despiadado, pero por sobre todo, el abandono, producto de la indiferencia, de la hijaputez o como se la quiera llamar a la indolencia en su mas manifiesta crueldad. En fin, la desolación infinita que nos transmitían esas escenas casi oníricas, nos sumieron en un silencio que perduró un lapso bastante prolongado pese a nosotros mismos, dado el agobio, la tristeza y la vergüenza que todos sentimos al ver a nuestros semejantes padeciendo tales condiciones. Lo cierto es que nosotros también seguimos de largo hasta llegar a Arequipa. Claro que ya en la madrugada fuimos recomponiendonos con la ayuda de los videos y las canciones que con mucho entusiasmo cantaba la azafata del bus, de nombre Fanny, una bella peruana a quien no puedo dejar de mencionar (¡Gracias Fanny!)
Arequipa ( que realmente es "para quedarse"), recostada por el imponente volcán Misti, nos recibió con un día espléndido, pleno de sol y con un cielo diáfano y azul que resaltaba aún más el colorido de la ciudad. Su blancura característica con sus construcciones de sillar, la belleza de sus calles y plazas, sus increíbles artesanías, la imponente visión que se observa desde el mirador de Yanahuara (donde además su pueden ver la magnificencia del volcán Chacchani y el Pichu Pichu) y claro, su espléndida comida, que tuvimos el gusto de disfrutar en lo de doña Lucila Sara Valencia Vda de Valón, pionera de la cocina arequipeña y que aun con sus mas de 90 años, se encuentra plena de recuerdos y vida, aunque un poco triste por no poder seguir ocupándose personalmente de su ya histórico negocio. Alli también bailamos y cantamos con la alegría de los que danzan cuando se sienten felices.
Al atardecer seguimos recorriendo la ciudad y sus bellos monumentos, donde se destaca la hermosa Plaza Central, donde además vimos la primera de una larga serie de procesiones que presenciamos a lo largo de nuestro viaje, y que yo no podia dejar de asociar a las escenas de El Padrino.
Al anocher partimos hacia Cuzco en un viaje donde nos internamos, ahora sí, en el mas auténtico realismo mágico. Primero por que al cabo de unas horas empezaron los efectos de la altura, impactando de distintos modos en varios de los integrantes del grupo. Otro de los factores, coadyuvante del descalabro – junto al manejo arbitrariamente sádico de la calefacción por parte del conductor que bien la ponía al máximo o bien la apagaba -, fue que el omnibus no tenía baño. Y este no es un detalle menor. Si no, imaginemos la siguiente escena: a dos mil o tres mil metros de altura, con varios grados bajo cero de temperatura (o al menos de sensación térmica), el chofer anuncia que nos detenemos para ir al baño; bajamos y (yo no podía creer lo que estaba viendo) lo hacemos – todos juntos, mujeres y hombres - a la intemperie, en el medio de la oscuridad, con ráfagas de viento que nos calan los huesos (bueno, no solo los huesos) en el medio de una desolación donde Garayalde parece Paris, en tanto que otros aprovechan para vomitar o tomar aire, o tal vez a rezar. Mas aún. En un momento paramos en un poblado de, por lo que alcancé a ver, aproximadamente veinte viviendas, posiblemente menos, donde no había la menor señal de vida, salvo.....sí, salvo: una moto carrozada (tipo tricargo) que tenía un letrero que decía "Taxi", esperando para llevar a alguien ("a quién?", "adonde?" pensé, "si queda todo cerca"). Por supuesto nos fuimos sin que llevara a nadie y alcancé a ver desde la ventanilla como se diluía su imagen en el polvo y la oscuridad. Al cabo de todo el trayecto ocurrieron varias cosas similares y pude así corroborar algo que siempre sospeché: la limitada capacidad imaginativa de García Márquez.
Pero aún asi, maltrechos y descompuestos algunos (Graciela Huinao, poeta mapuche chilena, todavía se debe estar recuperando), congelados y cansados todos, llegamos a la increible Cuzco, comenzando así otra etapa de nuestro inolvidable viaje.
Nos ubicamos en el Albergue Municipal, situado en la calle Kiskapata, como a seis mil metros sobre el nivel de mar - o eso parecía si uno hacia el trayecto a pie, ni que hablar en subida - y a unas tres o cuatro cuadras de la Plaza de Armas (que es el ombligo del Ombligo del Mundo), y desde cuyo balcón teníamos una vista magnífica de toda la ciudad. Y también desde donde ni bien llegamos hubimos de observar, en la plaza, un desfile, con motivo, según nos dijeron, del Izamiento de la bandera. Y a lo largo del día, varias procesiones. En esta plaza, cuyo nombre original es Wakaypata, fue donde asesinaron a Tupac Amaru II, descuartizandolo junto y a su familia, sucumbiendo asi el último de los herederos del imperio inca. En la antigüedad fue un lugar de encuentro de los pobladores, para danzar y honrar a sus deidades, y de celebraciones como el Inti Raymi. Posteriormente se transformó en un sitio de matanza y genocidio y aún hoy se puede presenciar el testimonio de la forzada aculturación en la presencia de sus catedrales o en la fuente española que se yergue en su centro, en lugar de un monumento o algun tipo de recordatorio en homenaje al heroico Tupac o la cultura originaria. Aún asi, es un lugar de donde uno no se iría nunca. Tal su misterioso y fascinante esplendor.
Por supuesto que ni bien nos acomodamos fuimos a recorrer la ciudad. Recorrer es una forma de decir, pues en realidad nos la devorabamos con todos nuestros sentidos. Claro, que con la precaución de caminar, al menos al principio, en cámara lenta. Cualquier movimiento brusco o una corrida espontánea, tenían por efecto generar algo así como una presión interna dentro de la cabeza, remedando la sensación de un inminente estallido, acompañado de náuseas o algún malestar parecido, puesto que hacerlo en Cuzco equivale a hacerlo a la misma altura que vuela cualquier Boeing de una línea aérea regular. Muchos pagaron caro la osadía o bien tuvieron la mala suerte de ligarse el apunamiento, pese a tomar algun antisoroche, ingerir mate de coca, no tomar alcohol y demás precauciones que usábamos para evitarlo. De lo cual puede dar testimonio, entre otros, mi compañero de habitación el escritor, poeta y amigo oriundo de Misiones, Miguel Ferreyra, que además de descomponerse, se vio restringido a usar un solo par de mocasines, dado que los pies se le habian hinchado de tal modo que era imposible que le entraran otros calzados que llevó, pese a todos los intentos que hicimos. Con esos mocasines recorrió medio Perú, pirámides incluidas.
Otro tema era el frío, que se siente por la mañana y por la noche Y cuando digo frio no estoy enumerando un mero factor climático, pues me he despertado a medianoche temblando por efecto de alguna helada artera. Ni que hablar de la aventura que implicaba bañarse con la lluvia con calefón eléctrico, de esas en que hay que elegir – como en mis años de estudiante en las pensiones de Córdoba – entre horadarse el cuerpo con gotas de lava hirvientes o bien optar por el uso de agua abundante y bien helada. Como muy acertadamente me contestó una amiga peruana cuando le pedí asesoramiento respecto de que ropa me sugería llevar para el viaje: "Conviene ir como esquimal".(¡Gracias amiga!). Claro que los cusqueños ni se enteran. Lo mismo que los alemanes, acostumbrados a sus inviernos polares A mi me daba aún mas frio ver a las jóvenes alemanas o escandinavas yendo de noche a bailar, recién bañadas, en remeras y sandalias. De paso aprovecho para mencionar el increible poder de síntesis que tienen los cuzqueños para hablar y/o responder cuando se les pregunta algo. Aún recuerdo la respuesta que me dio uno de los encargados del albergue cuando le pregunté como hacían para combatir el frío dado que no tenían calefacción. "Nos ponemos mas ropa", me dijo, a lo cual no agregué mas nada y me fue a ver si no me había olvidado el piyama. Hay que agregar que, en este caso se trataba, además, de un empleado municipal. En otra oportunidad le pregunté a una señora que estaba en la plaza con sus hijitas:" ¿A ustedes como les dicen, cuzqueños?". Y ella me contestó: "No, nos dicen cuzqueñas". "Ah, claro", le respondí simulando la misma naturalidad.
Pero si bien parcos, también son extraodinariamente atentos, simpáticos (¡mas que nada simpáticas, muy simpáticas!) y de un trato tan respetuoso y hospitalario, que creo lo voy a añorar toda mi vida. Casi diría que son antiagresivos.Tal su bonhomía, su sencillez y simpleza. Yo no sé si es su cultura, los siglos de dominación, su sabiduría, su habilidad para con el turimo receptivo o la presión de la altitud, pero ciertamente es una maravilla el trato de los "amigos". Eso sí, si se le pone que a uno le quieren algo, agarrarse. Pueden seguir a su eventual comprador durante cuadras y cuadras hasta lograr el objetivo. Doy fé de ello. Claro que en ese caso, el regateo – que es una institución naturalizada – está francamente a favor del comprador. Porque otra cosa que es inevitable en Cuzco, por mas ideología o concepción anticapitalista o anticonsumista que se tenga, es: comprar. Y al cabo de horas o de los primeros dias, uno se transforma en un experto comprador, esto es, se convierte en un experto regateador, cosa que a los cuzqueños los divierte sobremanera.
Lo cierto es que pasamos un dia hermoso, bajo un sol radiante en medio del colorido cuzqueño. Y de los aromas, que son fascinantes. Y los cientos de procesiones, porque perdí la cuenta de cuantas vimos ese dia. Tambien comenzamos a conocer la comida, debutando con unas sopas increibles, en un balcón – cuando no – con vista a la plaza. Y mas cebiche, rococo relleno, trucha y....cui! Eso si, sin pan, porque no lo sirven en las comidas, cosa que resolvíamos llevandolo por nuestra cuenta o pidiendo lo que quedaba del desayuno (que además es muy variado y exquisito; el pan y el desayuno)
Recuerdo que regresé al albergue, feliz, embelesado. Para colmo ni bien entré me encuentro con la sorpresa de que estan pasando el partido de River – Vélez en directo e ibamos ganando 4 a 0, ya pronto a finalizar, cuando de improviso, ya en el descuento, Beluschi hace el quinto. No lo podía creer. Mas aún, unas horas después perdió Boca. Un Domingo, lo que se dice, completo. Mucho mas luego del acto de inauguración del Encuentro que se realizó en el bellisimo Teatro Municipal y de la cena que tuvimos posteriormente.
Dormí esa noche agotado, pero con una sonrisa inmensa en mi rostro y un cosquilleo en mi corazón.
Cuzco y los Apus me habían recibido con los brazos abiertos.
Miguel Angel de Boer
Comodoro Rivadavia, Setiembre 2007.
Chubut - Argentina
sigmundm@uolsinectis.com.ar
Y digo que cabe, porque la experiencia vivida ha sido de tal intensidad que seguramente sus efectos estan lejos de agotarse a corto plazo. Experiencia en lo cultural, lo literario, artístico y, por sobre todo, humano.
Porque si Perú es bellísimo, su gente una maravilla por el trato y respeto, y la poesía, la danza, el arte siempre son convocantes de sentimientos y creatividades, el modo en que fue organizado el Encuentro, la actitud de todo los que participamos, y las condiciones en que se fueron desarrollando los sucesos, convirtieron - y seguro que no sólo para mí - a este, en un viaje inolvidable.
Describir detalladamente los pormenores sería, sino agotador, tal vez indacuado, por cuanto aún nos queda por realizar ese trabajo de revivencia que implica toda experiencia que merezca el nombre de enriquecedora. De modo que compartiré, algunos de las circunstancias que atravesamos en esos días.
Fuimos recibidos en Lima con gran calidez, donde permanecimos un día para visitar la ciudad, catacumbas de San Francisco incluidas. Difícil explicar lo que se percibe al recorrer las mismas, con sus galerías y osarios, con ese olor tan particular, donde el tiempo, la muerte, o lo que se hace con ella para seguir viviendo, se nos presenta de esa manera. Claro que el colorido de la Plaza Mayor, de los puestos de artesanías, junto al bullicio increíble del tráfico limeño (donde el de Comodoro parecen Leiden), compensan el recogimiento inevitable que produce el subterraneo recorrido. Mucho más el paseo por la Alameda y el degustar luego, por primera vez, el cebiche, en un acogedor restaurant ("El Mirador de Chabuca") situado en un primer piso, con una vista magnífica hacia los acantilados. Después seguimos caminando por la ciudad y debido al entusiasmo y la curiosidad fue que me perdí por primera vez (costumbre que se reiteraría tanto de mi parte como de mis eventuales compañeros en futuros paseos), por lo que debi regresar solo en un taxi al hostal donde nos hospedámos. Pero gracias a esto, pude conocer a Luciano León "percusionista, ex integrante de Los Destellos", que fue como se presentó, quien me deleitó con varias canciones durante todo el tiempo que duró el recorrido.
Por la noche partimos hacia Arequipa, situada hacia el sur, trayecto que duró casi toda la noche. Allí comenzamos a presentarnos y conocernos un poco más, y tambien fue el inicio de lo que sería un encuentro e intercambio magníficos, por no decir conmovedor, de ideas, poesía y música. Dormimos bastante poco, porque en el trayecto tuvimos que pasar por Pisco. Sí, por Pisco, la del terremoto. Si bien lo hicimos por un camino tangencial, adyancente, pudimos observar – durante un lapso de tiempo que parecia no terminar nunca –, ver (sentir, tal vez seria el término mas apropiado), un cruel testimonio de lo que es, y en esto coincidieron muchos de los que íbamos, la miseria humana. O la miseria de los gobernantes humanos. A tal punto me impresionó lo que vimos, que cuando llegué a Comodoro y me preguntaron, lo primero que dije fue que solo tenía una foto y que no habia alcanzado a filmar nada. Grande fue mi sorpresa al comprobar después que tenía la filmación de todo el trayecto que, como mencioné, no fue menor. Es que ver casas derruidas, en una oscuridad abismal – acentuada por el polvo de la carretera que fantasmagoricamente velaba aun más las imágenes -, intercaladas con casas que estaban intactas, iluminadas, con el aspecto de que nada les habia ocurrido, con la presencia de carpas, gente con letreros pidiendo ayuda, zonas totalmente devastadas, vehículos, algunos negocios que quedaron en pie funcionando "normalmente", nuevamente casas destruídas, más polvo, más oscuridad, luces a los lejos, vida, muerte, la nada, y mas gente caminando, es decir, la irracional secuencia o la desargonización de la vida que produce un siniestro tan despiadado, pero por sobre todo, el abandono, producto de la indiferencia, de la hijaputez o como se la quiera llamar a la indolencia en su mas manifiesta crueldad. En fin, la desolación infinita que nos transmitían esas escenas casi oníricas, nos sumieron en un silencio que perduró un lapso bastante prolongado pese a nosotros mismos, dado el agobio, la tristeza y la vergüenza que todos sentimos al ver a nuestros semejantes padeciendo tales condiciones. Lo cierto es que nosotros también seguimos de largo hasta llegar a Arequipa. Claro que ya en la madrugada fuimos recomponiendonos con la ayuda de los videos y las canciones que con mucho entusiasmo cantaba la azafata del bus, de nombre Fanny, una bella peruana a quien no puedo dejar de mencionar (¡Gracias Fanny!)
Arequipa ( que realmente es "para quedarse"), recostada por el imponente volcán Misti, nos recibió con un día espléndido, pleno de sol y con un cielo diáfano y azul que resaltaba aún más el colorido de la ciudad. Su blancura característica con sus construcciones de sillar, la belleza de sus calles y plazas, sus increíbles artesanías, la imponente visión que se observa desde el mirador de Yanahuara (donde además su pueden ver la magnificencia del volcán Chacchani y el Pichu Pichu) y claro, su espléndida comida, que tuvimos el gusto de disfrutar en lo de doña Lucila Sara Valencia Vda de Valón, pionera de la cocina arequipeña y que aun con sus mas de 90 años, se encuentra plena de recuerdos y vida, aunque un poco triste por no poder seguir ocupándose personalmente de su ya histórico negocio. Alli también bailamos y cantamos con la alegría de los que danzan cuando se sienten felices.
Al atardecer seguimos recorriendo la ciudad y sus bellos monumentos, donde se destaca la hermosa Plaza Central, donde además vimos la primera de una larga serie de procesiones que presenciamos a lo largo de nuestro viaje, y que yo no podia dejar de asociar a las escenas de El Padrino.
Al anocher partimos hacia Cuzco en un viaje donde nos internamos, ahora sí, en el mas auténtico realismo mágico. Primero por que al cabo de unas horas empezaron los efectos de la altura, impactando de distintos modos en varios de los integrantes del grupo. Otro de los factores, coadyuvante del descalabro – junto al manejo arbitrariamente sádico de la calefacción por parte del conductor que bien la ponía al máximo o bien la apagaba -, fue que el omnibus no tenía baño. Y este no es un detalle menor. Si no, imaginemos la siguiente escena: a dos mil o tres mil metros de altura, con varios grados bajo cero de temperatura (o al menos de sensación térmica), el chofer anuncia que nos detenemos para ir al baño; bajamos y (yo no podía creer lo que estaba viendo) lo hacemos – todos juntos, mujeres y hombres - a la intemperie, en el medio de la oscuridad, con ráfagas de viento que nos calan los huesos (bueno, no solo los huesos) en el medio de una desolación donde Garayalde parece Paris, en tanto que otros aprovechan para vomitar o tomar aire, o tal vez a rezar. Mas aún. En un momento paramos en un poblado de, por lo que alcancé a ver, aproximadamente veinte viviendas, posiblemente menos, donde no había la menor señal de vida, salvo.....sí, salvo: una moto carrozada (tipo tricargo) que tenía un letrero que decía "Taxi", esperando para llevar a alguien ("a quién?", "adonde?" pensé, "si queda todo cerca"). Por supuesto nos fuimos sin que llevara a nadie y alcancé a ver desde la ventanilla como se diluía su imagen en el polvo y la oscuridad. Al cabo de todo el trayecto ocurrieron varias cosas similares y pude así corroborar algo que siempre sospeché: la limitada capacidad imaginativa de García Márquez.
Pero aún asi, maltrechos y descompuestos algunos (Graciela Huinao, poeta mapuche chilena, todavía se debe estar recuperando), congelados y cansados todos, llegamos a la increible Cuzco, comenzando así otra etapa de nuestro inolvidable viaje.
Nos ubicamos en el Albergue Municipal, situado en la calle Kiskapata, como a seis mil metros sobre el nivel de mar - o eso parecía si uno hacia el trayecto a pie, ni que hablar en subida - y a unas tres o cuatro cuadras de la Plaza de Armas (que es el ombligo del Ombligo del Mundo), y desde cuyo balcón teníamos una vista magnífica de toda la ciudad. Y también desde donde ni bien llegamos hubimos de observar, en la plaza, un desfile, con motivo, según nos dijeron, del Izamiento de la bandera. Y a lo largo del día, varias procesiones. En esta plaza, cuyo nombre original es Wakaypata, fue donde asesinaron a Tupac Amaru II, descuartizandolo junto y a su familia, sucumbiendo asi el último de los herederos del imperio inca. En la antigüedad fue un lugar de encuentro de los pobladores, para danzar y honrar a sus deidades, y de celebraciones como el Inti Raymi. Posteriormente se transformó en un sitio de matanza y genocidio y aún hoy se puede presenciar el testimonio de la forzada aculturación en la presencia de sus catedrales o en la fuente española que se yergue en su centro, en lugar de un monumento o algun tipo de recordatorio en homenaje al heroico Tupac o la cultura originaria. Aún asi, es un lugar de donde uno no se iría nunca. Tal su misterioso y fascinante esplendor.
Por supuesto que ni bien nos acomodamos fuimos a recorrer la ciudad. Recorrer es una forma de decir, pues en realidad nos la devorabamos con todos nuestros sentidos. Claro, que con la precaución de caminar, al menos al principio, en cámara lenta. Cualquier movimiento brusco o una corrida espontánea, tenían por efecto generar algo así como una presión interna dentro de la cabeza, remedando la sensación de un inminente estallido, acompañado de náuseas o algún malestar parecido, puesto que hacerlo en Cuzco equivale a hacerlo a la misma altura que vuela cualquier Boeing de una línea aérea regular. Muchos pagaron caro la osadía o bien tuvieron la mala suerte de ligarse el apunamiento, pese a tomar algun antisoroche, ingerir mate de coca, no tomar alcohol y demás precauciones que usábamos para evitarlo. De lo cual puede dar testimonio, entre otros, mi compañero de habitación el escritor, poeta y amigo oriundo de Misiones, Miguel Ferreyra, que además de descomponerse, se vio restringido a usar un solo par de mocasines, dado que los pies se le habian hinchado de tal modo que era imposible que le entraran otros calzados que llevó, pese a todos los intentos que hicimos. Con esos mocasines recorrió medio Perú, pirámides incluidas.
Otro tema era el frío, que se siente por la mañana y por la noche Y cuando digo frio no estoy enumerando un mero factor climático, pues me he despertado a medianoche temblando por efecto de alguna helada artera. Ni que hablar de la aventura que implicaba bañarse con la lluvia con calefón eléctrico, de esas en que hay que elegir – como en mis años de estudiante en las pensiones de Córdoba – entre horadarse el cuerpo con gotas de lava hirvientes o bien optar por el uso de agua abundante y bien helada. Como muy acertadamente me contestó una amiga peruana cuando le pedí asesoramiento respecto de que ropa me sugería llevar para el viaje: "Conviene ir como esquimal".(¡Gracias amiga!). Claro que los cusqueños ni se enteran. Lo mismo que los alemanes, acostumbrados a sus inviernos polares A mi me daba aún mas frio ver a las jóvenes alemanas o escandinavas yendo de noche a bailar, recién bañadas, en remeras y sandalias. De paso aprovecho para mencionar el increible poder de síntesis que tienen los cuzqueños para hablar y/o responder cuando se les pregunta algo. Aún recuerdo la respuesta que me dio uno de los encargados del albergue cuando le pregunté como hacían para combatir el frío dado que no tenían calefacción. "Nos ponemos mas ropa", me dijo, a lo cual no agregué mas nada y me fue a ver si no me había olvidado el piyama. Hay que agregar que, en este caso se trataba, además, de un empleado municipal. En otra oportunidad le pregunté a una señora que estaba en la plaza con sus hijitas:" ¿A ustedes como les dicen, cuzqueños?". Y ella me contestó: "No, nos dicen cuzqueñas". "Ah, claro", le respondí simulando la misma naturalidad.
Pero si bien parcos, también son extraodinariamente atentos, simpáticos (¡mas que nada simpáticas, muy simpáticas!) y de un trato tan respetuoso y hospitalario, que creo lo voy a añorar toda mi vida. Casi diría que son antiagresivos.Tal su bonhomía, su sencillez y simpleza. Yo no sé si es su cultura, los siglos de dominación, su sabiduría, su habilidad para con el turimo receptivo o la presión de la altitud, pero ciertamente es una maravilla el trato de los "amigos". Eso sí, si se le pone que a uno le quieren algo, agarrarse. Pueden seguir a su eventual comprador durante cuadras y cuadras hasta lograr el objetivo. Doy fé de ello. Claro que en ese caso, el regateo – que es una institución naturalizada – está francamente a favor del comprador. Porque otra cosa que es inevitable en Cuzco, por mas ideología o concepción anticapitalista o anticonsumista que se tenga, es: comprar. Y al cabo de horas o de los primeros dias, uno se transforma en un experto comprador, esto es, se convierte en un experto regateador, cosa que a los cuzqueños los divierte sobremanera.
Lo cierto es que pasamos un dia hermoso, bajo un sol radiante en medio del colorido cuzqueño. Y de los aromas, que son fascinantes. Y los cientos de procesiones, porque perdí la cuenta de cuantas vimos ese dia. Tambien comenzamos a conocer la comida, debutando con unas sopas increibles, en un balcón – cuando no – con vista a la plaza. Y mas cebiche, rococo relleno, trucha y....cui! Eso si, sin pan, porque no lo sirven en las comidas, cosa que resolvíamos llevandolo por nuestra cuenta o pidiendo lo que quedaba del desayuno (que además es muy variado y exquisito; el pan y el desayuno)
Recuerdo que regresé al albergue, feliz, embelesado. Para colmo ni bien entré me encuentro con la sorpresa de que estan pasando el partido de River – Vélez en directo e ibamos ganando 4 a 0, ya pronto a finalizar, cuando de improviso, ya en el descuento, Beluschi hace el quinto. No lo podía creer. Mas aún, unas horas después perdió Boca. Un Domingo, lo que se dice, completo. Mucho mas luego del acto de inauguración del Encuentro que se realizó en el bellisimo Teatro Municipal y de la cena que tuvimos posteriormente.
Dormí esa noche agotado, pero con una sonrisa inmensa en mi rostro y un cosquilleo en mi corazón.
Cuzco y los Apus me habían recibido con los brazos abiertos.
Miguel Angel de Boer
Comodoro Rivadavia, Setiembre 2007.
Chubut - Argentina
sigmundm@uolsinectis.com.ar
Rubén Vedovaldi: 12 de octubre
Hay 12 mil años de tribus habitando este continente antes de que España lo mal llamara Tierra de Indias o sus virreynatos de las Américas.
En sus 46 naciones se hablan 50 lenguas aborígenes de las cuales sólo alcanzó jerarquía de oficial del estado paraguayo el guaraní.
Toda la vida sentiré vergüenza por ser descendiente de los conquistadores arrasadores. Porque arrasar contra 12 mil años de historia no es conquistar. Conquistar es lo que hizo Grecia, que fue arrasada por Roma, pero, aunque perdió la guerra conquistó a Roma y por Roma a todo occidente con su arte y su cultura y nos aportó la filosofía, la lógica, la geometría, la medicina, el modelo de democracia y de república, etc.
Vergüenza por la Iglesia Católica de la Biblia, ( traducida del latín al castellano y no del griego) el Evangelio en una mano y la espada en la otra, porque destruyó todas las creencias religiosas de los pueblos originarios para imponer su doctrina por la fuerza de la Inquisición y los Corregidores.
¿Y la sífilis? ¿Y la hoguera de la Inquisición? ¿Y todas las indiecitas violadas? ¿Y los 300 años de esclavos? ¿Y todos los indiecitos asesinados en la pampa para criar ovejas cuando ya no necesitaban esclavos.?
¿Y los indios e indias que hoy los blancos de América, en nombre de la ley y el orden, siguen asesinando en Chiapas, en Guatemala, en Brasil, en Perú, en el norte y el sur argentino y chileno???.
No me gusta que nos visiten la reina de Gran Bretaña ni los reyes de Holanda ni la reina Sofía y el rey Juan Carlos de España ni el príncipe y la princesa.
Recién hoy llevan al parlamento español la discusión de si el pueblo debe o no seguir manteniendo reyes y reinas y costosísimos protocolos y ceremoniales cuando no todos los ciudadanos españoles tienen trabajo digno y las mismas oportunidades porque aún hoy hay españoles ricos y españoles pobres, opresores y oprimidos, hijos y entenados,
mandamases títeres y soldaditos mercenarios de vergonzosas coaliciones. Todavía España no reconoce la independencia a que tiene derecho el pueblo vasco, que ya estaba en la península antes de que vinieran los godos y los romanos.
Pero ¿Quiénes son hoy los conquistadores que invaden con tropas y destruyen pueblos?
Hoy se llaman Fuerzas Armadas Norteamericanas, al servicio de empresarios ricos y contra el propio pueblo norteamericano, invadiendo Servia, invadiendo Panamá, invadiendo Haití y Santo Domingo, invadiendo y colonizando a la nación Boricua, mal llamada Puerto Rico, destruyendo Afganistán, Invadiendo y destruyendo Iraq, y amenazando con invadir Irán y Corea del Norte.
También el Ejército e Israel, que se cree el ejercito de dios, asesinando árabes desde que Inglaterra los trasladó de alemania a Jerusalén y violando continuamente los derechos internacionales y las resoluciones de Naciones Unidas.
También Inglaterra, por todas las invasiones y guerras y colonias desde hace más de tres siglos.
Pero también la Nación argentina, no seamos hipócritas. Porque el ejército invasor de Bartolomé Mitre sumado al ejército de Brasil y al ejército uruguayo, asesinaron al pueblo paraguayo que nunca más se recuperó de aquella cobarde masacre de la triple Alianza.
Y también argentina e Inglaterra juntas porque le sacaron a los tehuelches esas islas que ahora argentina dice que son nuestras e Inglaterra sigue explotando como colonia suya, las mal llamadas islas falkland y mal llamadas islas malvinas
Porque allá en el sur todavía están los últimos descendientes originarios de los tehuelches y van a morir sin que les devuelvan
ni la tierra ni la dignidad de querer ser un pueblo en el mundo.
Todavía usamos una mala palabra nacida en el imperio romano, la palabra pro-vincia que significa tierra por vencer y arrasar.
Todavía hay aquí una provincia que se llama Mendoza, que es el nombre de un conquistador mataindios.
Todavía hay una provincia que se llama Córdoba en homenaje a aquella España conquistadora.
Todavía aquí hay una provincia llamada de Santa Cruz y debe ser por los indios que allí crucificaron.
Todavía este continente se llama AMÉRICA, que es el apellido de un gringo pirata que no descubrió nada
Pero como la reina Isabel le debía plata y tierr5as y un cargo político a Colón, en vez de pagarle lo puso en un calabozo y para olvidar su nombre le puso AMERICA, por Américo Vespucio, a este continente.
Todavía desgraciadamente hay una provincia que se llama de Santa Fe
¿a qué le llaman santa fe los católicos? ¿a la de monseñor Storni o a la de von Wernik?
¿A qué le llaman Dios o Cristo los metodistas norteamericanos que llevan "soldados de Cristo" a todas partes a matar pueblos del mundo por petróleo porque Dios le habló a Bush?
Todavía hay algún lugar llamado Paso del Rey, todavía hay calles con nombres de conquistadores y de militares mataindios, matagauchos y asesinos de piqueteros y villeros en este mal llamado primer mundo que sigue obligándonos a la guerra eterna de muertos de hambre contra muertos de hambre.
Hoy el conquistador se llama cocaína, se llama tráfico de secuestradas prostituidas, y tráfico de armamentos.
Hoy la Santa María, la Pinta y la Niña se llaman: tabaquismo, alcoholismo y drogadicción; o se llaman: sida, cólera y chagas..
En este 12 de octubre nos preguntamos: si se cumplirá alguna vez el deseo de ese indio aimara, Evo Morales, expresado públicamente en Asamblea General de Naciones Unidas:, de que se traslade la sede de Naciones Unidas al hemisferio sur
y que se traslade el Banco Mundial al hemisferio sur para que por primera vez seamos nosotros y no el hemisferio norte los que manejemos nuestra política de naciones y nuestra economía de naciones sumergidas o mal llamadas emergentes.
Si el sur tampoco hoy existe, no usemos palabras como Libertador o Independencia para nombre de calles y plazas o clubes ni hablemos más de San Martin ni de Bolívar ni de O' Higgins ni de Sucre ni de Tupac Amaru ni de Rigoberto Menchú, ni del Che ni de san Ceferino Namuncurá ni del buen mestizo ni de nadie. Sigamos apostando al narcodólar, al euro; a los papas europeos y al perdón eterno para la conquista eterna y la desmemoria eterna y no hablemos más del 12 de octubre.
Rubén Vedovaldi
vedonet@netcoop.com.ar
En sus 46 naciones se hablan 50 lenguas aborígenes de las cuales sólo alcanzó jerarquía de oficial del estado paraguayo el guaraní.
Toda la vida sentiré vergüenza por ser descendiente de los conquistadores arrasadores. Porque arrasar contra 12 mil años de historia no es conquistar. Conquistar es lo que hizo Grecia, que fue arrasada por Roma, pero, aunque perdió la guerra conquistó a Roma y por Roma a todo occidente con su arte y su cultura y nos aportó la filosofía, la lógica, la geometría, la medicina, el modelo de democracia y de república, etc.
Vergüenza por la Iglesia Católica de la Biblia, ( traducida del latín al castellano y no del griego) el Evangelio en una mano y la espada en la otra, porque destruyó todas las creencias religiosas de los pueblos originarios para imponer su doctrina por la fuerza de la Inquisición y los Corregidores.
¿Y la sífilis? ¿Y la hoguera de la Inquisición? ¿Y todas las indiecitas violadas? ¿Y los 300 años de esclavos? ¿Y todos los indiecitos asesinados en la pampa para criar ovejas cuando ya no necesitaban esclavos.?
¿Y los indios e indias que hoy los blancos de América, en nombre de la ley y el orden, siguen asesinando en Chiapas, en Guatemala, en Brasil, en Perú, en el norte y el sur argentino y chileno???.
No me gusta que nos visiten la reina de Gran Bretaña ni los reyes de Holanda ni la reina Sofía y el rey Juan Carlos de España ni el príncipe y la princesa.
Recién hoy llevan al parlamento español la discusión de si el pueblo debe o no seguir manteniendo reyes y reinas y costosísimos protocolos y ceremoniales cuando no todos los ciudadanos españoles tienen trabajo digno y las mismas oportunidades porque aún hoy hay españoles ricos y españoles pobres, opresores y oprimidos, hijos y entenados,
mandamases títeres y soldaditos mercenarios de vergonzosas coaliciones. Todavía España no reconoce la independencia a que tiene derecho el pueblo vasco, que ya estaba en la península antes de que vinieran los godos y los romanos.
Pero ¿Quiénes son hoy los conquistadores que invaden con tropas y destruyen pueblos?
Hoy se llaman Fuerzas Armadas Norteamericanas, al servicio de empresarios ricos y contra el propio pueblo norteamericano, invadiendo Servia, invadiendo Panamá, invadiendo Haití y Santo Domingo, invadiendo y colonizando a la nación Boricua, mal llamada Puerto Rico, destruyendo Afganistán, Invadiendo y destruyendo Iraq, y amenazando con invadir Irán y Corea del Norte.
También el Ejército e Israel, que se cree el ejercito de dios, asesinando árabes desde que Inglaterra los trasladó de alemania a Jerusalén y violando continuamente los derechos internacionales y las resoluciones de Naciones Unidas.
También Inglaterra, por todas las invasiones y guerras y colonias desde hace más de tres siglos.
Pero también la Nación argentina, no seamos hipócritas. Porque el ejército invasor de Bartolomé Mitre sumado al ejército de Brasil y al ejército uruguayo, asesinaron al pueblo paraguayo que nunca más se recuperó de aquella cobarde masacre de la triple Alianza.
Y también argentina e Inglaterra juntas porque le sacaron a los tehuelches esas islas que ahora argentina dice que son nuestras e Inglaterra sigue explotando como colonia suya, las mal llamadas islas falkland y mal llamadas islas malvinas
Porque allá en el sur todavía están los últimos descendientes originarios de los tehuelches y van a morir sin que les devuelvan
ni la tierra ni la dignidad de querer ser un pueblo en el mundo.
Todavía usamos una mala palabra nacida en el imperio romano, la palabra pro-vincia que significa tierra por vencer y arrasar.
Todavía hay aquí una provincia que se llama Mendoza, que es el nombre de un conquistador mataindios.
Todavía hay una provincia que se llama Córdoba en homenaje a aquella España conquistadora.
Todavía aquí hay una provincia llamada de Santa Cruz y debe ser por los indios que allí crucificaron.
Todavía este continente se llama AMÉRICA, que es el apellido de un gringo pirata que no descubrió nada
Pero como la reina Isabel le debía plata y tierr5as y un cargo político a Colón, en vez de pagarle lo puso en un calabozo y para olvidar su nombre le puso AMERICA, por Américo Vespucio, a este continente.
Todavía desgraciadamente hay una provincia que se llama de Santa Fe
¿a qué le llaman santa fe los católicos? ¿a la de monseñor Storni o a la de von Wernik?
¿A qué le llaman Dios o Cristo los metodistas norteamericanos que llevan "soldados de Cristo" a todas partes a matar pueblos del mundo por petróleo porque Dios le habló a Bush?
Todavía hay algún lugar llamado Paso del Rey, todavía hay calles con nombres de conquistadores y de militares mataindios, matagauchos y asesinos de piqueteros y villeros en este mal llamado primer mundo que sigue obligándonos a la guerra eterna de muertos de hambre contra muertos de hambre.
Hoy el conquistador se llama cocaína, se llama tráfico de secuestradas prostituidas, y tráfico de armamentos.
Hoy la Santa María, la Pinta y la Niña se llaman: tabaquismo, alcoholismo y drogadicción; o se llaman: sida, cólera y chagas..
En este 12 de octubre nos preguntamos: si se cumplirá alguna vez el deseo de ese indio aimara, Evo Morales, expresado públicamente en Asamblea General de Naciones Unidas:, de que se traslade la sede de Naciones Unidas al hemisferio sur
y que se traslade el Banco Mundial al hemisferio sur para que por primera vez seamos nosotros y no el hemisferio norte los que manejemos nuestra política de naciones y nuestra economía de naciones sumergidas o mal llamadas emergentes.
Si el sur tampoco hoy existe, no usemos palabras como Libertador o Independencia para nombre de calles y plazas o clubes ni hablemos más de San Martin ni de Bolívar ni de O' Higgins ni de Sucre ni de Tupac Amaru ni de Rigoberto Menchú, ni del Che ni de san Ceferino Namuncurá ni del buen mestizo ni de nadie. Sigamos apostando al narcodólar, al euro; a los papas europeos y al perdón eterno para la conquista eterna y la desmemoria eterna y no hablemos más del 12 de octubre.
Rubén Vedovaldi
vedonet@netcoop.com.ar
Alejandra Dening: Del Papelucho Poético Nº 1
SENSACIÓN
Voy camino al matadero
a la inquisición
al juicio
al remate
al circo
al horno
al psicólogo.
CAÍSTE
Encajar en la sociedad duele,
es incómodo, caro, falso y aburrido.
Sólo es posible andar metido en ella
Si pasás de ampollado a encayado
Y puteás porque el sueldo no te alcanza
para comprar todo lo que se venda
y así
vivís como un infeliz
y te dicen: bueno, no se puede tener todo en la vida
puta madre,
¿es que no se dan cuenta?
ése no es el problema
el problema es que hay demasiadas cosas.
ANONIMATO
A veces
veo que no me ven
y me enojo
y no comprendo
Otras
aprovecho
y camino descalza
-en pleno centro porteño-
PORNOGRAFÍA EN-CUBIERTA
Basta de afiches con frígidas
chupando helados
como si fueran pijas.
(Extraídos del "Papelucho Poético" Nº 1, Mayo de 2007)
Alejandra Dening
aledening@gmail.com
www.aledening.com.ar/blog
Voy camino al matadero
a la inquisición
al juicio
al remate
al circo
al horno
al psicólogo.
CAÍSTE
Encajar en la sociedad duele,
es incómodo, caro, falso y aburrido.
Sólo es posible andar metido en ella
Si pasás de ampollado a encayado
Y puteás porque el sueldo no te alcanza
para comprar todo lo que se venda
y así
vivís como un infeliz
y te dicen: bueno, no se puede tener todo en la vida
puta madre,
¿es que no se dan cuenta?
ése no es el problema
el problema es que hay demasiadas cosas.
ANONIMATO
A veces
veo que no me ven
y me enojo
y no comprendo
Otras
aprovecho
y camino descalza
-en pleno centro porteño-
PORNOGRAFÍA EN-CUBIERTA
Basta de afiches con frígidas
chupando helados
como si fueran pijas.
(Extraídos del "Papelucho Poético" Nº 1, Mayo de 2007)
Alejandra Dening
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Rolando Revagliatti: Encontradores (inédito)
Buscadores
encuentran
enemigos
a quienes
combatir
Buscadores encuentran
"lo"
enemigo
a lo cual combatir
Enemigos encontrados
los combaten
a los buscadores.
Rolando Revagliatti
revadans@yahoo.com.ar
http://www.artistas-americanos.com/escritores.html
http://www.revistazunai.com.br/poemas/rolando_revagliatti.htm
http://www.elortiba.org/reva.html
http://www.revagliatti.com.ar
encuentran
enemigos
a quienes
combatir
Buscadores encuentran
"lo"
enemigo
a lo cual combatir
Enemigos encontrados
los combaten
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Rolando Revagliatti
revadans@yahoo.com.ar
http://www.artistas-americanos.com/escritores.html
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