miércoles, 21 de abril de 2010

Gabriel Impaglione: Cuba no está sola



Por Gabriel impaglione
poeta y escritor argentina

En Europa las dirigencias políticas de derecha y algunas izquierdas vergonzosas dan apoyo a la campaña norteamericana contra Cuba.
No los pueblos, lo que se entiende como pueblos sensibles a las injusticias y todavía no adormecidos por la narcotizante tevé de los monopolios. No son los pueblos los que asaltan las calles para apoyar las campañas anticubanas que la derecha y algunas izquierdas que han perdido la dignidad y la moral impulsan desde los medios (propios y extraños).
Y las dirigencias políticas de derecha (y esas algunas izquierdas llenas de nuevos ricos) que mantienen el poder en los gobiernos europeos, plegados a la difamación orquestada desde la CIA y la ciudad de Miami, donde una putrefacta gusanera ha desarrollado vida propia, alzan la voz, como si tuvieran autoridad moral para hacerlo, castigando al Estado cubano por todos sus flancos.
Piden, los bienhechores de la humanidad, justicia y libertad, respeto a los derechos humanos.
No hicieron lo mismo ante el sangriento golpe de Estado en Honduras. Jamás pidieron por los derechos humanos de millones de latinoamericanos que por efecto de políticas económicas impuestas desde el FMI y el Banco Mundial, o sea EEUU, y como resultado de la inoperancia, indiferencia y la corrupcion de los políticos apoyados por EEUU mueren de hambre, de desocupación, de ignorancia, de falta de atención médica y de no futuro.
Ninguno de estos próceres de la libertad alzó una mano para pedir palabra y repudiar el intento de golpe de Estado –pronorteamericano- en Venezuela.
Ninguna de las excelencias sabe siquiera dónde queda Ciudad Juarez (México) donde los carteles de la droga con vinculaciones en EEUU han desatado una guerra que lleva miles de muertos entre la población.
Esta derecha y algunas izquierdas corruptas de Europa jamás se lanzaron a publicar solicitadas y dar discursos en defensa de los pueblos originarios de nuestra América, asesinados a mansalva, ignorados olímpicamente.
Les ha bastado la muerte de un delincuente común devenido preso político para desencadenar una campaña feroz contra la isla caribeña. Pero no han ni siquiera escuchado la verdad documentada de este caso ni tampoco la de los cinco patriotas cubanos prisioneros injustamente en las cárceles norteamericanas por sus actividades de vigilancia contra el terrorismo gusano impulsado por la CIA.
El mundo entero reclama el cese inmediato del bloqueo norteamericano contra Cuba. Puro terrorismo en las narices del mundo que el imperio mantiene impunemente. No han realizado una campaña del mismo tenor para manifestar ese repudio.
Por un puñado de dólares, elegantes, sofisticados y graves intelectuales de la libertad y la democracia saltan a los mostradores de los mercaditos televisivos (noticieros y “programas independientes” de opinión política), se hacen invitar a los livings de las entrevistas donde señoras empolvadas y señores de corbatas flácidas los interrogan a fondo y a veces tan de memoria con el guión prestablecido, sobre los temas de interés (que sólo a ellos interesan). Temas de interés dictados por la embajada yanki más proxima a su hogar.
Por un minuto de fama, unos ceros que sumen en la cuenta corriente y algún premio que abra más puertas a la gloria, tantos escritores e intelectuales y artistas se arrastran hasta lo más sucio del fango. Y allí estan, celebrados por la cadena universal de medios alineados a los intereses unipolares.
Hoy es Cuba- nuevamente- y seguirá Venezuela y luego Bolivia y más tarde cualquier otro país cuyo Gobierno tenga como consigna ética la soberania.
Grecia es un ejemplo de cómo pueden ir las cosas cuando los “mercados” se enojan. Ya sucedió tantas veces en Argentina: los “mercados” se enojan y suceden cosas terribles. Los “mercados” se enojaron antes del golpe de Estado genocida que los militares bajo los hilos del imperio dieron en el 76 para aplicar políticas regresivas afines a los intereses imperiales, además de disciplinar a los rojos de siempre. Chile idem; Uruguay idem; Brasil idem; la lista es muy extensa.
Y por esa lista inagotable de intervenciones, golpes directos, saqueos e infamias, jamás esos líderes europeos que hoy alzan la mano preocupados por las libertades y los derechos humanos se dignaron a pronunciar palabra.
No se encontró una sola planta de producción de bombas atómicas, ni siquiera de juguete, en Irak. Con ello pretextaron ese exterminio. Nadie alzó la voz. Nadie alza la voz contra esa lucha “contra el terrorismo internacional” que se asemeja más a una excusa para la ocupación que a otra cosa.
Pero en América Nuestra, para diversos sectores de la vida social, la voz europea tiene un gran peso. No conocen seguramente quienes son los que hablan, de donde vienen, como han construido su carrera política, qué intereses representan.
La Europa romántica, plena de igualdades, derechos y oportunidades, heroica ave fenix de los buenos sueños, tal vez nunca haya existido, tal vez haya muerto hace mucho tiempo.
En América nuestra millones de inmigrantes europeos han huido de muchos de los males que parecieran regresar. Y son las mismas ideas las que protagonizan este oscuro futuro inmediato.
Las ideas que lanzan campañas difamatorias contra Cuba, son las mismas que, en su casa, persiguen inmigrantes, recortan presupuestos de salud y educación, promueven la desigualdad social, coartan el desarrollo de las ciencias y las artes, escupen sobre la cultura, se ven envueltos en caso de corrupción, mujeres ajenas y frivolidades por el estilo.
Deben ser los pueblos quienes pongan en orden las cosas finalmente. Que le escupan a la cara de los serviles y corruptos un par de verdades, rompan la impunidad establecida, señalen a los que se venden a intereses espúreos (sean politicos, artistas, intelectuales, escritores,etc) y se hagan respetar estrechando las verdaderas y fraternales uniones necesarias.
Nuestros pueblos tienen derecho a la autodeterminación, a la soberanía, a la vida digna y a su propio futuro.
Cuba no está sola!

Gabriel Impaglione
impaglioneg@yahoo.es

Clarin: Diario de Guerra



Anticipo del explosivo libro del periodista Claudio Diaz

En los próximos días podrá verse en todas las librerías el libro
Diario de guerra, del periodista Claudio Díaz. En él se describen las
relaciones políticas y comerciales del llamado "gran diario argentino"
con representantes del poder mundial como Henry Kissinger y George
Soros, que le permitieron constituirse en el grupo económico de medios
más poderoso de Iberoamérica.
Superada la etapa en la que los poderes
económicos mundiales avasallaban a los países a través de la vía
militar, el sistema de dominación tiene hoy en los diarios y la
televisión, en la radio y los canales de noticias, a sus nuevas
fuerzas de ocupación. El Grupo Clarín es uno de los brazos ejecutores
de este nuevo método de control, la llamada Mediocracia, que hace de
la manipulación informativa y la difamación de sectores políticos,
sindicales y sociales, particularmente el peronismo y el movimiento
obrero, su práctica cotidiana.
Revela, por otra parte, su participación como promotor del proceso
de sojización de la Argentina, para convertir al país en un eslabón de
la llamada cadena agroalimentaria mundial. Asimismo, este trabajo de
investigación incursiona en el análisis y la réplica del pensamiento
político, básicamente colonial, que emana desde los diarios La Nación
y Perfil y de la boca o la pluma de periodistas como Joaquín Morales
Solá, Nelson Castro, Mariano Grondona, Magdalena Ruiz Guiñazú, Claudio
Escribano, Eduardo Van der Kooy, Julio Blanck y Alfredo Leuco entre
más de una treintena.
En la historia de la prensa argentina se hace difícil encontrar un
período como éste, en el que se presenta como modelo de honestidad e
inmaculadez a un sector tan corrompido que en nombre del libre
pensamiento y la independencia informativa ha bastardeado de manera
escandalosa el ejercicio periodístico. Precisamente, Claudio Díaz, el
autor de este Diario de guerra, renunció a su trabajo en el
multimedios Clarín tras haber sido censurado por manifestar su
pensamiento político, clara evidencia de que los grandes monopolios de
la comunicación no ejercen ni permiten hacer uso de esa tan mentada
libertad de expresión que dicen defender.

Partes relevantes de la obra:

El libro revela los secretos del Grupo Clarín. La nueva
investigación de Claudio Díaz descubre los intereses del multimedios
con los agronegocios y describe su vínculo con los influyentes
Rockefeller, Kissinger y Soros. La "escuelita" de cuadros mediáticos
con el MIT.
El período que se abrió con la dictadura de Videla y Martínez de
Hoz marca el momento cumbre de la reconversión de la Argentina como
Nación en vías de desarrollo industrial, con capacidad para expandirse
e intentar, a su vez, una independencia respecto del uso de la
tecnología nuclear. En este nuevo "formateo", lo que se buscó y logró
fue hacerla retroceder al estado pre-peronista de la Década Infame.
De manera muy parecida a aquellos tiempos de país-granja, nuestro
territorio, si bien con algunos "islotes" de producción industrial que
sobrevivieron desde la época peronista, se transformó a partir de los
'90 en una especie de supermercado global para ofrecer sus góndolas de
alimentos, cereales y carne principalmente, al resto del mundo. A
comienzos de este siglo, dos lobbistas de corporaciones
transnacionales como son Rosendo Fraga y Jorge Castro, comenzaron a
publicitar la conveniencia de que Santa Fe y Córdoba se convirtieran
en el nuevo paradigma de la inserción de la Argentina en el mundo,
para así transformarse en uno de los eslabones de la llamada cadena
agroalimentaria mundial.
(...) ¿Cómo es posible que Clarín sea, hoy por hoy, más vocero de
la oligarquía agro-ganadera que el mismísimo La Nación? ¿Qué punto de
encuentro puede haber entre un diario que dice representar el
pensamiento progresista e incorpora como columnista de su suplemento
rural al mismísimo Jorge Castro?
Parte de las respuestas que necesitamos encontrar está en la
composición del capital accionario de Clarín. Se reconoce,
oficialmente, que un 18% del mismo se encuentra en manos del Grupo
Goldman Sachs, vinculado a transnacionales del lobby sionista
norteamericano.
(...) Así y todo, hay que agregar que los clanes Magnetto y
Aranda, números 1 y 2 respectivamente del Grupo, detentan una parte
importante del capital accionario del diario. Y que en ambos casos sí
se sabe que poseen campos en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe
y Corrientes. Ellos mismos lo han reconocido públicamente al revelarse
informaciones que los tienen como protagonistas de inversiones o
proyectos comerciales.
El caso de José Aranda es el más interesante de analizar. Posee el
principal arrozal de la Argentina, ubicado en la zona de Mercedes, en
Corrientes, a menos de 10 kilómetros de la impresionante extensión de
campo semi-virgen que adquirió el magnate norteamericano Douglas
Tompkins. Se diría que son vecinos.
(...) (Los lazos de Tompkins) con las más altas esferas del poder
económico se hacen visibles en el flujo de fondos de dos de las
asociaciones ecologistas más grandes del mundo a las que está
asociado: la International Forum on Globalization (IFOG) y el Funders
Network on Trade and Globalization (FNTG).
Si bien el mismo Tompkins es el primordial proveedor de fondos,
con más de 1.250.000 dólares invertidos hasta año 2002, entre los
apoyos financieros de IFOG figuran tres instituciones de renombre: el
Rockefellers Brothers Fund, la Turner Foundation y la Ford Foundation,
instituciones vinculadas al banco JP Morgan Chase.
En 1969, David Rockefeller financió una investigación patrocinada
por Henry Kissinger, la que culminó en el llamado Iron Mountain Plan
(IMP).
El IMP exponía la imperiosa necesidad que tenía el establishment
financiero de buscar una forma silenciosa de ganar presencia en las
zonas geográficas que sean de interés estratégico para Estados Unidos,
en pos de mantener su posición hegemónica a nivel global. Entre muchas
de las alternativas propuestas para tales fines sobresalía la
utilización de la causa "ecologista", ya que la misma "cuenta con
social suficiente como para no generar demasiadas sospechas entre la
población", según lo establecido en uno de los considerandos de la
plataforma.
Y algo más interesante todavía: se sabe que la familia de Ted
Turner, el magnate televisivo casado con la actriz Jane Fonda, es
dueña de varias estancias en la Patagonia argentina, dentro de las que
se ubica el famoso Lago Escondido. El hombre es un generoso
contribuyente de IFOG, una organización entre cuyos miembros también
figuran los hijos británicos de Sir Goldsmith: Edgard (dueño de la
revista The Ecologist) y James, banquero de Londres que también operó
como ejecutivo del Quantum Fund, de George Soros. Que es a donde
queríamos llegar... A Soros, el otro poderoso de las finanzas que
entra a jugar en este extraño entramado que se está dando en
Corrientes y su zona de influencia.
Ahora, ¿qué tendrá que ver Clarín con todo esto? El diario, tal
vez nada. Pero su vicepresidente, José Aranda, sí. Y mucho, como
veremos a partir de los próximos párrafos.
(...) El viernes 11 de julio de 2008, un ratito antes de las 20,
Luis Landriscina "mateaba" el tiempo en su casa a la espera del
inicio, dos horas después, del programa Mano a mano con el campo, que
conduce desde hace cuatro años por el Canal Rural. En ese momento sonó
el teléfono, el conocido humorista atendió y se encontró con la voz de
su hijo Fabio, productor periodístico del ciclo: "Viejo, tengo malas
noticias. Acabo de recibir una llamada del canal; quieren que levantes
la nota sobre el problema en el Ayuí Grande. Parece que estás pisando
callos de gente pesada...".
Landriscina tuvo una actitud ejemplar: "Fabio, nosotros tomamos la
decisión de enviar la grabación del programa completo. Si lo cortan
sería un caso de censura previa que no podemos permitir. Así que
deciles que no sacamos nada...". Su honestidad intelectual quedó
sepultada por la impudicia del Grupo Clarín, propietario del Canal
Rural, que ordenó levantar la emisión de ese viernes y repetir, en su
lugar, el de la semana anterior. Por supuesto, el otro envío nunca fue
emitido al aire.
Los pormenores se conocieron días después. Landriscina había
convocado a su programa a Enrique Lacour, presidente de la Fundación
Iberá, para que explicara el serio impacto ambiental que ocasionaría
en un paraíso natural emblemático de la provincia de Corrientes la
reactivación de un proyecto en el que estaban metidos el
vicepresidente del Grupo Clarín, José Aranda, y el multimillonario...
George Soros.
La historia es así. A fines de la década del '90, Aranda,
asesorado por el ingeniero agrónomo Héctor Huergo, director del
suplemento rural de Clarín, compró 36 mil hectáreas en el departamento
correntino de Mercedes y se puso a sembrar arroz. Invirtió en ese
rubro a sabiendas de que el modelo económico argentino de las últimas
décadas se perfilaba cada vez más hacia la producción y exportación de
cereales. Le fue muy bien, el negocio se hizo rentable. Buena parte
del producto comercializado bajo el nombre de Arroz Gallo, el de mayor
consumo en la Argentina, provino del campo de Aranda. No se sabe cómo
y cuándo se dio el encuentro, pero ya en el nuevo siglo Soros le
propuso al empresario de Clarín conformar una sociedad para
incrementar la producción de arroz y conseguir con su venta ganancias
extraordinarias, aprovechando el incremento del precio de los granos
en el mercado internacional. Se fijaron una meta: exportar más de 130
mil toneladas anuales.
Hasta el 2008, así como se desconocía este acuerdo, tampoco se
sabía mucho acerca de los medios de los que querían valerse para
sumergir a una parte de Corrientes en una gran olla repleta de la
gramínea. Justamente de esa posibilidad hablaba el ecologista Lacour
en el censurado programa de Landriscina.
Es que para materializar su negocio, Aranda-Soros pretenden
interrumpir el flujo del Ayuí Grande, en el departamento de Mercedes,
con un paredón a cota 60 que lo atravesaría por completo, al punto de
inundar su lecho completo en decenas de kilómetros de costas.
Escribimos en presente porque el proyecto sigue en pie. La propuesta
consiste en crear un lago artificial de proporciones descomunales. Tan
grande como El Palmar de Colón, Entre Ríos, mayor que la famosa Laguna
del Iberá y 12 veces más extenso que el casco urbano de la propia
ciudad de Mercedes. ¿Para qué necesitarían semejante lago artificial?
Para disponer de agua suficiente destinada al riego de las
plantaciones. Es decir: el agua que naturalmente surgió en ese
territorio en el amanecer de los tiempos, ahora pasaría a ser
propiedad privada de los empresarios.
Tal como está planteado, se inundarían 18.000 hectáreas de
ambientes naturales que incluyen pastizales y bosques nativos con
vocación ganadera y conservación de la biodiversidad, para
transformarlos drásticamente al cultivo de arroz. El reservorio
artificial recibiría, a su vez, los efluentes químicos de la
gigantesca superficie de plantíos, y el destino de la cuenca del río
Miriñay (receptor final de las aguas que terminan en el río Uruguay)
podría quedar severamente comprometido, no sólo desde el punto de
vista ambiental, sino también productivo, pues la cantidad y calidad
de aguas disponibles cuenca abajo ya no serían las mismas.
Quizá porque el tema tomó estado público, el mismísimo suplemento
rural de Clarín destacó en su edición del 21 de junio de 2008 la
importancia de la inversión "para la producción y la creación de
fuentes de trabajo". Pero se ve que la iniciativa ya venía madurándose
desde antes. "Hubo intentos de llevar adelante el plan mucho antes,
pero la debacle de 2001 nos obligó a desistir en aquella oportunidad",
dijo Mario Freire, a quien se indica como representante de las dos
empresas asociadas, es decir: Copra S.A., cuyo titular es José Aranda,
número 2 del Grupo Clarín, y Adecoagro, perteneciente al financista
húngaro George Soros. "El año pasado tomamos la fuerte decisión de
terminarlo y presentarlo a las autoridades", explicó el propio Aranda
al matutino del grupo económico que preside.
Así fue como a mediados de 2008, el gobernador de Corrientes, José
Colombi, recibió a Aranda y compañía, quienes le entregaron un informe
de 2.000 páginas donde se detallaban "aspectos técnicos y estudios de
impacto ambiental y social que demuestran la viabilidad de la
iniciativa", según dijeron los inversores. La posición de Colombi no
se hizo esperar. En conferencia de prensa el mandatario provincial
afirmó: "Saludamos, acompañamos y felicitamos a este emprendimiento
del sector privado que ayudará a solucionar cuestiones sociales y da
esperanzas de crecimiento a la provincia".
Sin embargo, organizaciones ambientalistas consideran ilegal que
un grupo privado se adueñe de un río para hacerlo desaparecer junto a
sus bosques y sus especies animales y vegetales. Al mismo tiempo, la
Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados de la Nación
adelantó en la primera semana de agosto de 2008 que el proyecto
inversor debe ser analizado "muy cuidadosamente" por los efectos
negativos que podría producir en una zona como la de los Esteros del
Iberá. Cuando terminábamos de escribir este libro, el proyecto aún no
se había tratado.
(...) De Aranda, que es decir una parte de Clarín, hay otras cosas
para contar. El ejecutivo ejerce la titularidad de la Asociación
Bradford Argentina, que representa a lo más granado de la oligarquía
ganadera. Durante 2008 esta entidad publicó en el diario dos
solicitadas en la que defendía la lucha "del campo" contra "la
prepotencia del gobierno". Y más todavía: a través de la compañía
Copra S.A., que preside el mismo Aranda, Clarín y La Nación se unieron
hace siete años para empezar a organizar las exposiciones rurales que
tienen lugar, durante los meses de marzo, en distintos polos rurales
de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe o Córdoba. Estos eventos
concentran a casi todo el espectro del sector agropecuario, lo que les
permite acordar negocios por varios cientos de millones de pesos. En
la edición 2008, realizada en Armstrong, Santa Fe, se concretaron
ventas por $ 380 millones.
Por eso Clarín supo cómo sembrar el terreno durante el chantaje de
los pooles sojeros... Su suplemento rural fue muy cristalino cuando en
la edición del 22 de marzo de 2008, es decir, cuando se cumplían 12
días del paro, establecía que "el campo fue provocado y ahora
reacciona como debe", para agregar que "los productores saben que esta
pelea va para largo y por eso deben prepararse". Pocos días antes, en
la edición del 8 de marzo, el diario homenajeaba a los sacrificados
hombres del campo. En la página central del suplemento sobresalían las
fotografías de los titulares de la Sociedad Rural, por entonces
Luciano Miguens, y de Confederaciones Rurales, Mario Llambías,
brindando con champagne junto al mismísimo Aranda. Buzzi y De Angeli
ni figuraban porque, claro, en ese momento no eran del palo... El paro
ya estaba en marcha y Clarín parecía salir a dar la bienvenida a los
impulsores de la medida. En 2009 el diario repitió la operación. Como
si alentara a su tropa de terratenientes a avanzar contra el enemigo a
paso redoblado, en la edición del jueves 12 de marzo, Huergo escribía
en Clarín: "El aniversario encuentra nuevamente al campo listo para
una nueva batalla...".
(...) La urgencia por cerrar filas en derredor de la torre de
control del nuevo orden, genera tal dependencia que el más grande
grupo de comunicación y formación de ideas y pensamientos de la
Argentina no tiene escrúpulo alguno en seguir difundiendo las ideas de
quien es uno de los mentores de ese nuevo orden, Henry Kissinger, de
quien incluso se ha probado judicial y políticamente su participación
en los más sangrientos ajustes practicados en Argentina y los países
vecinos durante el período de 1973 a 1980.
(...) En las columnas que firma (en Clarín), este genocida
intelectual es presentado como ex secretario de Estado de Estados
Unidos, definición que, por verdadera, no hace sino camuflar su
verdadera identidad: la de un hombre del poder mundial que les pone la
pistola en la cabeza a los países que se niegan a aceptar las reglas
de juego de esa sinarquía.
No es casualidad que disponga a su libre albedrío de las páginas
del matutino. Porque si este medio es en la actualidad uno de los
principales dueños de la riqueza y de las palabras, es gracias al Sr.
K. Cuando en 1976 Martínez de Hoz convenció a la camarilla militar de
que había que dar el zarpazo, una de las primeras medidas que se
decidieron fueron las vinculadas al control de los medios de
comunicación, que los patrocinadores del poder mundial ya habían
determinado como claves para tener todo bajo control.
Por eso en aquel momento, y a instancias de lo que habían decidido
en el Departamento de Estado, Videla y sus esbirros llamaron a los
propietarios de los tres diarios más emblemáticos del momento, Clarín,
La Razón y La Nación, en ese orden, para pactar la Argentina de los
próximos 50 años. El primer paso fue la cesión de Papel Prensa, una
empresa que tomaron por 8 millones de dólares cuando, en realidad, los
estudios de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas del Estado
determinó que valía 250 millones.
Como dueños de la principal productora de papel de la Argentina,
Clarín y La Nación (La Razón fue absorbida por el Grupo) consiguieron
ahogar a los diarios que no forman parte del poder económico. ¿Por
qué, cómo...? Mediante continuos aumentos en el precio de la materia
prima esencial para el periodismo gráfico. Obsérvese cómo fue
aumentando el valor de la tonelada en los últimos años:

Enero de 2007..$ 1.571
Enero de 2008..$ 1.903
Enero de 2009..$ 2.837

Al llegar la década del '90, el llamado Consenso de Washington
determinó que, para ejercer el control del pensamiento, los grandes
diarios, la radio y la televisión en manos de grupos o personas amigas
y confiables debían abandonar definitivamente su rol como medios de
información, para constituirse en usinas ideológicas y de propaganda
del neoliberalismo.
En Argentina, después del área de hidrocarburos, la inversión más
alta de las corporaciones multinacionales se dirigió hacia los medios
de comunicación. Se traspasaron empresas por valor de 10.000 millones
de dólares. Y la gran mayoría fueron a parar a manos del Grupo Clarín,
que favorecido por la Ley Dromi del gobierno menemista, que derogó
parte del artículo 45 de la Ley de Radiodifusión de la dictadura, les
permitió a dueños de diarios adquirir radios y canales de TV.
El personaje clave de esta operatoria fue el lobbista del poder
mundial Henry Kissinger, un viejo amigo del diario que tiene muchas
"colaboraciones" publicadas: hace ya 22 años que Clarín le publica sus
artículos de manera regular, a un promedio de ocho al año.
(...) En setiembre de 1990, al asistir a la reunión organizada por
el Consejo de las Américas en Nueva York, Kissinger pidió en persona
al entonces presidente Menem que se impulsara desde el Estado una
legislación que permitiera a los propietarios de diarios argentinos
acceder al control de emisoras radiales y canales de televisión, ya
que el poder económico mundialista necesitaba de estos medios como
nuevas usinas del ideario neoliberal.
(...) Las vinculaciones de Clarín con el poder mundial no se
detienen allí. El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, del
inglés Massachusetts Institute of Technology) es presentado "hacia
afuera" como una de las principales instituciones dedicadas a la
docencia y a la investigación en Estados Unidos, especialmente en
ciencia, ingeniería y economía. Pero en términos "caseros" es lo que
se dice "un formador de cuadros políticos e intelectuales para uso del
dominio mundial".
Hasta su muerte, en julio de 2002, uno de los cerebros del MIT era
el economista norteamericano Rudiger "Rudi" Dornbusch. Acompañado por
su par chileno Ricardo Caballero, ambos hicieron público el 27 de
febrero de 2002 un documento de tres carillas titulado "Argentina, un
plan de rescate que funcione".
Dornbusch consideraba en el mismo que la profunda crisis económica
y social que sufría por ese entonces la Argentina superaba largamente
a los propios argentinos. Y por eso mismo, cualquier solución debería
ser no sólo diseñada, sino ejecutada por extranjeros. Es decir:
proponía la intervención extranjera sobre el Gobierno argentino, al
menos sobre las palancas de la política fiscal, monetaria y la
administración de impuestos.
(...) Frente a esta propuesta indecente, en aquel ya lejano marzo
de 2002 Clarín apenas informaba sobre la disparatada injerencia de
este hombre del MIT. Se había limitado a reproducir en un pequeño
espacio un cable de la agencia Diarios y Noticias (DyN), como para
cumplir con la publicación de la información pero sin hacer tanta
alharaca por el significado de la misma, es decir: un descarado
movimiento neo-imperial auspiciado por una entidad con la que tiene
acuerdos.
Al respecto, el MIT tiene firmado un convenio con la Universidad
de San Andrés, semillero este de donde el Grupo Clarín toma cuadros
profesionales, técnicos e intelectuales, tal los casos de Ricardo
Javier Anglada, quien se desempeña como Director General de Canal 13,
y el internacionalista Juan Andrés Tokatlián, columnista del diario en
la sección Política Exterior.
Los acuerdos del Grupo Clarín con el MIT y con la Universidad de
Columbia, ligada al Departamento de Estado, también redundaron en este
nuevo siglo en la formación de sus periodistas. Desde al menos 2003,
el diario envía a integrantes de su redacción que durante períodos que
van de los cuatro a los nueve meses regresan formateados con las ideas
que incorporan en aquellas mecas del pensamiento liberal.
Curiosamente, a su regreso pasan a ocupar cargos como editores o jefes
de sección.
(...) La muy promocionada Maestría en Periodismo que el Grupo
lanzó en 2001 para formar a gusto y antojo a hombres de la prensa
también responde al mandato de los grupos de poder económico locales y
extranjeros que necesitan contar con profesionales dóciles. Todos los
años, entre 25 y 30 periodistas de la Argentina y de otros países de
habla hispana pagan unos 2.500 dólares para que Clarín les enseñe las
técnicas del periodismo colonial, que cada uno de ellos ejercerá
después en los medios a los que accedan, incluso en algunos de los que
controla el propio pulpo mediático.

Carlos Alberto Ripoll - RUMBOS - La Radio Nacional y Popular - Cooperativa de Radio y Televisión - Matrículas 1.023 y 35.619 - POSADAS - Misiones - Argentina - 03752 15565751 - 03752 434865 - http://www.fmrumbos.com.ar/ - ripollrumbos@gmail.com

Papel Prensa: El coraje de Hilda Ianover frente al silencio de los cobardes



Por Héctor Timerman (*)

Hay muchos silencios en la Argentina, demasiados. Uno de ellos es el de los radicales cuando se habla de la apropiación de Papel Prensa en 1977. Más vergonzoso es el silencio que guardan frente a la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo por recuperar a los niños secuestrados durante la dictadura. Dos de ellos posiblemente en manos de la dueña de Clarin y Papel Prensa, Ernestina Herrera.
Aquellos jóvenes alfonsinistas que en 1983 gritaban “somos la vida” hoy son la afonía. ¿Tanto vale una nota favorable en TN, Radio Mitre o Clarín?
En cambio la barbarie peronista -como le corresponde a su historia no siempre ni feliz ni pacífica- ha decidido clavar el cuchillo y reventó lo peor de la dictadura. Ya se huele esa fetidez que emana del tumor que aun cargamos en nuestras entrañas surgido de la sangre, tortura, muerte, que como toda protuberancia política va apagando con el dinero y el poder de ciertos medios las partes sanas del cuerpo social
Curioso país donde hemos juzgado todo salvo a los civiles cuyo poder se construyó desde el horror. Me refiero al robo de Papel Prensa y al origen de los hijos de alguien que seguro no es Ernestina Herrera de Noble.
Nos apesadumbran los periodistas. Ese gremio que supo ser el contralor del poder y que hoy sus principales referentes se arrastran fregando con sus palabras el poder intacto de aquellos que le prestaron elegancia y glamour a la picana eléctrica y los vuelos de la muerte.
¿Recordaran los dos Ricardos (Kirschbaum y Roa) a los periodistas de Clarin asesinados por quienes entregaron Papel Prensa a sus patrones? Se los recuerdo: Pedro Barraza, Conrado Ceretti, Daniel Daroqui, Luis Guagnini, Jorge Hariague, Enrique Raab, Edgardo Sajón y Paco Urondo.
Realmente apenan los periodistas. Debería ser obligatorio en las escuelas de periodismo que los aspirantes leyeran el siguiente texto que Joaquín Morales Solá escribió a fines del 2002:
"Una noche fría de ese tiempo ingrato, la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble, nos sorprendió con el relato de la adopción de sus hijos. Había también lágrimas, muchas lágrimas, en sus ojos, pero correspondían a las emociones que despierta la alegría"
"Más de 25 años después, la señora de Noble sigue llorando por esos hijos. Su detención dispara una primera injusticia: una madre no debería ser detenida sólo por serlo. Sea cual fuere el antecedente biológico de sus hijos, lo cierto es que los crió con la devoción y el cariño de una madre"
Para Morales Solá si sus patrones se encariñan con el botín tienen impunidad para robar… Al Capone estaría de acuerdo.
A los aspirantes a escribas que puedan emular un texto similar se les debería prohibir el periodismo. Ese texto es el resultado del periodismo que surge con el robo de Papel Prensa. Ese es el periodismo que triunfa cuando los dueños de los medios aceptan comprar bienes de un detenido desaparecido que tiene una picana eléctrica en sus genitales.
Morales Solá no es el único, tampoco el peor, apenas el más conocido.
Frente a los aullidos que pegan desde Clarin los dos Ricardos (Kirschbaum y Roa) mientras empujan a la redacción a firmar notas que ni escribieron ni leyeron, sus colegas de La Nación guardan ese silencio tan aristocrático como indigno frente a cada escandalo que los involucra.
Papel Prensa es tan de Clarin como de La Nación, aunque juzgando la inteligencia de los socios es facil pensar que Magnetto era más creativo que Bartolomé Mitre a la hora de pensar patrañas.
Desde hace un tiempo el abogado Adrián Ventura intenta desde su columna periodística en La Nación explicar lo ilegal de la actual democracia. Tal vez a Adrián le interese dejar de lado por un día sus denuncias sobre la falta de legalidad del gobierno y preguntarle a sus patrones por Rafael Ianover, Pedro Martinez Segovia Y Manuel Campos Carlés.
De los tres, Ianover cometió un error imperdonable en la época en que se apropiaron de Papel Prensa. Ianover nació judío y por eso pasó 16 meses preso sin proceso.
Rafael Ianover era director de Papel Prensa y un excelente contador público. En cambio Pedro Martinez Segovia que era el Presidente de Papel Prensa jamás fue molestado. Había una razón, Martinez Segovia, que trabajaba de presta prestigio era el primo y socio de José Alfredo Martinez de Hoz.
Mientras Rafael Ianover pasaba de cárceles clandestinas a cárceles ordinarias su esposa recibió la visita de Manuel Campos Carlés, abogado del diario La Nación y la familia Mitre para convencerla que acepte dinero a cambio de unas acciones de David Graiver que Ianover tenía en custodia. La esposa de Ianover, Hilda, se negó aduciendo lo obvio, que las acciones no les pertenecían.
Me imagino la sorpresa del descendiente del creador de la antisemita Liga Patriótica recibiendo una lección de moral de una judía, esposa de un preso político. Puedo imaginarme a Campos Carlés frente a la valiente Hilda Ianover recordando las palabras de su pariente pronunciadas, casualmente en el centenario de la Patria:
“Si hay extranjeros que abusando de la condescendencia social ultrajan el hogar de la patria, hay caballeros patriotas capaces de presentar su vida en holocausto contra la barbarie para salvar la civilización”
Ahora en el Bicentenario me pregunto ¿quién ultrajó la patria y quién fue capaz de presentar su vida en contra la barbarie?
Tal vez Adrián Ventura podría preguntarle a Bartolomé Mitre el sentido de presionar a la esposa de un rehen de la dictadura para obtener un bien financiero.
En la redacción de Clarín tiene cierto prestigio quien se dedica a la investigación de la corrupción. Son tapas vendedoras…
Daniel Santoro es el referente de ese estilo de periodismo en Clarín.
¿Por qué no investiga Papel Prensa?
Santoro firmó el sábado pasado, junto a sus compañeros, una nota diciendo que Lidia Graiver participó de una asamblea de accionistas en Abril de 1977. Se sabe que fue forzada a ir mientras su familia permanecía en una carcel clandestina. ¿Porqué Santoro tan ducho en investigar al poder no marca el interno de Héctor Magnetto y le pregunta?

Hace unos años Daniel Santoro ganó el prestigioso premio María Moors Cabot por su trabajo de investigación periodística. Acudí a la ceremonia realizada en la Universidad de Columbia en Nueva York. Esperé que en su discurso haga algo más que agradecerle a sus jefes. Esperé, en vano, que se avergüence recordando lo que su patrona dijo en 1981 cuando mi padre ganó el mismo premio: ““Tengo el deber moral de expresarle mi disidencia con la decisión de esa universidad de entregar este año el premio Moors Cabot al Sr. Jacobo Timerman Considero que tal distinción puede interpretarse como un aval a la intolerancia ideológica que ha hecho mucho daño a la marcha del proceso democrático en mi país”.
¿Se referirá a esa defensa de “la marcha del proceso democrático en mi país" cuando Morales Solá dice que la señora Ernestina Herrera de Noble “crió a esos chicos con la devoción y el cariño de una madre…” ¿Morales Solá pensará en Gertrudis, la madre de Hamlet, cuando describe una buena mami?. (Portal Contacto Político)


(*) Embajador argentino en los Estados Unidos
http://igualdad-ps.blogspot.com/

Marcela Noble podría ser la nieta de Chicha Mariani



La fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, sospecha que la hija de Ernestina Herrera de Noble, dueña de Clarín, sea, en realidad, su nieta, Clara Anahí, quien fue secuestrada tras el bombardeo a su casa en La Plata , en noviembre de 1976.

En declaraciones brindadas a Radio Provincia ( http://www.amprovincia.com.ar/noticias/detail_noticia.asp?id=17135&seccion=1 ), Chicha confirmó que hizo una presentación judicial ante el juez Corazza y por su intermedio ante el juez Bergesio, de San Isidro, que es quien lleva adelante la causa por los hijos de la dueña del multimedio Clarín.
En la acción, se solicita “que se entrecrucen los análisis de Marcela Noble y los de mi familia que están en el Banco Genético y también con todos los familiares que figuran allí porque así lo dispone la ley”.
Consultada sobre en qué basa sus sospechas sobre que Marcela Noble sea Clara Anahí Mariani Teruggi, explicó: “tuve dudas desde 1977 cuando los obispos de La Plata y religiosos me prometían que me iban a ayudar, al tiempo volvía y eran otras las personas que me recibían”.
Además, reveló que en un momento, “me dijeron que mi nieta estaba con gente de muchísimo poder, que era imposible tocarla. Lo recibí de la Iglesia una y otra vez, pero hubo otros elementos que me fueron convenciendo de que podía ser Clara Anahí”.
Asimismo, Chicha admitió que en un momento perdió la esperanza de que Marcela Noble pudiese ser su nieta, al revisar, junto a su abogada, el expediente de su adopción y verificar que “las fechas no concordaban”. Sin embargo, la expectativa resurgió cuando “vinieron dos personas a avisarme que ese expediente era totalmente falso y se descubrieron mentiras”.
La fundadora de Abuelas recordó que “cuando asumió Alfonsín, los llevaron a una escuela suiza hasta que vieron que no pasó nada, entonces los fue a buscar la madre, las fotos de los chicos con príncipes, reyes y presidentes salían en los diarios y yo las junté y encontré parecidos” y Marcela Noble “se parece bastante a la familia de Diana ahora”.
En ese marco, Chicha recalcó que “cuando se llevan a Clara Anahí, la ponen en el auto de Fiorillo (un policía), y ahora me entero que él fue quien llevó a Marcela con la señora de Noble. La llevó de La Plata porque hay documentos de personas que afirman que monseñor Plaza intervino en la entrega de Marcela”.
“Ahora dije basta, no quiero quedarme con la duda y pedí que se hagan los análisis y se crucen con mi familia y con los demás también”, declaró Chicha y se preguntó: “¿Alguien se detiene a pensar en los 33 años que llevan Madres, Abuelas y familiares de esta tortura infinita de no saber, es la tortura más grande y se acrecienta porque uno se va a ir y no pudo hacer nada, y dónde está y cómo duerme, dónde vive y con quién?
“Hay mucha gente que da una mano. Sé que lo que ocurrió en la calle 30 lo sabe toda la gente del barrio, muchos vieron cómo se la llevaron a Clara Anahí, en cambio se difunde la versión de que había muerto, sin embargo, dos personas me dijeron la verdad, pero si lo hubieran dicho hace 20 años, cuánto dolor hubieran evitado”, reflexionó Chicha Mariani.
Por último, Chicha dijo que otro de los elementos que la llevan a pensar que Clara Anahí podría ser Marcela Noble, tiene que ver con las muchas mentiras que se dijeron en torno al paradero de su nieta: “Por qué tapan tanto lo de Clara Anahí? ¿Por qué se inventaron tantas cosas? ¿Para qué? Es porque están tapando algo muy grosso”.

Fuente: http://www.amprovincia.com.ar/




OPINIÓN
Clara y la oscuridad
Josefina Licitra

Clara Anahí Mariani nació el 12 de agosto de 1976. Tenía, desde un primer momento, un cuerpo y un nombre. Y padres. Su mamá se llamaba Diana Teruggi y estudiaba Letras. Su papá, Daniel Mariani, era economista. Ambos vivían en Plata, la ciudad donde se conocieron, donde compraron una casa modesta –ubicada en la calle 30 entre 55 y 56–, donde tuvieron una hija, donde fueron asesinados y donde Clara Anahí Mariani desapareció.
Ocurrió el 24 de noviembre de 1976. Clara tenía tres meses. Esa mañana Diana se preparaba para llevarla, como todos los lunes y los miércoles, a la casa de su suegra. Pero nadie llegó a ninguna parte. En algún momento, la casa fue rodeada por tanques de guerra, helicópteros, patrulleros y doscientos miembros del Ejército. Todos estaban al mando de Ramón Camps –entonces jefe de la policía bonaerense– y querían sangre. No queda claro si alguien dijo “ahora”. Sólo se sabe que la balacera reventó hasta el alma de las cosas. Y que Diana pudo, tras la primera descarga, esconder a Clara en una bañera, bajo una pila de almohadones.
En la casa de Diana, Daniel y Clara funcionaba una imprenta de Montoneros, a la que se accedía de un modo solapado. Allí se editaba la revista Evita y una serie de publicaciones que echaban algo de luz sobre las muertes, las torturas y las desapariciones que eran fantasmas innombrables por buena parte de los medios de comunicación. Se sabe que al gobierno militar cierta prensa le molestaba mucho, entre tantas otras cosas que también le molestaban mucho.
Diana fue acribillada bajo un limonero. En la unión de dos paredes –un rincón donde hoy se concentran decenas de agujeros de bala– fue asesinado Daniel Mendiburu Eliçabe, el marido de Feli, el papá de Pablito, el hermano de Fideo y Cali (Feli, Pablito, Fideo, Cali: los nombres de una parte de mi infancia; los compañeros de exilio de mi padre). También mataron a Roberto César Porfirio, Juan Carlos Peiris y Alberto Oscar Bossio, y volaron ventanas a punta de bazucas porque, en fin, a los militares les gustaba el tema de llegar de a cientos y en tanque, aunque “el enemigo” consistiera en cuatro personas y un bebé.
Los únicos que no murieron esa tarde fueron Daniel Mariani –no estaba ahí, aunque sería asesinado ocho meses después– y Clara. Su llanto se escuchó cuando llegó el silencio. Y después no se escuchó otra cosa. Clara fue entregada a Ramón Camps y desde entonces crece en otra familia. Tiene mi misma edad: 34 años. Y un nombre que no es el suyo. Como todo lo demás, que tampoco es suyo. No tener nombre es no tener nada.
La abuela de Clara se llama María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani, es fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo y está viejita. Así lo dice el mail que recorre las casillas de muchísima gente estos días: a los 87 años, Chicha Mariani está viejita y, como todos los viejos, tiene la urgencia de los asuntos pendientes. Chicha busca a su nieta desde que encontró sus ropas mínimas entre los escombros de la calle 30. Un comisario le confirmó, en ese momento, que su nieta estaba viva y que había sido colocada “muy alto”. Lo mismo le dijeron un monseñor y un capellán de La Plata. Chicha, entonces, llegó lo más alto que pudo. Tiene varios motivos para sospechar que su nieta podría ser Marcela Noble, la hija apropiada de Ernestina Herrera de Noble.
No es fácil. No va a ser fácil. Chicha tiene 87 años y está viejita. Quizás algún día yo también sea abuela. Pero por ahora la cuestión del afecto es sólo esta suposición: cuando veo a mi madre querer a mi hijo, intuyo que el amor por un nieto es muy superior al mito alcanforado de la “tercera edad”. Lo más preciado de lo más preciado: eso será un nieto. Un número elevado a su propia potencia, un último y desesperado aprendizaje.
Hoy hay 400 Abuelas de Plaza de Mayo –nacidas en 1977 como Abuelas Argentinas con Nietitos Desaparecidos– buscando el único eslabón que las tiene atadas a los días. Morir sin encontrarlo, en el fondo, es haber vivido en una especie de inframundo. ¿Entonces es posible morir más de una vez? Claro que sí. Ellas saben que sí.
Está comprobado que sobreviviste y estás en poder de alguien. Ya tienes 34 años y tu número de documento probablemente sea cercano al 25.476.305 con el que te anotamos. Yo quisiera pedirte que busques fotos de cuando eras bebé y las compares con las que acompañan este texto
(…). A mis más de 80 años mi aspiración es abrazarte y reconocerme en tu mirada, me gustaría que vinieras
hacia mí para que esta larga búsqueda se concretara en el mayor anhelo que me mantiene en pie, el que nos encontremos”.
Eso, en síntesis, dice la carta que hoy circula por la web. Dice, además, que el tiempo es poco, que hay que difundirla pronto y que todas las vías valen la pena. Ésta incluida.

"Detras del miedo está la libertad".
Graffiti

Jorge Giles: Los ojos de la memoria



“¿Qué se celebra hoy?” Pregunta divertido un eunuco con poder de fuego en la radio y la pantalla.
“El problema fue dejar gente con vida”, filosofa el Tigre genocida.
“Suspendan los ADN que afectan a la señora Noble” ordena su señoría, en el mismo momento que se ve una luz sobre el lado oscuro de la memoria.
“Nunca supe nada sobre mi padre ni vi ninguna caja de mago con picana”, dice la jueza y ríe.
“Los hijos del Clarín son nuestros hijos y el padre de la jueza es nuestro mago”, grita la doctorada en Apocalipsis.
“Hay que fundar sobre el olvido un país donde esté Videla”, proclama Duhalde, el de la bonaerense.
“La señora de allá enfrente me molesta”, interrumpe Macri con desprecio.
Todo sucede al mismo tiempo que la patria se levanta y camina erguida hacia adelante.
Es 24 de Marzo y este reloj que llevamos se llena de dolor en vez de arena.
Alguien se pregunta volviendo su mirada a una tanqueta ya oxidada:
¿Qué vieron los ojos de la Memoria desde entonces?
Cuando estuvo vendada ¿qué pudo ver la pobrecita Memoria?
Desarrapada, esposada, amarrada a la parrilla de una sala de torturas, humillada, violada ¿de qué nos puede hablar un día como hoy, todos los días?
¿Qué dice la Memoria un día como hoy, todos los días?
¿Se acordará del Flaco Sala, de Cacho Ayala, de Charli, de Salvador, de Paloma, del Pato Tierno, de Norma, de Alicia, de Azucena, de Paco, de Rodolfo, de Haroldo, de Dagmar?
Dicen que ella lo vio todo, bendita seas Memoria.
Pregúntenle cualquier nombre y apellido y ella dibujará en el aire con sus dedos la risa de esos nombres. Pero también la mueca de dolor cuando los llevaron.
Pregúntenle quiénes los llevaron. Adónde. Por qué.
¿Y los hijos de los hijos desaparecidos donde están?
No habrá olvido ni perdón. Habrá Justicia.
No sirve escribir otra cosa en este día. Si hasta hablar de Cobos y la derecha, es una redundancia.
El torturado vuelve caminando hasta nosotros.
No golpea la puerta sino se mete directamente en nuestra casa. Camina hasta la cocina. Abre la heladera. Saca un trozo de queso y un salamín. Busca el vino que tanto le gustaba. Lo descorcha y sonríe. Goza como un pibe sirviéndose en el vaso su vino tinto. Ahora sí nos mira. Y sonríe como satisfecho.
“¿Cuánto tiempo hace que te fuiste?” Pregunta alguien.
“Yo no me fui, me llevaron”. Corrige al toque. “Mejor no hablar de esas cosas”, dice un pariente. “Es el peor error que cometemos”, vuelve a enseñar el aparecido.
Y sigue, ya entonado en la savia de vida que degusta lentamente.
“Hay que hablar de esa y otras cosas”, dice y suspira.
“Menos mal que ustedes lo hicieron. No se si todos pero unos cuantos lo hicieron.
¿Yo podría volver esta tarde a la Plaza si nos ganaba el olvido? No.
¿Yo podría saber que hoy se hace justicia contra el que me torturó y me tiró luego al río? No.
Si ganaba el olvido, seguiría en el fondo del lecho del río o mar adentro.
Ustedes son la memoria ¿qué me preguntan a mí, si yo ando desaparecido?
Ando. Como puedo, pero ando.
Hablen. Miren. Busquen. Canten. Sueñen. Luchen. Sigan. Es lo que nos hace bien a todos. Nos regresa a Ustedes. Nos permite disfrutar de un vino de vez en cuando. ¿Porqué estar tristes si se lucha por un país mejor, por la justicia, por la vida bella, por los pibes del barrio?
¿Cómo se llamaba el barrio aquél donde te conocí, te acordás?”
Todo es así este día.
Y allá vamos abrazados a la memoria que no para de tejer un poncho azul y blanco, inmenso, mullido, calentito para el invierno, de sombra fresca para el verano, un poncho de abrigo y compañía, de futuro, de pañales, de pañuelos, que deja ver las estrellas en el cielo.
Un poncho de la memoria que vista la Plaza como si fuera fiesta.
Todos vuelven este día. Todos viven. Todos hablan. Todos saben lo qué pasó.
Y celebran la Memoria, que es esa muchacha con el pelo al viento que siempre baila descalza en el centro de la Plaza.
Allá está ¿La ves?

Jorge Giles
Fuente: El Argentino, 24 de marzo de 2010

Libros que el ministro no deja leer en el aula



Esteban Bullrich decidió “no publicar” textos elaborados por su cartera que hacían foco en sectores sociales subalternos. La Defensoría del Pueblo y legisladores reclaman la impresión del material. Trabajadores y docentes denuncian “censura ideológica”.

Por Nora Veiras

“Creo que ningún jefe de Gobierno, ni ministro, ni director de Area debe definir o influir en que los docentes y alumnos utilizen (sic) material con una tendencia ideológica, sea ésta de izquierda, derecha o ‘centro’(...) Como ministro de Educación no puedo permitir que se publiquen materiales con alguna tendencia ideológica.” Esteban Bullrich, el sucesor de Abel Parentini Posse en la cartera educativa porteña, sinceró con este argumento la decisión de “no publicar” los materiales sobre el Bicentenario, elaborados por especialistas de la Dirección de Currícula y, en cambio, colgarlos en su página web personal estebanbullrich.com. Cinco pedidos de informes en la Legislatura reclamando explicaciones y la publicación impresa del trabajo realizado durante 18 meses por los docentes, un dictamen en el mismo sentido de la Defensoría del Pueblo, una marcha, dos grupos en Facebook de repudio a “la censura ideológica” y una rueda de prensa, convocada para el viernes en la Legislatura, muestran que la solución on-line del licenciado en sistemas está lejos de conformar a las partes.
El derrotero de los textos, líneas de tiempo, láminas y fichas realizados por los historiadores y pedagogos del área que dirige Graciela Capelletti venía recibiendo elogios desde fines del año pasado. El ex ministro Mariano Narodowski había decidido enviar a las escuelas un kit especial de cajas con las líneas de tiempo –en particular ese trabajo había sido propuesto por la Fundación El Libro para ser premiado como mejor edición educativa 2009–. En febrero, con la asunción de Mercedes Miguel en la Dirección de Planeamiento todo empezó a cambiar. El miércoles pasado se dio la última orden: las cuatrocientas cajas preparadas con las líneas de tiempo tampoco serán distribuidas. Los textos para inicial y primaria fueron copiados en CD sin respetar la organización original, y los de media fueron apropiados por el ministro en su página web; llegarán a las aulas sólo si los docentes invierten en imprimirlos.
Los trabajadores de la Dirección de Currícula emitieron un comunicado en el que destacan que las palabras de Bullrich “confirman lo que venimos denunciando: que ejerció censura ideológica. Demuestran, además, que las ‘explicaciones’ que sucesiva y contradictoriamente ensayaron sus funcionarios –empezando por Mercedes Miguel- (“tenemos nuevas estrategias”, “tenemos problemas presupuestarios”, “el material es muy extenso”, etcétera) fueron meras evasivas para ocultar lo inocultable”.
Un aporte extra para conocer a Miguel, la esposa de Diego Fernández, el jefe de Gabinete del ministro, se consigue al entrar a YouTube y encontrar el video que muestra su formación. Le preguntan qué está leyendo y la directora de Planeamiento Educativo del macrismo –un talento capturado de los equipos de Francisco de Narváez– responde: “Todo sobre política educativa, lamentablemente no tengo tiempo de leer otras cosas”.
–¿Pero qué leés? –le insisten.
–Teach for America, de Wendy Kopp, un programa espectacular para cambiar la educación. A los 21 años consiguió tres millones de dólares para cambiar la educación. Lo estoy implementando acá con cuatro jóvenes.
–¿Qué más estás leyendo?
–Muy aburrido... economía de la educación, líneas muy liberales, muy ortodoxas, muy clásicas. Estoy tratando de descubrir cuál es la solución para nuestro explotado sistema educativo.
El programa de Kopp se basa en reclutar recién egresados de las universidades, darles una rápida capacitación y enviarlos a las escuelas a enseñar. Hasta ahora se desconocen los resultados porteños del programa piloto de Miguel, quien desempeña el cargo pero todavía no tiene firma porque no le aceptaron la renuncia a su antecesora, Laura Manolakis.
En febrero, al despuntar el conflicto, Miguel había dicho a especialistas del área de Currícula que el material sobre el Bicentenario lo habían hecho revisar por un grupo muy influyente en la sociedad que lo había cuestionado. El vicario para la Educación del arzobispado porteño, Juan Torella, negó ante Página/12 que él o su gente hubiera sido consultada aunque –aclaró– “eso no quiere decir que quizá nosotros, de haberlo visto, hubiéramos opinado en discordancia”. En rigor, el desembarco de Bullrich les dio vía libre a los hombres y mujeres de la Iglesia, y en particular del Opus Dei, en el edificio de Paseo Colón al 200. La asepsia ideológica que promueve Bullrich se completa con su mano derecha, el ex diputado bussista Pablo Walter, quien supo ser el defensor mediático del represor cuando en los ’90 salieron a luz sus cuentas en bancos suizos.
La historia no oficial
La Dirección de Currícula también elaboró un material especial sobre el Día de la Memoria. El texto sobre el 24 de marzo del ’76, sobre el terrorismo de Estado, desapareció de la página web de la cartera educativa el 25 de marzo y volvió a aparecer después de que la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) denunciara esa “nueva censura” en un comunicado.
La “ideología” que incomodó a Bullrich es el enfoque que eligieron los historiadores haciendo eje en los personajes subalternos, invisibilizados en el relato oficial que inunda las páginas de los manuales tradicionales. Los pueblos originarios, los afroamericanos, las mujeres y los trabajadores cruzan los doscientos años pensados como materiales complementarios para trabajar en el aula.
En un principio, Bullrich había dicho que iba a distribuir las láminas y cuadernillos en los que se destaca un minucioso trabajo sobre “Medios de Comunicación y Política 1810-2010”. La portada de la revista Somos, en septiembre de 1979, preguntándose “¿Qué buscan?” sobre la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La primera plana de Página/12 del 8 de octubre de 1989, “Indulto”, y la de Clarín del 27 de junio de 2002, con “La crisis causó dos nuevas muertes”, al reseñar los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, son los últimos facsímiles de un recorrido que empieza en 1810 y que tampoco llegará a las escuelas.
Los trabajadores de Currícula señalaron que “Bullrich revela, con sus dichos, que tiene una concepción de los docentes –y del trabajo docente– que los reduce a poco más que ‘recitadores de textos’. El ministro imagina que un material para la enseñanza, por sí mismo, puede establecer qué ‘piensan’ y qué enseñan los docentes, y qué ‘piensan’ los estudiantes. Enuncia así una concepción del docente que lo vacía de subjetividad y de capacidad de selección, de sentido crítico y de creación de estrategias; y una concepción de los estudiantes como tabula rasa. Parece entender que la profesión docente se limita a repetir mecánicamente cosas que vienen en materiales, textos, láminas, y que los estudiantes simplemente retienen automáticamente lo que les dicen los docentes, que no sería sino lo que dicen los textos”.

Nora Veiras
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-143290-2010-04-05.html

La Carta de Sinead O´Connor



DUBLIN.- Cuando era niña, Irlanda era una teocracia católica. Si se acercaba un obispo por la calle, la gente se apartaba para dejarle paso. Si asistía a un acontecimiento deportivo, el equipo se aproximaba a arrodillarse y besarle el anillo. Si alguien cometía un error, en vez de decir "nadie es perfecto", decíamos: "Podría pasarle hasta a un obispo".
Esta última frase era más certera de lo que imaginábamos. Hace unos días, el papa Benedicto XVI escribió una carta personal en la que pedía perdón -por decir algo- a Irlanda por los decenios de abusos sexuales a menores que cometieron unos sacerdotes en los que se suponía que debían confiar esos niños. Para muchos irlandeses, esa carta del Papa es un insulto no sólo a nuestra inteligencia, sino a nuestra fe y a nuestro país. Para entender por qué, hay que tener en cuenta que los irlandeses hemos sufrido una variante brutal del catolicismo, basada en la humillación de los niños.
Yo lo viví en persona. Cuando era niña, mi madre -una madre maltratadora y todo lo contrario de lo que debe ser una buena madre- me animaba a que robara en las tiendas. En una ocasión me atraparon y pasé 18 meses en el Centro de Formación An Grianan, una institución para niñas con problemas de conducta en Dublín, por recomendación de una trabajadora social. An Grianan era una de las hoy tristemente famosas "lavanderías de las Magdalenas", patrocinadas por la Iglesia, que albergaban a adolescentes embarazadas y a jóvenes poco dóciles. Trabajábamos en el sótano, lavando la ropa de los curas en fregaderos con agua fría y pastillas de jabón. Estudiábamos matemáticas y mecanografía. Teníamos poco contacto con nuestras familias. No cobrábamos ningún sueldo. En mi caso, por lo menos, una de las monjas fue buena conmigo y me regaló mi primera guitarra.
An Grianan era un producto de la relación del gobierno irlandés con el Vaticano; la Iglesia gozó de una posición especial, reconocida en nuestra Constitución hasta 1972. Todavía en 2007, el 98% de los colegios irlandeses estaba en manos de la Iglesia Católica. Pero los colegios para niños difíciles han estado siempre plagados de castigos corporales salvajes, maltratos psicológicos y abusos sexuales. En octubre de 2005, un informe encargado por el Gobierno identificó más de cien acusaciones de abusos sexuales cometidos por sacerdotes entre 1962 y 2002 en Ferns, un pueblo a unos cien kilómetros al sur de Dublín. La policía no investigó a los sacerdotes acusados; se dijo que padecían un "problema moral". En 2009, un informe similar involucró a los arzobispos de Dublín en la ocultación de varios escándalos de abusos sexuales entre 1975 y 2004.
¿Por qué se toleraba esa conducta criminal? Según el informe de 2009, el "importantísimo papel que ha desempeñado la Iglesia en la vida irlandesa es el motivo por el que se consintió que no se pusiera fin a los abusos cometidos por una minoría de sus miembros".
A pesar de la larga relación de la Iglesia con el gobierno irlandés, la carta en la que el papa Benedicto pide, teóricamente, perdón no asume ninguna responsabilidad por las infracciones de los curas irlandeses. Dice que "antes, la Iglesia en Irlanda debe reconocer ante el Señor y ante los otros los graves pecados cometidos contra unos niños indefensos". ¿Qué hay de la complicidad del Vaticano en esos pecados?
En su texto, Benedicto da la impresión de que se ha enterado hace poco de los abusos. Se presenta como una víctima más: "No tengo más remedio que compartir la desolación y la sensación de traición que habéis experimentado tantos de vosotros al saber de estos actos pecaminosos y criminales y de cómo se ocuparon de ellos las autoridades eclesiásticas en Irlanda". Sin embargo, la carta de infausta memoria que envió Benedicto en 2001 a los obispos de todo el mundo les ordenaba guardar secreto sobre las acusaciones de abusos sexuales so pena de excomunión. Es decir: actualizaba una perniciosa política de la Iglesia, expresada en un documento de 1962, que establecía que tanto los sacerdotes acusados de delitos sexuales como sus víctimas debían "observar el más estricto secreto" y "atenerse a un silencio eterno".
Benedicto, entonces Joseph Ratzinger, era cardenal cuando escribió esa carta. Hoy, cuando ocupa el sillón de San Pedro, ¿vamos a creer que su opinión ha cambiado? ¿Y vamos a conformarnos ante las recientes revelaciones de que en 1996 se negó a destituir a un sacerdote acusado de haber abusado de hasta 200 niños sordos en el Estado norteamericano de Wisconsin?
La carta de Benedicto afirma que su preocupación es "sobre todo, ayudar a sanar a las víctimas". Sin embargo, les niega lo que podría sanarlas: una confesión inequívoca del Vaticano de que ocultó los abusos y de que ahora está tratando de ocultar el ocultamiento. Asombrosamente, el Papa invita a los católicos a "ofrecer vuestro ayuno, vuestras oraciones, vuestra lectura de las Escrituras y vuestras obras de misericordia para obtener la gracia de la curación y la renovación de la Iglesia de Irlanda". Y sugiere, cosa aún más asombrosa, que las víctimas irlandesas pueden sanar acercándose más a la Iglesia, la misma Iglesia que exigía votos de silencio a los niños víctimas de los abusos, como ocurrió en 1975, en el caso del padre Brendan Smyth, un sacerdote irlandés que más tarde acabó en la cárcel por delitos sexuales repetidos. Muchos irlandeses, cuando se nos pasó la risa, nos dijimos que la idea de que necesitamos la Iglesia para aproximarnos a Jesús es una blasfemia.
Para los católicos irlandeses, lo que insinúa Benedicto -que los abusos sexuales en Irlanda son un problema irlandés- es arrogante y blasfemo. El Vaticano está actuando como si no creyera en un Dios que todo lo ve. Quienes dicen ser los guardianes del Espíritu Santo se dedican a aplastar todo lo que el Espíritu Santo representa. Benedicto es culpable de dar una imagen falsa del Dios al que adoramos. Todos sabemos, en el fondo de nuestro corazón, que el Espíritu Santo es la verdad. Por eso sabemos que Cristo no está con esos que lo invocan con tanta frecuencia.
Los católicos irlandeses tienen una relación disfuncional con una organización que comete abusos. El Papa debe hacerse responsable de las acciones de sus subordinados. Si hay sacerdotes católicos que abusan de los niños, es Roma, y no Dublín, la que debe responder por ello, con una confesión inequívoca y sometiéndose a una investigación criminal. Mientras no lo haga, todos los buenos católicos -incluidas las ancianitas que van a misa todos los domingos, no sólo los cantantes de protesta como yo, a quienes el Vaticano puede ignorar sin problema- deberían dejar de acudir al templo. Ha llegado la hora de que en Irlanda separemos a nuestro Dios de nuestra religión y nuestra fe de sus supuestos dirigentes.
Hace casi 18 años, rompí una fotografía del papa Juan Pablo II en un episodio de Saturday Night Live . Muchos no entendieron la protesta. La semana siguiente, el presentador invitado del programa, el actor Joe Pesci, dijo que, si hubiera estado presente, me hubiera dado una bofetada. Yo sabía que mi acción iba a causar problemas, pero quería provocar un debate necesario; ése es uno de los ingredientes de ser artista. Lo único que lamenté fue que la gente pensara que no creía en Dios. No es verdad, en absoluto. Soy católica de nacimiento y cultura, y sería la primera en presentarme a la puerta de la iglesia si el Vaticano ofreciera una reconciliación sincera.
Mientras Irlanda soporta la ofensiva carta con la que Roma pide perdón y un obispo irlandés dimite, pido a los estadounidenses que comprendan por qué una mujer católica irlandesa que sobrevivió a los malos tratos de niña pudo querer romper la foto del Papa. Y que piensen si a los católicos irlandeses, por no atrevernos a decir que nos merecemos algo mejor, se nos debe tratar como si mereciéramos algo peor.

© Sinead O´Connor